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Sobre política exterior las misses saben poco. Sobre las últimas medidas de ahorro que tomó el gobierno también. Sobre leyes, pues más o menos. ¿Sobre cómo ser glamorosas? Eso lo saben a la perfección. Raysa, una morena descendiente de costeños, altísima, con cabello alisado, posa como para una fotografía, pone su mano en la barbilla y sonríe. No sabe qué responder.

Raysa Cuadra, estudiante de Turismo Sostenible y oriunda de Juigalpa, no es la única que calla y sonríe cuando carece de respuestas. Ella, igual que 15 jóvenes más, pretende ser electa Miss Nicaragua, concurso que de unos años para acá tomó mucha fuerza, sobre todo luego de que una nicaragüense quedara entre las finalistas a Miss Universo.


- ¿Te parece que la política exterior de la actual administración es la más adecuada?
Tania Reyes, de 25 años y abogada, responde.

- “Nosotras tenemos que trabajar por mejorar la política exterior, pero nuestro trabajo como misses es mejorarla a través de los concursos de belleza y dar la cara bonita de Nicaragua”.

Reyes labora en un despacho judicial y no sabe decir si la Asamblea Nacional, que estuvo paralizada durante más de dos meses, ha aprobado leyes en beneficio de la ciudadanía.

Al ser consultada, responde que “el trabajo de la Asamblea Nacional es aprobar leyes, esas leyes pasan por un proceso para ser aprobadas, cada artículo, uno por uno, se estudia y el objetivo es que beneficien a la población”.

Le sigue Arlen

Entre el bullicio ocasionado por la visita de las misses a EL NUEVO DIARIO está Arlen Mora, una chavala de 21 años, nacida en Ometepe, con ojos expresivos y sonrisa fácil que estudia Diplomacia y Ciencias Políticas.

Para ella la política exterior es toda color de rosa. “La política exterior del Presidente (Daniel Ortega) va en mejoramiento de la sociedad”, expresa.

Mora, ducha en estos temas, prosigue con su explicación: “Considero que el Presidente trata de mejorar la situación, el problema radica en algo de fondo: un problema de institucionalidad, no tenemos institucionalidad”.

La política exterior del gobierno ha sido muy criticada por las ofensas a los donantes y el desdén mostrado por el mandatario hacia otros países y homólogos. Mora recuerda eso y rectifica: “Sí, sí, estoy totalmente en contra de las ofensas, (contra) que hagan malas críticas”.

“Es complicado hablar de esto”

Lucía Sequeira tiene 24 años y es más sincera. Frente a una pregunta incómoda responde con franqueza y después esboza brevemente el paisaje que observa.

“Es complicado hablar de política, el problema de la política es la comunicación”, dice. Mientras, Maritza Rivas, 21 años, se explaya hablando sobre la Ley de Costas, pues es egresada de Gestión y Desarrollo del Turismo.

“Creo que el mayor problema es que no se respetan las playas, hay empresas que no respetan el libre acceso y las toman como si fuesen de ellos”, añade. Rivas también está al tanto sobre algunas disposiciones del Instituto Nicaragüense de Turismo, Intur. Para ella “el libre visado es positivo, pero debe haber un orden de quién accede al país”.

Mora, por su parte, considera que las medidas de ahorro que implementó el gobierno son “poco favorables”. La joven no conoce ninguna con certeza y menciona dos.

“Las medidas que se están implantando son pocos favorables, no están complementadas a las necesidades de la sociedad. Realmente dañan la cooperación, la inversión extranjera se aleja. Entre las medidas están los impuestos de Extranjería y las cosas que entran a Nicaragua...”, expresa.