Jorge Eduardo Arellano
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La situación de la libertad de expresión y de prensa en Nicaragua será evaluada por una misión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que llegará al país este lunes y según un comunicado oficial de la organización, confían en que el presidente Daniel Ortega acceda a reunirse con sus representantes.

La visita, que tendrá una duración de dos días, responde al cumplimiento de la decisión de la Asamblea General de la SIP, que en octubre pasado resolvió en Madrid examinar “in situ” denuncias recibidas en materia de libertad de prensa.

De acuerdo con el comunicado de la organización, uno de los objetivos de la misión es entrevistarse con las máximas autoridades del Poder Legislativo y del Judicial, así como reunirse con periodistas locales, directivos de medios de comunicación, representantes de partidos políticos, organismos de derechos humanos, instituciones sociales y empresa privada.

La misión de la SIP está encabezada por su presidente, Enrique Santos Calderón, del diario El Tiempo, de Bogotá (Colombia). Asimismo, vendrán a Nicaragua Gonzalo Marroquín, del diario Prensa Libre (Guatemala); Robert Rivard, del San Antonio Express-News (Estados Unidos); Jorge Canahuati, director de La Prensa (Honduras).

Además están José Roberto Dutriz, Director de La Prensa Gráfica (El Salvador); Ed McCullough, de la agencia Associated Press (Estados Unidos); Julio E. Muñoz, Director Ejecutivo de la SIP, y Ricardo Trotti, Director de Libertad de Prensa de la SIP, con sede en Miami.


Denuncias en Nicaragua
En Nicaragua, periodistas independientes, organizaciones de la sociedad civil y organismos de derechos humanos han denunciado local e internacionalmente que el gobierno del presidente Ortega viola los derechos de libertad de expresión y de prensa en reacción a las críticas a su gobierno.

En marzo del año pasado, el presidente de la comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Gonzalo Marroquí, denunció ataques a la prensa por parte de “los presidentes y más altos funcionarios” en Paraguay, Uruguay, Honduras, Ecuador, Nicaragua, Bolivia y Venezuela, “con el fin de minar su credibilidad o al menos desmentir la tarea periodística”.