•  |
  •  |
  • END

Los alcaldes electos, Eulogio Mejía Marenco, en Granada, Enrique Saravia Hidalgo, en Chinandega, y Clarisa Vivas, en Nindirí, asumieron este fin de semana la administración de sus respectivas alcaldías en medio de reclamos, deudas y ambiciosos proyectos para el desarrollo de sus municipios.

En Granada, trabajadores de la alcaldía permanecieron en los corredores del edificio protestando por el pago de su salario correspondiente a un mes de trabajo. Mientras, en uno de los salones, Mejía Marenco recibía de manos de la ex alcaldesa Rosalía Castrillo, la memoria de gestión que contiene las estadísticas e información necesaria de la municipalidad que le servirá como herramienta para conducir la nueva administración.

La ex alcaldesa lamentó que no se completó la ejecución de proyectos en barrios, repartos y asentamientos más pobres, también señaló que su administración deja un convenio colectivo con 404 trabajadores que es muy oneroso y no da la oportunidad de ejecutar proyectos sociales.

“Incluso incumplimos con la misma Ley de Régimen Presupuestario que manda el 70 por ciento para pagos administrativos y 30 por ciento para gastos de inversión local”, remarcó.


Con deudas en Nindirí
Durante su toma de posesión, la alcaldesa electa en el municipio de Nindirí, Masaya, Clarisa Vivas, mostró un documento donde se refleja que el gobierno anterior deja una deuda de más de dos millones de córdobas.

“En el banco solamente nos quedaron 103 mil córdobas, (y) tenemos 548 mil córdobas en facturas vencidas por el consumo de combustible de los meses de noviembre y diciembre, (también) tenemos facturas de agua potable de 204 mil córdobas, de energía eléctrica por más de 200 mil córdobas, entre otras cuentas”, explicó Vivas.

Vivas manifestó que está recibiendo una alcaldía en bancarrota y que por eso tanto liberales como sandinistas guardarán sus banderas para trabajar unidos por el bien de Nindirí.


Promesas del tamaño de Chinandega
En Chinandega, el ex alcalde Julio Velásquez Bustamante, investigado por la Procuraduría General de la República por actos de corrupción, entregó la alcaldía a su sucesor Enrique Saravia Hidalgo.

La prohibición de venta de licor en kioscos públicos, acciones para proteger a niños y adolescentes en riesgo, el ordenamiento del mercado central, el saneamiento del río Acome, que atraviesa la ciudad, la construcción de un hospital regional entre León y Chinandega, un estadio de fútbol, la ampliación del cementerio y la construcción de camposantos en varias comarcas, son algunas de las promesas que hizo Saravia.