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La inversión social, el seis por ciento constitucional para las universidades públicas del país, el gasto corriente y la deuda interna originada principalmente por los Certificados Negociables de Inversión, Cenis, son los rubros cuyos montos, el gobierno deberá reducir, a fin de “tapar el hueco” de entre 120 y 150 millones de dólares con que cuenta el Presupuesto 2009, según el presidente saliente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, Francisco Aguirre Sacasa.

Aguirre aclaró que ese “hueco presupuestario” es adicional a los más de cinco mil millones de córdobas de déficit anual, contenido en el proyecto de presupuesto para 2009 que el Ejecutivo envió a la Asamblea Nacional el 15 de octubre de 2008, pero que, a causa de la parálisis legislativa, no se pudo aprobar antes del 15 de diciembre.

“Austeridad gubernamental es un término que empezaremos a escuchar muy seguido a partir de ahora”, expresó Aguirre. Sin embargo, aclaró que no sólo el Poder Ejecutivo es el gobierno, sino también otras instituciones como adscritas a los demás poderes del Estado y que, por tanto, también deberán “socarse la faja” para disminuir gastos y fomentar más el ahorro.

El diputado del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, no descartó medidas de ahorro como la reducción del horario laboral en las instancias del Estado y a todos los niveles; pero además, dio una cuota de responsabilidad a la empresa privada. Según Aguirre, el sector privado también deberá contribuir al ahorro para amortiguar el “golpe económico” que se vislumbra para este año.

¿Qué tan grave es la situación para 2009?
Nicaragua ha quedado aislada de la comunidad donante en un momento en que la economía mundial está pasando por la peor crisis que ha enfrentado desde la gran depresión del siglo pasado, y el país no puede tener un año de desempeño económico bueno si no hace las paces con los donantes, principalmente los tradicionales.

La ayuda de los donantes es tan importante para Nicaragua, y ha sido tan importante desde los años 80, que prescindir de ella es estar construyendo castillos en el aire.

Hay en el presupuesto 2009 un hueco de entre 120 y 150 millones de dólares que va a obligar al gobierno a tomar una serie de decisiones para reconfigurar ese presupuesto. De hecho, le hicimos un favor al gobierno al no aprobar el presupuesto 2009 porque quedó desfasado.

¿Ese monto es el referido a la ayuda que brinda el Grupo de Apoyo Presupuestario?
No sólo eso. Estamos hablando de una economía que en lugar de crecer el 4.5 por ciento como asumía el presupuesto 2009, va a crecer a mi criterio a más cerca del cero por ciento. ¿A qué se debe ese crecimiento? Bueno, principalmente a que las remesas familiares han bajado y exportaciones cuyo valor y volumen están bajando simultáneamente y por ende las recaudaciones del fisco van a ser menores de lo previsto en ese presupuesto.

Y para rematar, la ayuda internacional de los donantes tradicionales, sobre todo ayuda de balanza de pago, que anda por el suelo. Todo esto, a ojo de buen cubero, deja un hueco financiero, o dicho de otra manera, un desfinanciamiento por el orden de los 120 a 150 millones de dólares.

¿Qué debería hacer el gobierno?
El gobierno debería estar, -si no está-, estudiando ese presupuesto y redimensionándolo a una realidad 2009 que ya la comenzamos a sentir, pero que va a ser muy difícil. Hay un horizonte muy oscuro para Nicaragua en este año.

¿Pero qué medidas concretas debería tomar el gobierno? ¿Reducción del gasto, de la inversión pública, reducción de la burocracia, despidos masivos…qué?
Quiero aclararte primero que éste es un tema que se está estudiando a nivel de las instituciones que dan seguimiento a nuestro país y esa pregunta que me hacés es la que ellos se están haciendo y que me imagino que el gobierno también se está haciendo.

Si este fuera un país sensato, algunas vacas sagradas, como por ejemplo el seis por ciento constitucional para las universidades públicas, se reexaminarían…
Ahora está arriba de los dos mil millones de córdobas el presupuesto para las universidades. ¿Habría que disminuirlo?
Esa cifra no la recuerdo, pero esencialmente hay tres o cuatro rubros más que se pueden revisar…

Además del seis por ciento, ¿cuáles otros?
El segundo rubro es el pago de las deudas, los Bonos de Pago de Indemnizaciones, BPI, los Cenis y revisar qué otras deudas tenemos. El otro rubro sería la reducción del gasto corriente, vos hablaste de despidos de personal, pero hay otros gastos que se podrían reducir como el uso de aires acondicionados, luz, agua, teléfono, vehículos, etc.

¿Volver a la reducción del horario de trabajo?
Austeridad gubernamental. Esa es una palabra, por cierto, que vamos a escuchar mucho en el año 2009, no sólo en el sector público, sino en el sector privado también.

El otro rubro que debería reducirse y que casi siempre es el castigado por los gobiernos que tienen que apretarse el cinturón es el programa de inversión pública. ¿Por qué? Porque los gobernantes siempre dicen ‘yo no puedo despedir a la gente, eso sería un suicidio político para mí’.

¿Para cualquier gobierno lo sería?
Sí, pero hay gobiernos que lo hacen y esos son los gobiernos que logran demostrar que tienen la voluntad para superar realmente crisis y reinventarse; aquellos gobiernos que están dispuestos a ver temas espinosos como el caso del seis por ciento para las universidades.

Normalmente los gobiernos, y no solo aquí, en cualquier parte del mundo, lo que hacen es irse por lo más fácil y es la reducción del programa de inversión pública, pero eso es fatal, porque el crecimiento económico está siempre en función de la inversión, sea pública o privada.

Y la inversión pública va a ser el pato de la fiesta, porque en primer lugar es lo más fácil; y en segundo lugar la comunidad donante se está cansando de la situación política que se vive en Nicaragua y que va a ir, si no hay un cambio radical, reduciendo sus aportes.

Si el gobierno no se percata de esta situación y no toma medidas profilácticas frente a la crisis mundial, repito, en 2009 se vislumbra un horizonte oscuro y esto redundará en graves problemas sociales.

Las consecuencias de una reducción en la inversión pública son obvias, menos escuelas, menos centros de salud…
Menos trabajo para la gente del sector privado también. No sé cuantas personas ya se han despedido en el sector textil. Además tenemos un sector privado deprimido al igual que el comercio.

Hablando con amigos del sector privado me contaban para fomentar las ventas durante el fin de año que se supone es la mejor época, muchos comercios tuvieron que liquidar inventarios, es decir, a vender a precio de liquidación.

Además, la capacidad de compra de los nicaragüenses se va a reducir aún más en el 2009, producto de la reducción o congelamiento del crédito interno, fenómeno que ya se ha visto en otros países desarrollados.

¿El gobierno no ha medido las consecuencias económicas?
No quiero echarle tierra el equipo económico del gobierno. Lo que te estoy contando, estoy seguro que lo baraja y lo entiende Bayardo Arce, Antenor Rosales, Alberto Guevara y los otros miembros del equipo económico.

¿Se puede revertir esta situación?
Evidentemente, Nicaragua es una microeconomía y no puede revertir la situación mundial, pero que podemos y debemos hacer es declarar un cese de fuego político en el año 2009. Es cierto que vamos a tener elecciones municipales en la Región Autónoma del Atlántico Norte, pero necesitamos un año y medio de paz y tranquilidad en el frente político…

¿Cero reformas constitucionales?
El gobierno debería abandonar su retórica hostil hacia los donantes internacionales, sus acciones hostiles hacia la democracia interna y buscar verdaderamente un acercamiento a la oposición, lo cual conllevaría, como vos decís, a un respeto a la Constitución actual y no intentar en todo el año 2009, alterar esa Constitución.

Esperanza en los petrodólares
Para el diputado liberal Francisco Aguirre Sacasa, el presidente Daniel Ortega está cifrando sus esperanzas económicas en sus nuevos aliados como Rusia, Irán y Venezuela.

Sin embargo, Aguirre señala que el presidente venezolano Hugo Rafael Chávez Frías enfrentará en 2009 sus propios problemas internos, tanto políticos como económicos, sobre todo, siendo que Venezuela redujo su producción de petróleo drásticamente al cerrar el año 2008 con una producción de 2.4 millones de barriles por día, en lugar de los 3.3 millones diarios que produjo durante todo 2008, ello sin contar la caída del precio del crudo venezolano.

Por otra parte, Aguirre no recomienda al mandatario “apoyar” la economía nicaragüense en una Rusia “carcomida” por el capitalismo y los problemas económicos que el mismo sistema conlleva y que está arrastrando a esa gran nación al descalabro económico.

Además de la reducción de partidas presupuestarias, ¿qué otras medidas debería tomar el gobierno para amortiguar los efectos de la crisis?
Hay factores externos que contribuyen a este problema, pero hay un grave problema político nacional que está exacerbando la crisis económica que vivimos y es la retórica y las acciones ahora de un gobierno que parece no importarle lo que piensa la comunidad internacional y principalmente los donantes tradicionales.

El gobierno busca cada oportunidad para insultar, vilipendiar, criticar y culpar a la comunidad donante de nuestros problemas. El diálogo y el discurso del Presidente Daniel Ortega son de confrontación; además de las acciones como las elecciones municipales; y el hecho de gobernar por decreto como el último caso de reformar el presupuesto 2008, son cosas que crean la percepción internacional de que Daniel Ortega está estableciendo una dictadura en cámara lenta.

¿Hace mal el gobierno en confiar en sus nuevos aliados?
Creo que el presidente Daniel Ortega piensa, o pensó en un momento, que con el precio del barril de petróleo a 147 dólares el barril, hablamos de julio de 2008, que sus nuevos amigos Hugo Chávez, Rusia e Irán iban a permitirle prescindir de esa ayuda de los donantes tradicionales.

¿Eso no ha ocurrido?
No ha ocurrido ni va a ocurrir. Tomemos el caso de Venezuela; hasta hoy el precio del barril de petróleo está a 34 dólares. Hoy en día, Venezuela produce 2.4 millones de barriles diariamente, en lugar de los 3.3 millones en 2008 y Hugo Chávez tiene una población de 26 millones de venezolanos que le están diciendo ‘¿y qué va a pasar con nosotros?’
Hay una inflación fuera de control, un desabastecimiento económico y una crisis social muy grave y por eso es que el presidente Chávez no vino a Nicaragua a decir, o a través de un emisario, que ya nos olvidáramos de la famosa refinería; y tampoco nos volvió a hablar de aquellos proyectos de procesamiento de aluminio.