•  |
  •  |
  • END

El pacto liberosandinista que se repartió los diferentes poderes del Estado bajo la influencia de Arnoldo Alemán y de Daniel Ortega, jamás debe ser comparado con los acuerdos de paz de Augusto C. Sandino, asegura el analista político Julio López Campos.

Para López, la insinuación del presidente Ortega supondría que Sandino habría pactado con Anastasio Somoza García, o, en todo caso, que los pactos de Daniel Ortega son como los de Sandino, pero con el cuidado de no ser sorprendido por alguien como Somoza. El analista considera que ambas suposiciones que se desprenden del discurso de Ortega, “además de falsas son inmorales, y se convierten en insinuaciones perniciosas que podrían ensuciar el nombre de Sandino.

“Asimilar los patrióticos Acuerdos de Paz de Sandino con la política estercolera de los pactos Alemán-Ortega es, sin duda, ofensivo. Sandino nunca convino nada que tuviera asociado a su persona, al poder personal, a reelecciones, a reparto del pastel de las instituciones del Estado. Ni siquiera aceptó actos de reconocimientos como le fueron ofrecidos. Nunca quiso ser presidente”, señaló López.

Para Sandino, Somoza era enemigo

El analista recordó que para Sandino la Guardia Nacional, dirigida por Somoza García, siempre fue su enemiga, y que los viajes a Managua eran para denunciar las acciones criminales del cuerpo armado en contra de la base sandinista, algunas de las cuales ya estaban organizadas en cooperativas agrícolas.

“Rechazados, expulsados y derrotados los gringos, Sandino se propone y procura que la lucha por la libertad de Nicaragua y de los pueblos del mundo, no se convierta ahora en una guerra civil en su patria. Nobles y patrióticos propósitos del Héroe, que nada tienen que ver con los mencionados pactos prebendarios entre un presidente que se reclama sandinista y un político corrupto”, reclamó López.

Espíritu sólo comparable con Revolución Sandinista

Dijo que sí se podría comparar los propósitos de paz de Sandino con el espíritu de la Revolución Sandinista en los acuerdos de Sapoá y de Esquipulas, que lograron la paz en Nicaragua y Centroamérica. El analista consideró una gran imprudencia que Ortega quisiera compararse con Sandino, pues según él, basta con imaginarse al Estado Mayor del Ejército del Héroe para advertir gigantescas diferencias.

“END entendió perfectamente el mensaje publicando la mencionada foto junto a la de Alemán con Daniel”, señaló López.

El presidente Ortega señaló el pasado sábado desde Ocotal en la celebración del 75 aniversario del asesinato de Sandino, que igual que el guerrillero, ellos debían pactar y arreglarse con sus adversarios.

“Pactos hipócritas y arteros”

Por su parte, el presidente del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, Enrique Sáenz, señaló que los pactos de Ortega y Alemán son más parecidos a los de Somoza, pues son hechos desde una posición hipócrita y artera.

La comparación de Ortega, según Sáenz, tergiversa la historia, pues considera que las condiciones de esta época son más parecidas al proceso de consolidación de la dictadura somocista tras desnaturalizar al Partido Liberal.

“Somoza cooptó todas las instituciones del Estado, los poderes Judicial y Legislativo, el Tribunal Electoral, utilizó el poder del Estado para acumular poder económico, y puso en marcha un conjunto de medidas populistas para dar un barniz de un supuesto respaldo popular. Pactó con sus adversarios para repartirse el poder dándoles migajas”, dijo Sáenz.

Vuelven injustificable lo justificable

Tras los síntomas de negociaciones entre el Frente Sandinista y el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, el analista político, Alejandro Serrano Caldera, señala que las negociaciones entre gobierno y oposición no son malas por concepto, sino por las intenciones que las revisten. Así, señaló que existe preocupación que en un nuevo pacto haya reformas constitucionales y el cambio a un sistema parlamentario.

“En la democracia existen las negociaciones que es la forma civilizada, pero es inaceptable que no sea para mejorar las instituciones. Lo que es bueno se transforma en malo, lo que es justificable se transforma en injustificable, sobre todo en el país cuando la reformas constitucionales han servido para abrir la puerta a la reelección y a la vez caldo de poder para los caudillos”, advirtió Serrano Caldera.

El analista asegura que estas reformas pretenden la repartición de poderes, pues garantizan al perdedor un cargo como primer ministro para seguir pactando. Sólo que en las condiciones actuales, el Presidente de la República, Daniel Ortega, llevaría ventajas al sumar el poder real del que dispone.

“Él (Ortega) tiene ventajas, porque tiene el ejercicio del poder, control significativo de los poderes del Estado, núcleos de poder en 109 alcaldías, a los que se suman los CPC como organizaciones de control social ligadas al poder, obviamente, si hacemos un balance, vemos claramente quién es el ganador”, explica Serrano Caldera.