Jorge Eduardo Arellano
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El director de la Fundación Popol Na, Julio López Campos, y su esposa, la diputada Mónica Baltodano, calificaron de persecución política la que realiza la Procuraduría General de la República, PGR, por la destrucción de un cauce natural ubicado en la Laguna de Apoyo.

Según la acusación, ellos estarían desviando el curso de las aguas y destruyendo instalaciones autorizadas por el Ministerio de Recursos Naturales, Marena.

López Campos asegura que “es una persecución política contra los ciudadanos que pensamos diferente al régimen neosandinista de Daniel Ortega”.

Afirma que la organización que dirige siempre ha presentado un balance financiero a la PGR en el que se demuestra cómo se utilizó el dinero y el Ministerio de Gobernación entrega un certificado confirmando que todo está correcto, sin embargo desde el año pasado no le han dado la certificación.

López Campos asegura que “abogados del bufete jurídico de Lenín Cerna ofrecían una enorme cantidad de dinero para que la Sala de la Propiedad revocara el fallo que sustenta los derechos de la fundación Popol Na sobre los locales que hoy ocupa”.

Campaña de calumnias
Por otro lado, manifiesta que el gobierno ha desatado una campaña de calumnias contra su familia, desde la oficialista Radio Ya.

Según López Campos, la radio Ya denunció que su esposa tenía en el abandono a una mujer pobre y ciega que supuestamente era su hermana y que la diputada no hacía nada por ella.

Otra de las injurias, según denunciaron, es que el hijo mayor de López Campos y Baltodano había sido el autor de una serie de violaciones en Río San Juan, sin embargo, este joven vive en el extranjero. A otro hijo de la pareja también lo acusaron de terrorista.

Todas estas amenazas surgen porque la diputada Mónica Baltodano ha mantenido una posición crítica al gobierno de Daniel Ortega. Incluso uno de los simpatizantes del orteguismo les dijo: “Los vamos a hacer mierda y van a terminar comiendo zacate”, aseguró el director de Popol Na.

“Nuestras diferencias no son personales, ambos tenemos sentimientos que no pueden olvidar una historia compartida, nuestras diferencias son de orden político e ideológico”, manifestó López Campos.

La historia del muro
Según López Campos, en abril de 2008 el señor Scott, miembro de una compañía extranjera llamada Blue Water Sociedad Anónima, empezó a construir un muro de gaviones de más de 90 metros que afectó el curso de las aguas. Esto lo hizo con el fin de extender su propiedad hacia una parte del cauce.

Según el testimonio de López Campos, Scott realizó esas obras sin permiso de Marena, de la alcaldía y de ninguna otra autoridad.

Dijo que durante la estación lluviosa el Scott mandó a construir unas gradas de concreto lo que explayó las aguas hacia la propiedad de López y Baltodano, por lo tanto se vieron obligados a hacer unos cortes en el centro de las gradas para que las aguas corrieran por la parte central de las mismas.

*Estudiante, Comunicación Social, UCA