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El conflicto en el Poder Legislativo escaló ayer cuando cuatro de los siete miembros de la Junta Directiva del Parlamento realizaron una reunión en una de las aceras de la sede de este Poder del Estado, la cual concluyó con una convocatoria a los diputados para sesión plenaria mañana jueves.

El presidente de la Asamblea Nacional, René Núñez Téllez, desautorizó la reunión y sus resultados, calificándola de “encuentro de amigos sin ninguna fuerza legal”, y así lo comunicó a través de una carta al primer secretario, Wilfredo Navarro.

Núñez dijo que la reunión no surte ningún efecto jurídico y considera inexistente la convocatoria para sesión plenaria. “El único facultado para convocar a reunión de Junta Directiva y a sesión plenaria es el presidente del Parlamento”, señaló Núñez.

Por su parte, el primer secretario del Parlamento, Wilfredo Navarro, contrarió a Núñez alegando que sí habrá sesión plenaria mañana, “porque cuatro directivos así lo dispusieron”.

Núñez suspendió una reunión de Junta Directiva prevista para ayer, argumentando que “en vista de que algunos diputados estaban proponiendo un diálogo nacional para solucionar la crisis, había que darles un tiempo prudencial para que sus propuestas maduraran”.

Convocatoria sin fuerza
Uno de los asesores de la bancada del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, confirmó a EL NUEVO DIARIO que existe “desesperación” entre los diputados opositores por aprobar la ley para anular los comicios electorales del pasado nueve de noviembre; sin embargo, la fuente aseguró que no cuentan con los votos suficientes y que la convocatoria para sesionar mañana jueves “se caerá por su propio peso”.

El asesor de los liberales deploró la actuación de los cuatro directivos parlamentarios, al tiempo que se lamentó por no contar con los 47 votos que se requiere para aprobar la nulidad de las elecciones municipales.

ALN no apoyará
Adicionalmente, los seis diputados de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, se reunieron ayer para analizar la situación; sin embargo, dos de ellos adelantaron su desacuerdo con la mencionada ley, alegando que no es facultad de los diputados anular una elección.

El diputado Alejandro Ruiz Jirón restó seriedad a la propuesta, y señaló que sus colegas del PLC, junto con los de la Bancada Democrática Nicaragüense, BDN, únicamente están presionando para lograr una negociación política con el Frente Sandinista.

Añadió que si fuese real la intención de anular los comicios, los directivos de ambas bancadas ya habrían buscado la forma de completar los 47 votos; además, aseguró que ninguno de sus colegas lo ha llamado ni personal ni institucionalmente para convencerlo de que vote a favor de la iniciativa.

La posición de Ruiz se suma a la de Ramiro Silva, en el sentido de que el Parlamento no tiene facultades para anular los comicios y que, en todo caso, lo que cabe es una reforma a la Ley Electoral o hacer una nueva ley, pero como es de rango constitucional, se requieren 56 votos para ambos casos.