Jorge Eduardo Arellano
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La no gubernamental Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado manifestando “su preocupación por la situación política de Nicaragua”, y en el que enumeran también lo que ellos consideran “el deterioro de la libertad de expresión y el uso gubernamental de cuerpos judiciales y agencias investigadoras con fines políticos”.

“Nos alarma el creciente clima de intolerancia hacia aquellos que se perciben como críticos del gobierno federal. El ataque físico en contra de una marcha de activistas de un partido de oposición y la aparente falta de voluntad de la Policía para restablecer el orden”, expresa parte del comunicado.

Wola tiene como propósito promover los derechos humanos, “la democracia y la justicia en el ámbito social y económico en Latinoamérica y el Caribe”. Entre sus funciones está facilitar el diálogo y actores no gubernamentales, “así como también monitorea el impacto de políticas del gobierno estadounidense y de organizaciones internacionales, y promueve alternativas a través de investigación, informes, educación, capacitación e incidencia política”.

Respetar el disenso
“Wola cree que las diferencias políticas y la disensión política deberían ser tratados de una manera que respete los derechos humanos y las libertades civiles, y que avance la democracia política”.

El comunicado también se refiere a los actos violentos durante la campaña electoral “en contra de las defensoras y defensores de derechos humanos que han acompañado a organizaciones de la sociedad civil en sus audiencias ante el Ministerio Público”, refiriéndose al Cenidh.

Dicha organización solicita al Gobierno “que ejerza liderazgo en establecer un clima constructivo en Nicaragua, condenando la intimidación y las prácticas represivas, y adoptando las medidas necesarias para fomentar los debates políticos y garantizar el estado de derecho en el país”.