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Los casinos y salas de juegos se verán “obligados” a tributar en base a su verdadera ganancia y renta, luego de que los diputados aprobaran ayer de forma unánime una reforma a la Ley Especial para el Control y Regulación de Casinos y Salas de Juegos, o Ley 766.

Con dicha modificación, los casinos y salas de juegos, que generan más de C$130 millones anuales en impuestos y que estaban bajo el control del Instituto Nicaragüense de Turismo, Intur, pasarán a ser regulados por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, que auxiliado por la Policía Nacional, la Unidad de Análisis Financiero, UAF, y la Dirección General de Ingresos, DGI, fiscalizarán a estos centros para que paguen los impuestos que correspondan.

El diputado Wálmaro Gutiérrez, presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, dijo ayer que la industria de juegos está tributando muy poco al Estado y que ahora con el órgano regulador (Hacienda), “que conoce muy bien de finanzas y tributos, se verán obligados a pagar como corresponde pagar”.

13 mil tragamonedas

Gutiérrez, miembro de la bancada del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, agregó que no se debe permitir que las 11 mil o 13 mil tragamonedas que se ubican en farmacias, mercados, pulperías o bares del país y que no están autorizadas por el ente regulador, sigan operando sin pagar impuestos.

El diputado y exvicepresidente Jaime Morales Carazo, agregó que existe un desorden y proliferación de las casas de juego, casas de apuestas y máquinas tragamonedas, que incluso se han instalado cerca de escuelas, centros de trabajo y en pulperías.

Mencionó que estos juegos provocan una enfermedad conocida como “ludopatía” o adicción, que consiste en una actitud incontrolable y progresiva para estar apostando y jugando.

Por ello mencionó que el “Consejo de Control de Casinos”, creado por la reforma, debe alejar estos sitios de los mercados, escuelas y de las pulperías.

Inspeccionar

Morales Carazo dijo que como hay 16 casinos en el país, en cada uno de ellos debería de haber un inspector para que contribuyan no solo a la supervisión y control, sino a curar a los adictos de los juegos.

El diputado señaló que estos tipos de juego no han incentivado el turismo sino que han enviciado a las “marchantas” de los mercados y a los taxistas.

Por su parte, el diputado de la Bancada Partido Liberal Independiente, Bapli, Eliseo Núñez, dijo que los casinos deberán tener el mismo tratamiento que el licor y los cigarrillos, “es decir están allí, no se pueden prohibir, pero hay que regularlos y que aporten al Estado, porque al final del día son de la misma categoría: juegos, licor y cigarros”.

El pago actual

La Ley de Concertación Tributaria estableció que los negocios que tengan hasta 100 máquinas deberán pagar por cada una de ellas US$25 mensuales; los negocios que posean hasta 200 máquinas pagarán US$35 por unidad, mientras que en los establecimientos con más de 300 máquinas, tendrán una cuota mensual de US$50.

 

Establecimientos

En Nicaragua operan 16 casinos, 750 salas de juegos, y 13 mil tragamonedas.

Ingresos

La industria, que registra operaciones de 16 casinos, genera C$130 millones anuales por la vía tributaria.

Funciones de Hacienda

Otorgar y cancelar licencias y permisos de funcionamiento de casinos y salas de juego.

Control

Hacienda también podrá supervisar y controlar la importación, fabricación de máquinas tragamonedas y mesas de juegos.