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La instauración del nuevo Grupo Parlamentario de Amistad Nicaragua-Costa Rica programada para esta semana en Managua, es considerada una oportunidad para que ambos países reactiven la comisión binacional que dejó de funcionar, incluso antes de que las relaciones entre Managua y San José se deterioraran en 2010.

El excanciller Francisco Aguirre Sacasa (1999-2002) y el jurista nicaragüense especialista en derecho internacional Norman Miranda aplaudieron la conformación de este grupo, porque piensan que puede ser aprovechado como un puente entre los ejecutivos de ambos países, y hasta podría coadyuvar para definir los límites entre Managua y San José en el mar Caribe y el océano Pacífico.

Miranda explicó que si Managua y San José ventilaran sus conflictos ante una comisión binacional, podrían ahorrarse unos US$8 millones pues no necesitarían resolver el caso en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Por su parte, Aguirre Sacasa consideró que el nuevo grupo no debería involucrarse en las disputas territoriales que ambos países mantienen en la CIJ, pero planteó que “una vez resueltos esos problemas, podría contribuir a que ambos países acaten de una manera armoniosa los fallos”.  

Managua y San José actualmente tienen dos juicios pendientes en la CIJ, que pronto resolverá este tribunal. El primero tiene que ver con la disputa de un pequeño territorio situado en la desembocadura del nicaragüense río San Juan, llamado por Nicaragua Harbour Head y por Costa Rica isla Calero.

El segundo está relacionado a una demanda que Nicaragua realizó contra Costa Rica en 2011 por daños ambientales al río San Juan, derivados de la construcción de una vía paralela al afluente nicaragüense.

Su papel

El excanciller nicaragüense agregó que este Grupo de Amistad también podría ser importante para trabajar un solo régimen aduanero que facilite el intercambio de personas y comercio entre ambos países, tal y como lo hacen Guatemala, Honduras y El Salvador en sus fronteras.

También piensa que las diferencias entre Managua y San José se podrán borrar paulatinamente. “Si se maneja bien y astutamente, esto podría abonar con una relación más consistente con nuestra historia y con nuestra proximidad geográfica”, dijo.

En tanto, Miranda insistió en que este grupo puede ser el primer paso para que Nicaragua y Costa Rica negocien sus conflictos territoriales y “de-
senchufen” una demanda que interpuso San José en La Haya en febrero de 2014 para definir las fronteras en el mar, en el entendido de que ese proceso en La Haya “aún está verde”.

Indicó que ambos países deberían enfocarse en los límites en el Pacífico porque la zona de la fronteriza bahía Salinas posee una gran biodiversidad, pues allí se encuentra el “domo térmico”, que son las aguas calientes que concentran la vida marina.

La diputada Alba Palacios, primera secretaria de la Asamblea Nacional de Nicaragua, confirmó a El Nuevo Diario la conformación del grupo de amistad, el cual fue creado por mutuo acuerdo de los parlamentos de ambas naciones.

Sobre ese tema el presidente de la Asamblea Nacional, el diputado René Núñez, reveló que el diputado Jacinto Suárez, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores, estará al frente del nuevo grupo.