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  • ACAN-EFE

Costa Rica debe retomar su vocación de líder internacional en defensa del desarrollo, el desarme y la defensa de los derechos humanos, declaró ayer en una entrevista con Acan-Efe el ganador de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en este país centroamericano, Luis Guillermo Solís.

“Costa Rica debe desempeñar el papel que ha tenido de un liderazgo fraterno y respetuoso, centrado en derechos humanos, desarme, desmilitarización y desarrollo”, según este profesor de Ciencia Política e Historia.

Solís recordó que este año su país ejerce la presidencia de la Comunidad de Estados Latinoamericano y Caribeños, Celac, y aseguró que lo hará “con espíritu de enorme pluralismo, de mucho respecto y adhesión a los principios y valores” comunes en caso de convertirse él en presidente de Costa Rica.

No hay divorcio

Resaltó que su país “no puede tener una política exterior pegada, además, a una circunstancia inexorable” de que “Costa Rica y Nicaragua no tienen causal de divorcio” y son “países vecinos que estarán allí para toda la vida”.

“En lo que a mí concierne, tendremos que soltar amarras para que esa política se despliegue de manera más creativa y mucho más allá también del segundo vector que ha tenido la Administración saliente, que es el comercial”, dijo Solís.

La política exterior “no es solo comercio exterior, por lo tanto yo buscaré reconstituir esos liderazgos que en otros momentos tuvimos, mediante el diálogo político que corresponda, con la Unión Europea y esos países de América Latina con los que no hemos tenido una relación lo suficientemente desarrollada”, explicó.

EE.UU., una realidad

Solís también destacó el papel que juega Estados Unidos en la región “como una realidad hemisférica que no podemos impedir que sea reconocida multilateralmente en las Américas”.

Estados Unidos, dijo, es “una realidad que en la geopolítica latinoamericana y caribeña pesa, y pesa mucho”.

De esta manera, defendió la existencia y la convivencia de la OEA y de la Celac, en la que no participa Estados Unidos, así como de otros foros regionales y subregionales de discusión e integración.

“América Latina es el reino de la diversidad, desde el punto de vista de sus esquemas de integración, y está ahí para quedarse”, opinó.