•  |
  •  |
  • END

Las universidades deben portarse firmes y jugar un rol político de alto perfil, aun en las condiciones polarizadas del país, consideró el presidente de la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina, Ausjal, el sacerdote Luis Ugalde.

La propuesta de Ugalde es que las universidades sean lugares de encuentro para la integración política y de concertación de diferentes sectores sociales. Además, señaló la necesidad de crear alianzas de los profesionales para con los más pobres.

“Si dividimos al país es imposible que salga adelante, debemos ver el peligro de que los profesionales miren para arriba, hay que dar énfasis en hacer alianzas con los sectores más pobres para que los profesionales conozcan la realidad nacional”, señaló el religioso.

Ugalde recalcó que en cualquier condición, las universidades deben demostrar que son capaces de hablar serenamente sobre los grandes temas nacionales, pero en discusiones de alto nivel que permitan la inclusión de diferentes tendencias.

“No podemos renunciar a eso. Es un acto de cobardía que las universidades se callen, es una solución que no conduce a nada. Una universidad callada traiciona su propia función. Por supuesto que debe hacerse en democracia y en respeto”, consideró Ugalde.

Cumplir el deber tiene un precio

Pese a ello, también señaló que la acción beligerante de las universidades en cualquier asunto conlleva a pagar un precio y que no debe haber temor a ser etiquetados, pues no hay forma de evitarlo. Tanto de un bando como del otro. Ugalde recordó como eran señalados de comunistas por gobiernos de derecha o de agentes de la Agencia Norteamericana por gobiernos de izquierda.

Discutir en base a argumentos

En ese sentido, aseguró que se deben mantener puentes de comunicación con todos los sectores, aun con los que desautorizan a las universidades, pues en muchas ocasiones las diferencias son a causa de la desinformación.

“Las universidades deben hacer ejercicios de pluralismo político y tolerancia y discutir diferentes áreas. La UCA debe ser pluralista, con opiniones diversas. Baje la voz y suba el argumento”, advierte Ugalde, tras asegurar que la discusión sobre el argumento es lo que produce soluciones.