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Analistas Políticos manifestaron que no existe ningún argumento sólido, para que el Consejo Supremo Electoral, CSE, rechace a los observadores nacionales e internacionales.

Para el filósofo nicaragüense Alejando Serrano Caldera, las acusaciones que hacen los magistrados del poder electoral y el gobierno, de que los observadores nacionales representan intereses partidarios, es una forma de querer ilegitimar un proceso que se viene dando desde 1990. Y no acreditarlos crearía un clima de desconfianza en los electores.

Serrano respalda  el trabajo que han venido realizando en los procesos electorales de nuestro país,  Ética y Transparencia e IPADE, a quienes catalogó como instituciones apolíticas.

En tanto el analista Cairo Amador López ve en estas elecciones municipales un trabajo muy débil de parte de las autoridades del Consejo Supremo Electoral en lo que respecta a la promoción del voto, a pesar que es una de las facultades que tiene este poder del Estado en la Constitución Política y la ley electoral.

Según un estudio de Ética y Transparencia, las elecciones municipales del nueve de noviembre, tienen un costo para los nicaragüenses de aproximadamente 500 millones de córdobas,  lo que debe de incluir campañas cívicas llamando a los nicaragüenses  a ejercer su derecho democrático.