• |
  • |
  • END

El ex vicepresidente de la República y escritor Sergio Ramírez Mercado respaldó la intervención de la Organización de Estados Americanos, OEA, y consideró que se debe aplicar la Carta Democrática de ese organismo para resolver la crisis política que vive el país, porque “el sistema democrático de Nicaragua ha sido violentado”. Esto lo expresó ayer en una entrevista en el programa de televisión “Aristegui”.

Ramírez pidió que se vea el actual contexto de Nicaragua a “la luz de la Carta Democrática de la OEA, que le da a Nicaragua la obligación de llevar adelante un sistema democrático con libertad y respeto para los ciudadanos”.

Durante la entrevista en el programa de televisión que se trasmite por CNN en español, el escritor nicaragüense relató su experiencia personal en las elecciones municipales, y reveló que la Junta Receptora de Votos, JRV, número 501 de Managua, donde votó con familiares y vecinos, desapareció de las listas del Consejo Supremo Electoral, CSE.

“Fui despojado”
“Yo fui despojado de mi derecho ciudadano”, dijo Ramírez a la entrevistadora Carmen Aristegui, y agregó que las desapariciones de JRV se repitieron en todo el país.

Mientras Sergio Ramírez hablaba, imágenes de boletas y documentos de identidad tirados en los basureros aparecían en la pantalla de la televisión para ilustrar el contexto vivido en Nicaragua después de las cuestionadas elecciones municipales.

Autollamándose demócrata de izquierda, Ramírez aclaró que la crisis política que existe en su país “no es un asunto de EU”.

“Éste es un asunto del pueblo de Nicaragua tratando de defender su democracia. Esto no es el gobierno de Nicaragua versus Estados Unidos, esto es el gobierno de Nicaragua versus los ciudadanos que se sienten despojados de una derrota electoral”, dijo Ramírez.

Gobierno de Nicaragua no es de izquierda
Ramírez considera que la OEA debe de intervenir en los países cuando hay violaciones graves contra el sistema democrático, “como el que se está viviendo en Nicaragua”.

Asegura que el gobierno de Nicaragua no es de izquierda y considera que lo que está haciendo son “cosas tradicionales de la antigua derecha, que se robaba descaradamente las elecciones”.

Para describir el ambiente de violencia en Nicaragua, Ramírez denunció que sus hijas fueron agredidas la noche del miércoles en Managua. “Fueron apedreadas e insultadas”, dijo Ramírez.

Con sus declaraciones, Ramírez se unió al respaldo que le expresó la mayoría de los 34 Estados miembros de la OEA a su secretario general, José Miguel Insulza, en un claro apoyo ante las críticas del gobierno nicaragüense, que tuvo que retirar una moción en su contra por falta de apoyo.