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La directora general de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, aclaró ayer a los diputados miembros de la Comisión de Gobernación de la Asamblea Nacional, que los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, no tendrán autoridad alguna sobre las jefaturas distritales de la institución de seguridad pública y tampoco se convertirán en “vigilantes revolucionarios”, mucho menos en un cuerpo parapolicial.

Atendiendo invitación del presidente de la comisión legislativa, Enrique Quiñónez, Granera compareció para rendir un informe en torno al papel que desempeñarán los miembros de los CPC en la nueva Comisión de Convivencia y Seguridad Ciudadana, instaurada por el presidente de la República, Daniel Ortega, el pasado 22 de noviembre.

Granera dejó claro que los CPC serán un actor más en la relación Policía-Comunidad, o como parte de los ya existentes Comités de Prevención Social del Delito. Según la jefa policial, en ningún momento se ha acordado con el presidente Ortega que los CPC realicen acciones de vigilancia y mucho menos que porten armas o den órdenes a los jefes policiales distritales, municipales o departamentales.

Quiñónez satisfecho

Por su parte, el presidente de la Comisión de Gobernación, Enrique Quiñónez, se mostró satisfecho con la explicación de Granera y dijo que los CPC pueden existir como estructuras políticas si así lo desean, pero nunca como parte un ente estatal y menos como organizaciones parapoliciales ni de “vigilancia revolucionaria”.

Los policías voluntarios

Ante rumores de que los miembros de los CPC se convertirían en una especie de policías voluntarios, la primera comisionada Aminta Granera recordó que la Policía Nacional establece ciertos requisitos y parámetros para conformar las brigadas de policías voluntarios.

Aclaró que si por casualidad algún miembro de los CPC quiere pertenecer a los cuerpos de policías voluntarios, deberá ceñirse a los requisitos y seguir el procedimiento establecido para convertirse en un agente voluntario que, además, no tienen derecho a portar armas de fuego.