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AFP
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, está repitiendo algunos errores de su primer gobierno (1979-1990), como enfrentarse con la Iglesia Católica, la empresa privada y Estados Unidos, dijo el director de El NUEVO DIARIO, Francisco Chamorro.

“Era importante (para Ortega) demostrar un gran apoyo en las urnas, por eso se hizo tremendo fraude” en las elecciones municipales del 9 de noviembre, declaró Chamorro en una entrevista con la AFP.

“No todos los sandinistas son orteguistas, muchos de los que trabajamos en la primera etapa de la revolución tomamos rumbos diferentes”, aclaró Francisco Chamorro, cuyo rotativo mantiene una línea independiente del gobierno de Ortega y de la oposición liberal.

Los tres grandes errores
El periodista mencionó tres grandes errores que, a su juicio, Ortega está repitiendo de su primer mandato en los años en que los revolucionarios sandinistas, que habían derrocado a Somoza en 1979, enfrentaban la rebelión armada de los “contras” financiados por Estados Unidos.

“Primero, el enfrentamiento con la Iglesia Católica; segundo, con la empresa privada; tercero, su enfrentamiento gratis con Estados Unidos, porque ahora Estados Unidos no ha promovido nada contra el gobierno nicaragüense”, dijo.

En los años 70 y 80, sin embargo, el Frente Sandinista tenía un mando colegiado de nueve comandantes y no un poder personalizado como ahora, en que Ortega es Presidente de Nicaragua y Secretario General del partido a la vez.

Si bien ahora Ortega cuenta con el cardenal Miguel Obando como aliado, un gran adversario de los años 80 (y ahora jubilado como arzobispo de Managua), tiene roces con la Conferencia Episcopal, que convocó a los fieles a una procesión por la paz este domingo.

Nicaragua sola
Chamorro recordó que en tiempos del respaldo norteamericano a los “contras”, “al menos había un apoyo de Europa a Nicaragua, pero ahora (debido a las irregularidades en los comicios) Nicaragua está sola contra el mundo”.

Los 25 países y organizaciones de la Mesa de Cooperantes de Nicaragua criticaron la falta de transparencia de los comicios, lo que podría conducir a una reducción de la ayuda al país más pobre de Centroamérica.

Chamorro dijo que Ortega, quien suele invocar a Jesús al hablar con sus seguidores, tiene un doble estándar cuando otros países comentan la situación en Nicaragua.

“Si Venezuela dice algo sobre Nicaragua, es bueno, sino es malo. Es decir, hay un injerencismo bueno y uno malo”, declaró.

Proyecto familiar
Chamorro afirmó que Ortega y su esposa Rosario Murillo tienen un “proyecto familiar”, en el que participan algunos de sus ocho hijos a cargo de ciertos proyectos, que no guarda relación con el Socialismo del siglo XXI que preconizan el mandatario venezolano, Hugo Chávez, el boliviano Evo Morales y el ecuatoriano Rafael Correa.

Destacó que varias decisiones de Ortega no tienen nada de revolucionarias, progresistas, laicas ni de izquierda, sino que son abiertamente “reaccionarias” y “clericales”, como la ilegalización del aborto terapéutico, que existía en Nicaragua desde 1893. “Esto es nacional-socialismo, no progresismo”, afirmó Chamorro.

“Yo lo llamo ‘somocismo científico’”, dijo, haciendo un juego de palabras con la expresión “comunismo científico” usada por intelectuales marxistas-leninistas en tiempos de la Unión Soviética. “No sé a dónde nos va a conducir esto”, agregó Chamorro.