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De seguro Managua nunca ganará un Premio Azul, pues la basura se extiende a sus anchas por calles y avenidas, pese a que las lluvias convierten a la capital en un río que arrastra todo.

Cada invierno los conductores que transitan por las arterias capitalinas convierten sus autos en botes para navegar al mejor estilo de una odisea acuática, donde los rápidos se quedan cortos ante el caudal que corre por las vías de la ciudad.

Todas las voces parecen coincidir en que el problema de las inundaciones radica principalmente en la deforestación de la cuenca sur de Managua. Parte del problema se debe al avance de las urbanizaciones en la zona, lo que ha deteriorado la vegetación, reduciendo la capacidad de la tierra para absorber el agua.

El agua se escurre hasta llegar a la ciudad desbordando los cauces, inundando las viviendas más vulnerables, y, en el peor de los casos, arrastrando la vida de alguna persona, como generalmente pasa todos los años.

El ingeniero Leonardo Vanegas, de oficio constructor y con más de 10 años de experiencia, describe Managua como una ciudad complicada, ubicada en un llano y con dos cerros impermeables en la Cuenca Sur.

Vanegas considera que para dar más vida a Managua se debe comenzar por dicha Cuenca.

“El despale indiscriminado que ha habido por las residencias ha venido a destruir Managua, los cauces ya no dan abasto para detener los grandes caudales de lluvia que pasan por ellos”, señala.

Administraciones descuidadas
De la misma manera, el ingeniero y docente de la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI, Néstor Lanzas Mejía, especialista en ingeniería sanitaria y alcantarillado, considera que los alcaldes de Managua han descuidado la Cuenca Sur.

Lanzas --que para enseñar a sus alumnos sobre lo que no se debe hacer en materia de ingeniería vial, los lleva de paseo por las calles de Managua-- considera que lo más importante es hacer un estudio previo y posteriormente realizar un diseño que guíe la construcción de las vías.

Igualmente, cree que se debe hacer un estudio en la Cuenca Sur para reforestarla e instalar algunas obras hidráulicas, que regulen el escurrimiento del agua, y así se controlar un poco los focos de inundaciones, principalmente en los barrios Manchester, “Hugo Chávez” y Las Torres, que siempre son los más afectados.

Aun así, Lanzas señala que esos barrios no deberían estar allí por el grado de riesgo que hay a orillas del lago Xolotlán. Otro reto para el nuevo alcalde de Managua será reubicar a esa gente.

Muro de contención para el “Hugo Chávez”
Sin embargo, Lanzas considera que otra solución para esos barrios, dado que aunque los reubiquen siempre la gente regresa, es construir un muro de contención de entre tres y cuatro metros de alto, pero explica que es una obra muy cara.

Lanzas señala que para ese muro de concreto habría que hacer un estudio previo para analizar las condiciones del sitio, pero reitera que como ordenamiento territorial el barrio “Hugo Chávez” no debe estar allí, porque es una zona de peligro.

Otro “caso clínico” para Lanzas es la carretera suburbana, construida sin un plano de diseño. El ingeniero explica que en esa carretera no hay visualización de al menos 500 metros para ver al vehículo que viene de frente, y que por eso se dan choque frontales.

Para el especialista, la corrupción es la causa de un trabajo inadecuado de parte de los ingenieros que han edificado la ciudad. “No compran el material adecuado para bajar los costos”, dice Lanzas, al admitir que esa es una práctica común en ingeniería, y que por ello instruye a sus alumnos en la ética profesional.

Lanzas también atribuye los problemas de infraestructura de Managua a la falta de mantenimiento. “Hay que darle mantenimiento al sistema fluvial, a las alcantarillas, a los cauces, para que funcionen como fueron diseñados. Si no le damos mantenimiento, entonces colapsan”, como de hecho sucede.

Managua nunca ganará un premio azul
La limpieza capitalina es otro problema, dado que los cauces se llenan de basura y estancan el curso natural de las corrientes, de ahí que el ingeniero Leonardo Vanegas señala que Managua nunca ganará un Premio Azul.

“Pero la basura en Managua es un problema principalmente de cultura y de educación, porque mientras los managuas no aprendan a tirar los desechos en su lugar, nunca tendremos una capital limpia”, explica Vanegas.

En cuestión de infraestructura, Vanegas está más enfocado en la parte social, y sueña con una capital para las personas con capacidades diferentes. Considera un peligro pasar por las rotondas y los puentes peatonales, porque no están bien construidos y porque no los hicieron pensando en las personas ciegas ni en las que andan en sillas de ruedas.

Vanegas cree que a nivel de infraestructura “un no vidente no puede traficar por las calles de Managua porque hay muchos manjoles, cajas de registro abiertas, y tragantes a orillas de las calles que están abiertos”.

A su juicio, la infraestructura de Managua sólo está pensada para los vehículos y para el peatón normal.

Vicealcalde desmenuza problemas en Managua
Para el Vicealcalde de Managua, doctor Nery Felipe Leiva Orochena, las aguas pluviales, las aguas servidas y la falta de agua potable, son los principales problemas de Managua y son los retos que deben enfrentar los candidatos a la Alcaldía que participan en la justa electoral.

Leiva Orochena admite que no son los únicos problemas que enfrentan los habitantes de esta ciudad, pero sí los más urgentes. Coincide también con los especialistas en afirmar que la Cuenca Sur está afectada por la deforestación, ocasionada por las urbanizadoras.

Admite, además, que el sistema de drenaje de aguas pluviales y servidas es obsoleto. Tiene más de 40 años, por lo que ya no funciona, y apenas drena el 20 por ciento del agua.

Leiva Orochena dijo que urge el tratamiento de las aguas servidas en la parte alta de Managua, para retenerla y la filtren al manto acuífero. Indicó que dejan a disposición de las autoridades electas un estudio realizado por expertos en medio ambiente y así no causar daños medioambientales.

De no echar a andar este proyecto, cree que Managua quedará a merced de un aluvión de grandes magnitudes.

Los barrios
Más del 60 por ciento de los barrios marginales de Managua no cuentan con calles pavimentadas y no fueron edificados previo estudio urbanístico.

De un poco más de mil kilómetros de calle que tiene la capital, apenas 400 han sido pavimentados, y no podría completarse la pavimentación sólo con el presupuesto municipal, sino que se necesitan fondos del Gobierno Central.

Pero el gobierno tampoco podría invertir por sí solo, porque sería una inversión fallida ante la falta de conocimiento en detalles de la verdadera situación de los barrios.

Para Leiva Orochena, basado en estudios de especialistas en urbanización, el futuro alcalde de Managua debe dirigir el crecimiento de la ciudad hacia “el lado de Tipitapa”, para no congestionar más el sur de la capital.

La basura, el eterno problema
El que haya más de 350 botaderos ilegales esparcidos por toda Managua es una lucha del día a día para los administradores de la comuna. La alcaldía de Managua cuenta con un sistema de recolección domiciliar y lucha para la eliminación de botaderos clandestinos.

“Éste no es un problema exclusivo de la Alcaldía de Managua, pues si la gente no toma conciencia que no debe tirar la basura en cualquier lugar, por más camiones recolectores y trabajadores de que dispongamos, el problema de la basura nunca se va a resolver”, dice el vicealcalde.

La Chureca desaparece, ¿y el nuevo botadero?
El vertedero a cielo abierto más grande del país, La Chureca, esta próximo a cerrar, mediante un proyecto impulsado por la comuna y patrocinado por el gobierno de España, valorado en 30 millones de euros, unos 45 millones de dólares.

La gran interrogante que deberá responder la futura Administración es: ¿Dónde depositar las casi 2 mil toneladas métricas de basura que se produce cada día en Managua?
En perspectiva se anuncia un botadero en Tipitapa, que sea mancomunado con los dos municipios e incluso con Nindirí.

El vicealcalde cuenta que la perspectiva es crear un botadero moderno, en el que se separe la basura con todas las medidas pertinentes y que se aproveche cada uno de los desechos.

El futuro alcalde deberá estudiar dónde ubicar un nuevo basurero municipal que no destruya el medioambiente ni afecte a sus comunidades vecinas; y debe ser una de las primeras tareas al asumir el cargo.

Serán, pues, los electores, quienes evalúen cuánto sabe un candidato del cargo al que aspira; el elector debe analizar las calidades del candidato, de quienes lo rodean y la viabilidad de las propuestas.