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En tanto no se resuelva la controversia de irregularidades en las elecciones recientes, el futuro de Nicaragua es “difícil de determinar” y los problemas pueden agravarse debido a que algunos donantes están suspendiendo su ayuda, que es vital para la vida económica del país, dijo aquí este viernes el embajador de Estados Unidos en Managua, Robert Callahan.

“Hasta que el caso no se resuelva, me temo que la situación política sigue siendo bastante tensa”, afirmó. “La forma en que pueda resolverse todavía no está a la vista”, añadió.

Callahan formuló sus comentarios en un coloquio sobre diplomacia estadounidense en las Américas organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos con la participación de una veintena de embajadores en otros países de la región y el subsecretario de Estado, Thomas A. Shannon, a cargo del Hemisferio Occidental.

Oposición pide anular elecciones
La oposición ha denunciado fraude en las elecciones municipales de parte del gobierno del presidente Daniel Ortega, un crítico del presidente George W. Bush, y ha pedido la anulación de los comicios que no tuvo observadores internacionales por disposición de Ortega.

El debate de leyes complementarias para préstamos con el FMI y BID está actualmente paralizado, Estados Unidos ha retenido la entrega de 46 millones de dólares de la Cuenta del Milenio, y el llamado grupo de apoyo presupuestario, conformado mayormente por donantes europeos, está demorando la entrega de otros 100 millones.

La Corporación Cuenta del Milenio, una dependencia del Departamento de Estado, sesionará la próxima semana para decidir una suspensión indefinida de su programa de ayuda a Nicaragua.

Suma preocupación
Callahan dijo que en las elecciones nicaragüenses “hubo graves y creíbles alegaciones de fraude e irregularidades” y que la oposición no aceptaba los resultados. Como consecuencia se han dado protestas en las calles, y empresarios, iglesia y comunidad internacional “están sumamente preocupados”.

“Algunos países están suspendiendo la ayuda internacional...”, comentó Callahan, indicando que hasta un cuarto del presupuesto nacional dependía de esa ayuda. “Mientras no se resuelva, el tema sobre el futuro de Nicaragua puede ser francamente difícil de determinar”.