Jorge Eduardo Arellano
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Matilde Córdoba
El alcalde de Sébaco, Luis Antonio Martínez, tomó una singular decisión para dar por inaugurada su gestión: unió a este municipio a la Coalición Latinoamericana y Caribeña de Ciudades contra el Racismo, la Discriminación y la Xenofobia. Pero no sólo eso: envió una carta al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, para que en ese país se elimine la pena de muerte para los homosexuales.

El 14 de este mes el Concejo de Sébaco firmó su ingreso a la coalición, una iniciativa impulsada por la Unesco en 2004, con el propósito de “crear una red de ciudades interesadas en el intercambio de experiencias con el objetivo de mejorar sus políticas de lucha contra el racismo, la discriminación y la xenofobia”.

Martínez, de filiación orteguista, escribe en la carta a Ahmadineyad, y que envió a través del encargado de negocios de la Embajada de Irán: “Sirva la presente para saludarlo, felicitarlo por su excelente labor y a la vez comunicarle que la Ciudad de Sébaco se unió a la Coalición Latinoamericana y Caribeña de Ciudades contra el Racismo, la Discriminación y la Xenofobia”.

En la parte medular se expresa: “Le solicito que en el marco de esta decisión mundial, tome las acciones urgentes para que en su país se elimine la pena de muerte para los homosexuales que mantengan relaciones sexuales”.

EL NUEVO DIARIO intentó comunicarse con Martínez, pero éste estuvo en reunión toda la tarde de ayer, según expresó su asistente, Rosalpina Chavarría, y tampoco respondió las llamadas a su teléfono celular.

Un poco de historia

La Coalición Latinoamericana y Caribeña de Ciudades contra el Racismo, la Discriminación y la Xenofobia contempla un plan de acción que tiene diez puntos, “compromisos que abarcan distintas esferas de competencia municipal, como educación, la vivienda y el empleo, además de las actividades culturales y deportivas”, expone su página web.

En 2007, durante una comparecencia en la Universidad de Columbia, Ahmadineyad aseguró que en Irán “no tenemos homosexuales”. En ese país se considera inmoral cualquier muestra pública de afecto. Además, toda relación que no sea heterosexual es ilícita y punible.

Ahmadineyad visitó Nicaragua por ser un aliado del presidente Daniel Ortega, quien durante la campaña electoral que lo llevó al poder apoyó la penalización del aborto terapéutico.