•   San Salvador, El Salvador  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Los salvadoreños salieron a votar ayer domingo en un ambiente dominado por la presencia militar y policial, para decidir en comicios de segunda vuelta si seguirían bajo un gobierno de izquierda o retornarían a la derecha, esperanzados en vivir con menos aprietos económicos y sin el terror que imponen las pandillas.

Las urnas se abrieron a las siete horas locales como estaba previsto.

El presidente del Tribunal Supremo Electoral, Eugenio Chicas, hizo un llamado a “cuidar su voto” y a no aceptar “amenazas o coacciones”.

Quieren acción

“Que los políticos dejen las palabras y pasen a la acción: los pobres lo que queremos son oportunidades; no ser ricos, pero sí tener trabajo digno para que nuestros hijos puedan estudiar en un ambiente más seguro”, dijo a la AFP Gilberto Sosa, de 27 años, quien vende dulces en autobuses, al resumir su expectativa en estos comicios.

Los comicios se desarrollaban en un ambiente polarizado, en el que la derecha recurrió a mostrar las violentas protestas que vive Venezuela para pedir a los electores no votar por la izquierda.

Programas de prevención

Al instalarse el 1 de junio, el candidato ganador tendrá que tratar el complejo problema de las violentas pandillas o “maras”, que siguen cometiendo extorsiones y otros delitos, aunque mantienen una tregua que justamente ayer domingo cumplió dos años y que redujo de 14 a 6.8 los homicidios diarios.

Unos 10,000 pandilleros están en las cárceles y otros 50,000 en las calles.

Para el balotaje, Quijano cambió radicalmente el discurso de “mano dura” contra las maras que mantuvo en la primera ronda, y coincidió con su adversario en ofrecer programas de prevención y reinserción de los pandilleros a la sociedad.

Precarias finanzas

Por otra parte, para mantener los programas sociales existentes, el próximo mandatario deberá elevar la recaudación fiscal que actualmente ronda el 16% del PIB, y tomar medidas para evitar que este pequeño país, con una deficitaria balanza comercial, aumente la deuda externa, de US$13,800 millones.

Según el economista Juan Héctor Vidal, la búsqueda de un “pacto fiscal” resulta necesaria, pues el país, por su elevado nivel de endeudamiento, comenzará a tener dificultades para contraer nuevos empréstitos.

El Salvador tiene una economía muy dependiente de las remesas –unos US$4,000 millones en 2013–, que apenas creció 1.9% en 2013.

Un 40.7% de sus 6.2 millones de habitantes viven en la pobreza, y los niveles de subempleo son del 30%.

“Que cumplan”

“Siendo candidatos ofrecen de todo, prefiero ver si llegado el momento de gobernar, el que gane cumplirá sus promesas. Mientras eso llega, todos tenemos que ver cómo salimos adelante”, señaló, pragmática, Johanna Flores, una médica de 41 años que trabaja en un hospital estatal.