Jorge Eduardo Arellano
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Celebro y me regocija su actitud política de formar una coalición bien definida de amor patrio con intereses de altura para fortalecer la ideología liberal, con el muy prestigiado Partido Liberal Independiente; comúnmente y bien identificado PLI. Eduardo, en verdad reconozco que tienes un compromiso con todos los nicaragüenses devotos de la democracia y el respeto con las instituciones de nuestra vida republicana.

En este momento, tu liderazgo será bien acrecentado con el apoyo desinteresado de quienes amamos a Nicaragua y queremos a corto plazo que nuestro país ocupe en el concierto de las naciones el lugar que le corresponde libre de sujetos interesados en prebendas y cuotas de poder para acumular caudales que sumen fuertes cantidades de dinero en los bancos y sus bolsillos. ¡Dios tenga piedad de ellos!
El PLI, Eduardo, tiene una tradición histórica extraordinaria y recordemos con respeto la memoria de los prestigiados liberales que se enfrentaron a la dictadura de Somoza García y se fueron en tienda aparte a fundar el partido aludido.

Así desfilen los doctores Enoc Aguado, Alejo Icaza, Buenaventura Selva, Rodolfo Abaunza, Roberto Bermúdez y el prestigiado como impoluto y ejemplar líder liberal, doctor Humberto Alvarado Vásquez, mi amigo personal. En un tiempo, Eduardo, fui parte de lo que se conoció como Juventud Liberal Independiente (JLI), que formó en Managua el distinguido y brillante periodista Ignacio Briones Torres.

Luego me involucré en el nacimiento y desarrollo del Movimiento Liberal Constitucionalista (MLC), que tuvo como abanderado al honesto y talentoso jurista doctor Ramiro Sacaza Guerrero. Eduardo, cuenta conmigo y te señalo que tienes a disposición mi archivo que tiene clasificados muchos documentos vinculados a nuestra vida política y muy particularmente con el PLI y el MLC.

Garantizo que mi estimable amigo doctor Virgilio Godoy, columna vertebral de antigua data del PLI va a brindarnos a los que simpatizamos con los liberales sus consejos y experiencias políticas.

Dr. Alfonso Dávila B.