• Managua, Nicaragua |
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  • EFE

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, fue reelecto este domingo con el 50.90% de los votos, frente a un 45.04% de su rival Oscar Iván Zuluaga, según resultados al cierre de este edición.

Analistas nicaragüenses consideran que el continuismo de Santos es conveniente para Nicaragua, porque lo consideran un hombre flexible, que está cumpliendo silenciosamente con el fallo que dictó la Corte Internacional de Justicia, CIJ, en noviembre de 2012.

El excanciller de Nicaragua, Francisco Aguirre Sacasa, consideró ayer que el reelegido mandatario colombiano, ya no tendrá la presión que ejercía el expresidente Álvaro Uribe para incumplir el fallo de la CIJ, aunque consideró que este propondrá nuevamente un tratado a Nicaragua para buscarle salida a la sentencia de La Haya. En cuanto a la propuesta, aconsejó que el Gobierno nicaragüense debe ser firme y “no enredar la sentencia cristalina de la CIJ”.

“Santos es una persona que sabe que la postura de Colombia le ha costado internacionalmente a la imagen de su país, entonces, yo creo que por su experiencia, él en su momento, buscará cómo reconocer el fallo de La Haya. Acuérdense que Zuluaga, en tanto, dijo que iba a dormir en una fragata en el meridiano 82, o sea que Zuluaga --instado por Uribe-- manejaba una retórica mucho más hostil hacia Nicaragua”, señaló el excanciller.

Aguirre Sacasa dijo que Santos fue arrinconado por Uribe, quien usó el tema del fallo para martillarlo. “Digo que Colombia ha estado acatando el fallo sin decirlo expresamente, en qué sentido, en el sentido de que quienes están pescando en la zona exclusiva son los nicaragüenses o aquellos a los que Nicaragua les da un permiso, por eso hemos estado ejerciendo nuestra soberanía sobre la zona económica exclusiva, y, por ende, Colombia ya está acatando el fallo”, señaló.

Santos no cambiará a corto plazo

Pero Norman Miranda, experto en derecho internacional, advierte que el presidente Santos ya ha consolidado una posición respecto al reniego de la sentencia, y consideró que no va a cambiar en un corto plazo.

Miranda coincidió, sin embargo, que en un largo plazo, Santos, puede alinearse a un acatamiento gradual de la sentencia, por el hecho de ya no estar bajo la presión de quedar bien con una “clientela nacionalista colombiana”.

El experto recalcó también que el mandatario reelecto va estar “cómodo” en el cumplimiento de la sentencia de la CIJ, porque pasó la pelota a la Corte Constitucional, la cual señaló que la sentencia de La Haya no es aplicable a Colombia, porque la Constitución Política prohíbe cambiar los límites.

La elección

Al caer la tarde, ayer, los colombianos ya conocían al ganador de los comicios presidenciales, con el 99.23% de los votos escrutados. El organizador de los comicios informó, entonces, que el presidente Santos lograba 7,776,200 votos, mientras que Zuluaga, conseguía 6,881,490, lo que significaba una diferencia de casi 900,000 sufragios.

Santos se impuso así al líder uribista, pese a que en la primera vuelta, celebrada el 25 de mayo, Zuluaga fue el más votado, con un 29.25%, frente al 25.69% del mandatario, en una jornada en la que hubo una abstención de casi el 60%.

Elecciones en calma

Un total de 32,975,158 colombianos estuvieron habilitados para votar en estos comicios, que transcurrieron en total calma, salvo algunos incidentes menores ajenos al proceso electoral, al igual que ocurrió en las legislativas del pasado 9 de marzo y en la primera vuelta de las presidenciales, el 25 de mayo.

437,000 miembros de las Fuerzas Armadas y 246,000 policías hicieron “presencia física en el 99,9% de las mesas de votación”, dijo el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, quien agregó que esa cobertura es la mayor que se haya dado a unas elecciones en Colombia.

Uribe denuncia presión FARC

El expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), líder del Centro Democrático y de la oposición, denunció después de votar, que en algunas regiones del país los votantes de Zuluaga fueron amenazados por grupos armados.

Uribe dijo que votó “con tristeza” por las supuestas acciones del grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y de bandas criminales “que amenazan con masacres a los votantes de Zuluaga, y con fusiles obligan a las personas a votar por el candidato presidente Santos sin que él pronuncie ni una sola palabra”.

La paz estuvo en el centro del debate electoral, en el que la propuesta de Santos, de avanzar en las negociaciones con los grupos guerrilleros se contrapuso a la de Zuluaga, de endurecer las condiciones a los alzados en armas para poder seguir negociando, y fue entre esas dos visiones que escogieron los colombianos a su presidente.