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Los congresistas republicanos Ileana Ros-Lethinen y Lincoln Díaz-Balart, más dos demócratas, solicitaron a la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, la “suspensión de beneficios” a Nicaragua establecidos en el Tratado de Libre Comercio conocido como DR-Cafta (por sus siglas en inglés), y que incluye a los países centroamericanos y a República Dominicana.

Hoy, en Washington, se reúne el Consejo Directivo de la Cuenta Reto del Milenio para decidir si suspende definitivamente los fondos que recibe Nicaragua a través de esta iniciativa estadounidense. En la carta, fechada el ocho de diciembre, Ros-Lethinen y Díaz-Balart piden también a Rice que se cancelen los fondos que recibe Nicaragua vía Cuenta Reto del Milenio.

En el primer párrafo de la carta ambos congresistas piden a Rice “realizar las acciones necesarias para suspender los beneficios que Nicaragua recibe a través del DR-Cafta, hasta que el gobierno de Nicaragua conduzca elecciones municipales libres y bajo la supervisión internacional”.

Aguirre Sacasa presenta cartas
Con una copia de la carta en mano, el presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, el liberal Francisco Aguirre Sacasa, advirtió de “un hundimiento de la economía nicaragüense para el próximo año” en caso de que la solicitud sea aceptada por el gobierno de Washington.

Según la misiva, los firmantes del DR-Cafta están comprometidos con la democracia y la gobernabilidad en su carácter de suscriptores de la Declaración de Québec. Para Aguirre Sacasa, la crisis institucional provocada por el fraude electoral del pasado nueve de noviembre es el origen directo de la solicitud de los congresistas republicanos.

Pero además, la misiva de los republicanos hace alusión al incumplimiento por parte de Nicaragua de la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos, OEA, y que ello le haría merecedor de las sanciones antes mencionadas.

Peligra aislamiento
Para Aguirre, Nicaragua podría quedar en los próximos meses aislada del “concierto de las Naciones Unidas y al margen de los beneficios económicos y financieros que ello implica”.

En el último párrafo de la carta, Ros-Lethinen y Díaz-Balart señalan que los acontecimiento ocurridos durante y después de los comicios municipales del pasado nueve de noviembre “demuestran que el gobierno de Nicaragua viola flagrantemente los acuerdos de la Declaración de Québec” y que por tanto debe aplicársele las reglas y regulaciones necesarias “para suspender los beneficios contenidos en el DR-Cafta”.

FSLN reacciona
Sin embargo, el diputado del Frente Sandinista y vicepresidente de la Comisión Económica del Parlamento, Wálmaro Gutiérrez Mercado, dijo que el Tratado Comercial con Estados Unidos “no establece ninguna cláusula referida a la gobernabilidad ni a la democracia” de los países firmantes y, por ende, “cualquier actitud o acción en ese sentido sería una intromisión de un país en los asuntos internos de otro de los suscriptores del DR-Cafta”.

La tesis de Gutiérrez fue respaldada por el presidente de la Asamblea Nacional, Santos René Núñez Téllez, quien calificó la medida de totalmente injerencista.

Aunque dijeron no conocer la carta, ambos legisladores del Frente Sandinista reaccionaron visiblemente molestos por los términos en que se refieren los congresistas republicanos hacia el gobierno nicaragüense.