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Primero lo primero: “El tema de las calles debe ser superado”. Telémaco Talavera, Presidente del Consejo Nacional de Universidades, CNU, tiene un discurso conciliador que inicia con la necesidad de aceptar los resultados de las elecciones municipales.

“Pretender cambiar (los resultados) es sumir al país en una enorme crisis”, dice Talavera en esta entrevista en la que también habla del papel de la UNEN y de las diferencias políticas surgidas entre académicos durante la campaña electoral.

Talavera, sin embargo, evita entrar en detalles sobre lo que observó el CNU en las elecciones municipales y sobre las denuncias que hizo la oposición. Ante la pregunta, tiene una salida salomónica: “Puedo contradecir o dar la razón, sin embargo, creo que a estas alturas Nicaragua tiene que entrar a una nueva etapa”.

¿Cuál es su valoración de la situación que atraviesa el país?
Hoy ya hay una situación diferente. El Consejo Supremo Electoral se pronunció finalmente sobre los resultados de las elecciones. Pero hay una fuerte polarización que tiene fuertes repercusiones. La imagen del país ante la comunidad internacional se ha visto deteriorada por la situación de violencia.

Es lamentable que suceda porque deberíamos estar abocados a enfrentar los desafíos históricos que tenemos: la extrema pobreza, el hambre, el tema de la baja productividad agropecuaria, industrial; pero en vez de estar sumando en términos positivos, estamos profundizando en la crisis.

A pesar de que el Consejo Supremo Electoral ya declaró electos, hay una parte de la población inconforme. Usted hablaba del nivel de polarización que se vive.

Aquí tenemos varios escenarios. Uno es que producto de la situación electoral haya una crisis interminable que iría en detrimento de la situación social del país y que agudizaría la situación de los sectores más necesitados. Ojalá ese escenario no suceda. El otro es que tratemos de superar la crisis actual, que atendamos con unidad de esfuerzos y veamos en perspectiva cómo superar la crisis política.

No vamos a poder superar las debilidades que hubo en el proceso (electoral), hay una situación de inconformidad de unos y otros sectores. Hay costos que ya tenemos y no podremos revertir, entonces, ¿qué vamos a hacer?, ¿profundizar la crisis o tratar de buscarle una solución? Por ejemplo, hay un planteamiento de anular los comicios, eso sería profundizar la crisis, no sería una solución. Entraría el país en una enorme inestabilidad.

¿Cuáles son las debilidades que a su juicio hubo en el proceso y la solución que considera más certera?
Creo que fue un error del Consejo Supremo Electoral el no haber tenido una mayor apertura para los observadores nacionales e internacionales, creo que se pudo haber creado más confianza.

La demora en la presentación de los resultados finales generó un período muy amplio de incertidumbre e inestabilidad que ha contribuido a la polarización. Esto sumado a otros problemas, como el de la cedulación.

(Pero) para mí ese capítulo se cerró una vez que el Consejo Supremo Electoral se pronunció ayer (el jueves). No vamos a poder revertir las debilidades que hubo, aquí tenemos el reto de ver hacia delante. Si nos enfrascamos en los errores y las debilidades, el país va al abismo. Tenemos que ver hacia delante, cómo desde el gobierno, desde la sociedad civil, desde los partidos opositores, desde la academia, sumamos esfuerzos para superar esta crisis.

Pero la realidad es otra. No hay voluntad para superar esta crisis. El gobierno por un lado azuza a sus simpatizantes y la oposición insiste en la anulación de las elecciones.

Siempre hay dos caminos. O nos llevan al abismo o nos llevan a dar un salto de calidad. Los nicaragüenses tenemos la sabiduría para que la crisis actual nos permita dar un salto de calidad. La crisis actual puede llevarnos a una confrontación indefinida, pero la confrontación no solamente es en las calles.

Yo pienso que el tema de las calles debe ser superado, pero luego está qué va a pasar con la situación política en la Asamblea Nacional, ahí tenemos que ver la aprobación del Presupuesto, tenemos que ver cómo van a funcionar las alcaldías...

¿Cree que este episodio está cerrado? El Consejo Supremo Electoral no ha informado con exactitud sobre la cantidad de actas, votos nulos...

El resultado de las elecciones está ahí. Con las debilidades, inconformidades y satisfacciones. Pensar que eso va a cambiar es totalmente irreal, y pretender cambiar eso es sumir al país en una enorme crisis. El proceso de votación se dio con relativa normalidad. Hay controversias serias en el escrutinio, pero la gente pudo ejercer su derecho al voto.

Efectivamente, el Consejo Supremo Electoral, que es el órgano al que le corresponde resolver eso, ya se pronunció, ahora lo que corresponde es tratar de comprender de los aciertos y tratar de construir consensos para superar esas debilidades en el futuro.

El CNU fue uno de los pocos observadores, ¿coinciden con las denuncias y los señalamientos de la oposición?
Yo podría fácilmente ponerme en una posición de darle o quitarle los argumentos a la oposición o al gobierno o al Consejo Supremo Electoral. Puedo contradecir o dar la razón, sin embargo, creo que a estas alturas, Nicaragua tiene que entrar a una nueva etapa. Estamos en la obligación de contribuir a que una situación que ya dejó heridas en ese país no se profundice. Hay que ver hacia el futuro, unir esfuerzos, tratar de aprender de los errores y que los procesos electorales futuros no tengan estas debilidades.

¿Cree que sea posible iniciar una nueva etapa si una parte de la sociedad está en descuerdo con los resultados electorales?
Ubiquémonos en el otro escenario, ¿cree que este país puede salir adelante si cambia la situación? Tendríamos el otro porcentaje de la población descontenta. Hay una realidad, hubo elecciones y hay una posición del órgano que faculta la Constitución.

Para ver hacia delante tenemos indefectiblemente que ver hacia atrás, ¿cuáles cree que son las debilidades que se deben superar?
Lo primero es que el gobierno, los actores políticos y los sectores sociales tenemos que adquirir un compromiso moral e histórico: sumar esfuerzos y después enfrentar la crisis. Ponernos de acuerdo para que las debilidades que tuvimos sean después una mínima expresión. No atrincherarnos en nuestra posición.

¿Qué tan deteriorada está la imagen de Nicaragua en el exterior?
Hay una preocupación por la situación del país, porque quieren una Nicaragua que avance. Seguir insertándose en una comunidad internacional de por sí compleja. Esa aspiración de unir esfuerzo es el sentimiento de la comunidad internacional.

¿Cree que la comunidad internacional podría tomar medidas drásticas, como quitar la cooperación?
Por supuesto que la comunidad internacional, si no somos capaces de lograr consensos básicos entre nosotros, más en una situación de crisis, cuando cada quien está cuidando más los recursos, podría retirar la cooperación financiera y técnica.

“La UNEN no está integrada por miembros de un solo partido”

Un sector de la Unión de Estudiantes de Nicaragua, UNEN, encabezada por su presidente, César Pérez, en compañía del secretario general de la Fepdes, el docente Freddy Franco, hizo proselitismo a favor del FSLN en la UCA, y ahora los vemos amenazando con quitarle el seis por ciento a esta universidad por la destitución de una catedrática. Tanto Pérez como Franco son miembros del CNU.

¿Qué tiene que decir el Presidente del CNU sobre este caso?
En primer lugar, tenemos que tener cuidado, la UNEN está constituida por miles de estudiantes, mismos que están en sus aulas, en el campo, que apoyan la alfabetización, que tienen uno y otro color político. La UNEN no es una persona o dos personas, es una organización de los estudiantes universitarios.

Creo que todos tenemos que trabajar por una lógica de unidad en la diversidad, una lógica de tolerancia, de respeto. El país necesita que trabajemos juntos, no creer que tenemos la verdad, y creo que en ese sentido todos tenemos que aprender. Y tiene que aprender la UNEN, los partidos, las autoridades... todos tenemos errores y tenemos que aprender de ellos.

¿Y ve como un error que los dirigentes de la UNEN hayan irrumpido en la UCA y estén tomando decisiones partidarias?
Miembros de la UNEN hay en los diferentes partidos. La UNEN no está integrada por miembros de un solo partido, y es un derecho pleno como ciudadano. Yo sí creo que institucionalmente, las universidades tienen que trascender a una lógica política partidaria. No somos apolíticos, porque hay que diferenciar la parte partidaria y la política. A nosotros no nos da lo mismo cualquier política.

Esperamos que los hechos desafortunados que se dieron en la UCA no se vuelvan a reeditar en ninguna otra universidad. Son de las cosas que debemos aprender. La situación que se presentó en la UCA fue de perder-perder, no creo que haya habido ganadores, no veo beneficio para nadie.

¿Hay posibilidades de que prospere la amenaza de César Pérez de quitarle a la UCA la partida que se le asigna del seis por ciento presupuestario?
La asignación o no de recursos no debe estar basada en amenazas, en premios o castigos. Las universidades que reciben el seis por ciento están amparadas en la ley, y cualquier reforma debe ser producto de un análisis fundamentado en lo que al país le convenga para el fortalecimiento de la educación superior.

Él (César Pérez) tiene derecho a tener su propia opinión. Así como lo que usted diga no puede ser lo que piensan todos los periodistas.

¿Usted coincide con el secretario de la Federación de Profesionales de la Educación Superior y miembro del CNU, Freddy Franco, quien denunció que la catedrática Marcelina Castillo fue despedida de la UCA por revanchismo?
En primer lugar, sobre el caso de las profesora Castillo, correspondería responderlo a la rectora de la UCA. Te voy a dar una opinión general por respeto a la autonomía universitaria, a las autoridades de la UCA y a la misma profesora Castillo. En nuestras universidades el empleo o cupo para estudiar no debe estar vinculado a qué partido pertenecés.

En el caso de ella, cuáles fueron las circunstancias y por qué se dio, no sé, no puedo entrar en el ámbito de la especulación, pero sería incorrecto que se premie o se castigue a alguien por su filiación político partidaria. Las medidas de estímulo o sanciones tienen que ser por comportamientos como trabajadores o estudiantes.

¿Podría ser un motivo el que se desprestigie públicamente la universidad donde se labora?
Cada universidad tiene su propio reglamento. La ética es un elemento que debemos tener todos, pero insisto, no me voy a referir al caso de la profesora porque no me corresponde, sería ir más allá de mis funciones. En las universidades debemos ser ejemplo de diversidad.