Edgard Barberena
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El diputado Agustín Jarquín reconoció ayer que los diputados “cometimos un error por el que merecemos una sanción” al consumir huevos de tortuga en León el pasado 4 de diciembre, después de la sesión especial sobre el 150 aniversario de la celebración de la Purísima.

El legislador en declaraciones formuladas a EL NUEVO DIARIO dijo que los organizadores habían preparado uno de los platos y bocadillos “que degustamos (huevos de paslama) y al hacerlo, no nos percatamos que estaba vigente la veda que prohíbe su captura y consumo, cuya trasgresión es sancionada por la Ley No. 559, Ley Especial de delitos contra el Medio Ambiente y los Recursos Naturales.

Además, reconoce que los legisladores trasgredieron la resolución ambiental del Marena 01-2005, ratificada en la resolución 01-2007, a través de la cual se establecen disposiciones para evitar la extinción de tortugas, mediante la aplicación rigurosa de la veda.

“Aunque ciertamente no lo hicimos de manera consciente, cometimos un error, que por ser parlamentarios, expuestos permanentemente al escrutinio público, es más notorio y por consiguiente, con pena reconozco que quienes en esa oportunidad consumimos, aunque fuese uno solo huevo de tortuga, somos merecedores de las sanciones del caso”, dice el legislador.

Advirtió el legislador que ahora los diputados no deben escudarse en el privilegio de la inmunidad para evitar ser sancionados, “tampoco no nos excusa la responsabilidad de los organizadores del convivio, aunque sea una atenuante”.

Dijo que el incidente es oportuno para fomentar la tan necesaria obediencia a la ley y promocionar la exposición en que se pone todo nicaragüense --independientemente de su condición-- “cuando incurrimos en la violación de la misma”.

“Este lamentable suceso debe llevarnos a la reflexión y a las acciones consecuentes sobre la falta de suficiente consciencia e ineficacia de los controles necesarios para el cuido seguro de los recursos naturales y su aprovechamiento sostenible”, dijo el parlamentario.
Carta a presidente de comisión legislativa
Mientras tanto, José Arteaga, del proyecto Tortugas Marinas, Fauna & Flora Internacional, propuso al presidente de la Comisión del Medio Ambiente del Legislativo, Carlos García Bonilla, que esa estructura parlamentaria o su defecto la junta directiva de la AN, llamen a una conferencia para reconocer públicamente el error cometido por los diputados que consumieron los huevos de paslama.

En una carta enviada a García Bonilla, Arteaga le hace saber que irónicamente, “hay ciudadanos que están detenidos y con procesos judiciales en curso por dedicarse a la comercialización de huevos de tortugas marinas” y los parlamentarios que consumieron los huevos andan tranquilamente.

Agrega la misiva que la extracción, comercialización y consumo de huevos de tortugas marinas es ilegal en Nicaragua. Las tortugas marinas son especies en peligro de extinción y por eso el Marena ha declarado la veda indefinida.

También le recuerda que este año se ha estado promoviendo una campaña contra el consumo de huevos de tortugas marinas. La ejecución de esta campaña ha requerido de un gran esfuerzo de una serie de instituciones nacionales e internacionales, incluido el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales de Nicaragua.

Se han gestionado e implementado modestos pero valiosos recursos para promover esta campaña y llevar el mensaje “Yo no como huevos de tortugas marinas” a nuestro pueblo. Una serie de promotores y estudiantes universitarios voluntarios, se han dado a la tarea de recorrer bares y mercados con un gran empeño y esfuerzo.

En las playas organizaciones comunitarias, guardaparques del Marena, miembros del Ejército y de la Policía Nacional, se desvelan e incluso arriesgan sus vidas para proteger las playas de anidación, pero “creo que estamos a tiempo de remediarlo”.