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Las modificaciones que pretenden hacer los diputados de la oposición al proyecto de Presupuesto General de la República para el año 2008, podrían afectar severamente el programa financiero acordado entre el gobierno de Nicaragua y el Fondo Monetario Internacional, FMI, por lo que las expectativas financieras para el país no son muy alentadoras.

A lo anterior hay que agregar el incremento en el precio internacional del petróleo y la recesión económica en Estados Unidos que, a la postre, terminarán afectando las economías pequeñas como la nuestra, sobre todo porque Estados Unidos es el principal socio comercial de Nicaragua en el continente.

La crisis institucional entre los poderes Ejecutivo y Legislativo, ocasionada por la creación y posterior derogación de los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, ha incrementado el riesgo sobre el presupuesto, principalmente porque la oposición parlamentaria amenaza con realizar cambios en los techos presupuestarios de algunas instituciones como los ministerios de Salud y Educación, respectivamente, con el fin de redistribuir fondos para un aumento salarial a los maestros y trabajadores de la salud superior al 12 por ciento propuesto por el gobierno.

El objetivo de los cambios presupuestarios es presionar al presidente de la República, Daniel Ortega, a acatar la Ley 630, mediante la cual 52 diputados derogaron los CPC como estructuras estatales.

Aguirre advierte

No obstante, el diputado del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, y presidente de la Comisión Económica del Parlamento, Francisco Aguirre Sacasa, considera que modificar los montos de cada institución incidirá negativamente en el programa con el FMI.

“Si se incrementa el 12 por ciento, que es el aumento (salarial) que se le está dando a los maestros y trabajadores de la salud y que está muy por encima de lo que van a recibir los demás empleados públicos, incluyendo al Ejército y a la Policía Nacional, se puede echar a perder el presupuesto de 2008 y el programa con el FMI”, explicó Aguirre.

Según Aguirre, es una falacia el argumento de sus colegas de que mientras no se afecte el techo total del presupuesto, se pueden hacer las modificaciones que sean necesarias y el programa con el FMI se mantendrá inalterable.
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“Aquí se maneja que lo único que hay que hacer es respetar el techo presupuestario, pero eso no es cierto. Con las instituciones financieras internacionales, la composición del gasto es importante; y la inversión en obras de capital, que es igual a crecimiento y a empleo a largo plazo, es tan importante como el techo presupuestario”, explicó Aguirre.

El temor de Aguirre es que la crisis política-institucional se traducirá en un efecto negativo para la economía nicaragüense, agravada por los cambios presupuestarios que pretenden sus colegas de la oposición.

Los diputados tienen cuatro días para aprobar el presupuesto tal como está, o hacer las modificaciones que deseen, entre ellas, eliminar programas que consideran “prebendarios y clientelistas”, como “Hambre Cero” y “Usura Cero”.
El monto destinado al programa “Hambre Cero” es superior a los 395 millones de córdobas y podría ser administrado por las alcaldías del país, si la idea prospera entre la oposición. Conforme con la propuesta gubernamental, el programa es ejecutado por el Ministerio Agropecuario y Forestal a través de los CPC, algo que molesta a los diputados de la oposición.

Esperar reforma

El diputado sandinista y dirigente magisterial, José Antonio Zepeda, argumenta que el aumento salarial propuesto no es suficiente, pues el 12 por ciento equivale a 320 córdobas. Los maestros exigen un aumento igual o mayor a 450 córdobas.
Aguirre propuso mantener el 12 por ciento de incremento a maestros y trabajadores de la salud, y que negocien un nuevo aumento con el gobierno para febrero o marzo del próximo año, cuando se haga una reforma presupuestaria.

“En febrero o marzo se pueden librar hasta 45 millones de dólares en Letras del Tesoro y Bonos de la República, y se pueden acomodar muchos de los reclamos que estamos recibiendo en este momento”, explicó.

Para Aguirre, tampoco es viable suspender el pago de los Certificados Negociables de Inversión, Cenis, como parte de la deuda con los bancos privados. Agregó que el gobierno debe realizar una renegociación de la deuda, a fin de liberar unos 936 millones de córdobas para redistribuirlos en otros rubros, incluyendo un nuevo aumento salarial.

“Mientras esa renegociación no tenga resultados, no se puede dejar de pagar los Cenis. Si nosotros nos negamos a honrar la deuda interna, ¿quién carajo va a comprar esos bonos?”, se preguntó Aguirre, en relación con la adquisición de los Cenis para cubrir el déficit.

Según Aguirre, con la renegociación de los Cenis, se podrán cubrir las necesidades que queden pendientes a través de una reforma presupuestaria en febrero o marzo.

Crecimiento vs recesión

Los nubarrones del presupuesto 2008 están basados en una economía mundial poco o nada vigorosa, y en particular por la recesión que enfrenta Estados Unidos. A juicio del economista Néstor Avendaño, Nicaragua podría verse afectada por una profundización de la crisis económica.

“Cuando la economía estadounidense declina, los empresarios norteamericanos compran menos materia prima a México y a Centroamérica, y al haber menos demanda, hay una caída de producción, y ojalá no lleguemos a una depresión, pero al menos va a haber una profundización de la desaceleración en el crecimiento de la economía nicaragüense”, explicó.

A juicio del especialista, la situación se agrava debido a la subejecución presupuestaria, principalmente en la inversión pública; además de que la inversión privada está prácticamente paralizada “por este tipo de riesgo político que estamos viviendo”.

Avendaño considera que los fundamentos del presupuesto no son sólidos y ello redundará en perjuicio a corto plazo.

Presupuesto mal proyectado

“La inflación (proyectada) es baja, el crecimiento (económico estimado) es alto, ignora una desaceleración económica en la primera economía del mundo que ya se estima que crecerá en uno o dos por ciento el próximo año; además, este presupuesto sigue privilegiando el pago de una onerosa e ilícita deuda interna”, explicó.

A juicio de Avendaño, el gobierno continúa desviando recursos liberados del pago de la deuda externa por 70 millones de dólares, que bien podrían utilizarse en los programas de reducción de la pobreza.

“También veo que la política fiscal deja muchos espacios abiertos, es decir, que la Asamblea Nacional va a aprobar un presupuesto que va a ser tremendamente modificado el próximo año, hablamos de reformas tributarias”, señaló.

Avendaño criticó al presidente de la república, Daniel Ortega, por haber sacado del presupuesto un préstamo altamente concesional, que significaba el suministro de petróleo venezolano.

“Haberlo extraído del presupuesto y de la futura deuda pública, es haber privatizado una cooperación a la nación”, dijo.
120 millones de córdobas para reconstrucción de RAAN
Una de las mayores críticas al presupuesto de 2008 es la partida de 120 millones de córdobas (equivalente a seis millones de dólares) que el gobierno destinó a la reconstrucción de la Región Autónoma del Atlántico Norte, RAAN, afectada severamente por el huracán Félix en septiembre pasado.
Los representantes de la Coordinadora Civil rechazaron este monto por considerarlo no sólo insuficiente, sino más bien insignificante. En un documento oficial, la Coordinadora cita cifras de las Naciones Unidas en el sentido de que la emergencia que dejó el fenómeno natural requiere de al menos 300 millones de dólares.

En el documento, el organismo civil señala que el presupuesto 2008 no está dirigido a erradicar la pobreza, y que más bien, fue diseñado para beneficiar al sector privado, principalmente a los banqueros.

“El monto asignado al servicio de la deuda interna y a las transferencias al Banco Central de Nicaragua supera al presupuesto de 29 instituciones públicas o destinos”, señala el documento.

El servicio (pago) de la deuda interna supera los cinco mil 700 millones de córdobas, conforme al proyecto de presupuesto, monto superior al del Ministerio de Salud, que recibirá cuatro mil 585 millones de córdobas, y al del Ministerio de Educación, cuya partida presupuestaria propuesta es de cuatro mil 363 millones de córdobas.

El monto asignado al Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI, es de un mil 934 millones, sin embargo, el titular de la cartera pidió a la Comisión Económica 450 millones extras para la rehabilitación de caminos y reparación de carreteras. Aun con el aumento, el pago de la deuda interna es superior por más de tres mil millones.

El servicio de la deuda, sumado a las disponibilidades (transferencias al BCN), supera los seis mil 900 millones de córdobas.

Hacer rendir el dinero

Para el economista Néstor Avendaño, los 100 millones de dólares que otorgará el Grupo de Apoyo Presupuestario, GAP, para el año 2008, deberían ser mejor administrados que en ocasiones anteriores, particularmente, porque la mayoría de recursos se utilizan en otros rubros menos en los programas de reducción de la pobreza propiamente dichos.

“El grupo de Apoyo Presupuestario ha tenido corresponsabilidad en los tristes resultados de los gastos en la Estrategia de Reducción de la Pobreza. Aunque este grupo es relativamente nuevo, estos países han ayudado a la estrategia y vemos que en los cinco años del gobierno del ingeniero Enrique Bolaños, el índice de la pobreza aumentó en Nicaragua”, dijo.
Según Avendaño, la falla en la Estrategia de Reducción de la Pobreza no está en la falta de recursos, sino en la forma de ejecución de los mismos.

“La falla está en el gasto inefectivo, por ejemplo, el gasto de inversión pública. El grupo de apoyo presupuestario sabía que ahí se clasificaban sueldos de una gran cantidad de consultores y asesores como gastos de inversión pública, si eso es consumo público”, explicó.

El economista dijo que es meritorio reconocer que en el presupuesto 2008, el gobierno sandinista sacó del rubro de inversión pública los sueldos de los consultores y asesores, “que equivalían al 40 por ciento del gasto de inversión pública que arrastraban del gobierno de Enrique Bolaños”.

Reforma institucional segura

Avendaño considera que en el acuerdo con el FMI está prevista una reforma institucional, que no necesariamente es el parlamentarismo del que ha estado hablando el presidente Daniel Ortega.

“Se nota en los acuerdos con el FMI que se va a simplificar el número de instituciones o se van a eliminar en el sentido de generar más ahorro, pero todas esas cosas serían sorpresivas en la ejecución del presupuesto del próximo año”, explicó.