Eloisa Ibarra
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El presidente de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, el liberal Manuel Martínez, recordó ayer que la Corte es la única institución que, de acuerdo a la Constitución, tiene competencia para dirimir cualquier conflicto entre poderes del Estado que pueda surgir por el resultado de las elecciones municipales.

Vale recordar que la CSJ dejó establecido ese precedente en 2005, cuando el entonces presidente de la República, Enrique Bolaños, emitió los decretos 43-2005 y 44-2005, ordenando la ejecución e inmediato cumplimiento de un fallo de la Corte Centroamericana de Justicia, CCJ, que declaró inaplicables las reformas constitucionales que le restaban atribuciones.


CSE decide, pero AN legisla a su discreción
Martínez afirmó que aunque cada partido político tiene su conteo paralelo de los resultados electorales, lo que vale legalmente es lo que dice la institución (Consejo Supremo Electoral).

“Lo que vale legalmente es lo que dice la institución, es como que nosotros emitamos una sentencia, lo que vale es esa sentencia, pero siempre van a haber en el aspecto electoral pareceres políticos, y hay conteos paralelos que cada partido los sostienen como su verdad”, dijo Martínez.

Indicó que de la lectura de la Constitución el poder más soberano es la Asamblea Nacional, representante directo del constituyente, y tiene facultad de legislar en lo que considere de su competencia.


“Mejor renuncio”

“No tengo por qué juzgar la actuación (de los diputados). Lo que tengo que juzgar es el perjuicio que una legislación le pueda causar a otro Poder del Estado cuando recurre, porque aunque cada quien tiene sus pretensiones de hacer lo que quiera, existe la Constitución.

Descartó que el Partido Liberal Constitucionalista le pida a los magistrados afines a dicho partido que paralicen la CSJ, porque no pueden inmiscuirse en actividades políticas ni paralizar los juzgados y menos la Corte.

Según Martínez, si se llegara a presentar una situación para paralizar la Corte, sería mejor que les pidieran que renuncien y desintegren la CSJ, porque no pueden estar sujetos a los colores políticos. “Si a mí me dicen, les pongo la renuncia, pero no creo que lleguen a medidas extremas porque sería acentuar la situación de inestabilidad”.