Jorge Eduardo Arellano
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La Asamblea Nacional sesionará hoy con una mayoría de diputados del FSLN, independientes y de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) para aprobar leyes económicas, entre ellas la reforma al Presupuesto General de la República (PGR) 2008 y préstamos por un monto superior a los 50 millones de dólares.

Los legisladores fueron convocados por el presidente del Legislativo, René Núñez, luego de que este Poder del Estado estuviese paralizado por más de un mes. A dicha sesión no asistirán los diputados opositores, pues alegan que la convocatoria es ilegal.

El primer vicepresidente del Parlamento, Luis Callejas, aseguró que no recibió el telegrama para la convocatoria, contrario a algunos legisladores liberales. “Además, es una convocatoria ilegal”, prosiguió Callejas, quien junto a otros tres directivos opositores pretendió infructuosamente la semana pasada realizar la misma sesión con el propósito de aprobar una iniciativa de ley que anula las elecciones municipales.

Temas económicos solamente
Está previsto que en la sesión de hoy se aprueben dos préstamos, uno del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otro del Banco Mundial (BM), además de la reforma al Presupuesto General de la República de 2008, que no fue aprobado antes de las elecciones municipales, porque los opositores adujeron que el Gobierno podría utilizar las partidas redistribuidas para hacer proselitismo a favor del Frente Sandinista.

El legislador Juan Ramón Jiménez, miembro de la Junta Directiva, confirmó que además pretenden aprobar la Ley de Costas, una reforma a la Ley de Identificación Ciudadana, la Ley de Vivienda Digna y los nombramientos del Consejo Directivo del Banco Central de Nicaragua y del Banco de la Producción.

No legitimar elecciones
“(Yo) estaría votando, pero no quiero que metan el tema de las elecciones”, expresó Jiménez refiriéndose al decreto presidencial que respalda los resultados de las elecciones municipales emitido por el mandatario Daniel Ortega a finales de noviembre.

Los resultados electorales provocaron una crisis sociopolítica debido a las denuncias que por fraude hizo la oposición. Poco después de que el Consejo Supremo Electoral (CSE) declaró los electos, dicha crisis se trasladó al Parlamento.

En vista de que el CSE no accedió a la petición de la oposición de realizar un recuento y cotejo de las actas a nivel nacional, los opositores liberales impulsaron una iniciativa de Ley de Nulidad de las Elecciones Municipales, que ha sido calificada por diputados sandinistas y por el mismo presidente Ortega como ilegal, pues el único facultado para declarar ilegal cualquier elección es el CSE según la Ley Electoral.

El primer artículo de la iniciativa de ley establece que “se declara la nulidad absoluta del proceso electoral organizado y dirigido por el Consejo Supremo Electoral para la elección en 143 municipios de alcaldes, vicealcaldes y concejales, cuya votación fue realizada el día nueve de noviembre del año 2008”.

La historia de la convocatoria
Hasta la fecha, la oposición no ha logrado conseguir los 47 votos necesarios para hacer el quórum de ley preciso para iniciar toda sesión. Esa suma constituye una mayoría simple, que es con la que se aprueban leyes ordinarias y con la que pretenden aprobar la Ley de Nulidad de las Elecciones.

La semana pasada, cuatro directivos convocaron a sesión parlamentaria, pero ésta no se realizó porque no tenían los 47 votos. Los opositores sólo tienen el apoyo de 24 legisladores del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), 17 de la Bancada Democrática Nicaragüense y dos del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), para un total de 44 diputados.

El FSLN hace lo mismo
El presidente del Parlamento, René Núñez, convocó a la sesión que se realizará hoy, aduciendo, según expresó el primer secretario Wilfredo Navarro, que una mayoría de legisladores solicitó con urgencia la sesión. Este mismo argumento fue utilizado por los opositores la semana pasada.

Según fuentes vinculadas al Frente Sandinista, el partido de Gobierno finalmente logró los 47 votos necesarios, pues cuenta con el apoyo de los seis legisladores de la ALN, con dos de los independientes y con Guillermo Osorno, electo por el PLC, quien en entrevista con EL NUEVO DIARIO adujo que votaría con el FSLN “para que Nicaragua no salga del programa con el FMI”.

Y es que por la falta de aprobación del Presupuesto General de la República de 2009 y de los nombramientos de los directivos del Banco Central de Nicaragua, que el Ejecutivo incumplió con los acuerdos previstos dentro del programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI).