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Vilma Núñez de Escorcia, Presidenta del Cenidh

“Enfrentar al poder es defender los derechos humanos que viola”


Pese a que su oposición no es político-partidaria, es muy crítica del gobierno del presidente Ortega. Y también fue una fuerte opositora al régimen somocista.

Vilma Núñez de Escorcia, a sus 20 años, participó en la marcha que el 23 de julio de 1959 realizaron estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, núcleo de León, en protesta por la masacre de El Chaparral a manos de la Guardia Nacional. Esa vez resultaron cuatro estudiantes asesinados, pero Núñez salio ilesa.

Durante el primer gobierno sandinista fue vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia, pero ahora señala a ese Poder del Estado por ser un órgano partidizado, producto del pacto Alemán-Ortega, por lo que dice que sólo responde a los intereses del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, y del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Para la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, con el actual gobierno los derechos humanos atraviesan un mal momento, y ejemplifica con la restricción a la libertad de expresión, la cual es una de las características de los regímenes antidemocráticos y dictatoriales, y “en Nicaragua tenemos una dictadura institucional”.

Esta defensora de los derechos humanos cree que en los dos últimos años la situación se ha empeorado en cuanto a las violaciones de los derechos civiles y políticos, la exclusión, la falta de participación ciudadana, y la persecución a los organismos civiles.

Oposición a poder que viola los derechos humanos

Núñez define su oposición con una frase que siempre usa: “Defender los derechos humanos es asumir conscientemente los riesgos de enfrentarse al poder que los viola” o “La defensa de los derechos humanos es la oposición permanente al poder que los viola”. Por tanto, aclara que su oposición no es político-partidaria, y en cuanto al papel de la mujer en esta lucha dice que “no es nada nuevo que la mujer sea el rostro de la oposición”.

Núñez rememora que la historia del movimiento de derechos humanos refleja que esa lucha fue encabezada por mujeres. Como ejemplo, señala al Movimiento Autónomo de Mujeres, al cual califica como “vanguardia en la defensa de los derechos humanos, específicamente de los de las mujeres”. Además, explica que “es lógico (que las mujeres sean pioneras y vanguardia en la defensa de los derechos humanos), porque la primera en preocuparse por lo que les pasa a los de su familia es la mujer: la abuela, la mamá, la hermana”.

Al escuchar la frase: “La oposición tiene rostro de mujer”, Núñez dice que se le vienen a la mente Dora María Téllez y Mónica Baltodano.


Sofía Montenegro, investigadora

“El líder no se hace a sí mismo, lo hacen”


Como Dora María Téllez, esta periodista y socióloga es una de las voces más críticas del actual gobierno, al que apoyó durante su primer período en la década de los 80. Como miembro del Movimiento Autónomo de Mujeres, MAM, Montenegro ha sido una férrea defensora de los derechos de las mujeres y esa lucha ha sido su premisa para criticar esta Administración. En 2007, junto a miembros de la Red de Mujeres contra la Violencia, RMCV, denunció una persecución política por parte del Gobierno y de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, luego de que ésta última acusara de actos delictivos a nueve mujeres de la RMCV, por acompañar a la niña de nueve años violada en Costa Rica, conocida como “Rosita”, en la decisión de abortar.

En 2008, luego de que la titular del Ministerio de Gobernación, Ana Isabel Morales, levantara presunción delictiva en contra de 200 ONG por el supuesto ilícito de lavado de dinero, la Fiscalía inició una recia investigación en contra del MAM y del Centro de Investigación de la Comunicación, Cinco, el cual ella dirige junto con el periodista Carlos Fernando Chamorro.

El resultado de la investigación fue el allanamiento de las instalaciones de Cinco, de donde sustrajeron --aparte de los documentos contables-- documentos y computadoras con información privada. Paralelo a todo esto, Montenegro fue sujeto de una campaña de descalificación de parte de medios oficialistas.

Sociedad civil es de las mujeres

Como destacada activista de la sociedad civil, Montenegro resalta el papel de la mujer en este ámbito porque considera que es un espacio más libre y más democrático. No obstante, reprocha el hecho de que “los partidos políticos son espacios privados de los hombres”. “Las mujeres han hecho eco de todos los problemas sociales. Las mujeres han sido la cabeza de las protestas en defensa de los derechos de justicia, salud y educación… ahí está el liderazgo de la mujer, porque están más cercanas a la administración de los problemas cotidianos, son más sensibles a las demandas”, sostiene. Incluso, señala que “las mujeres han preservado la conexión con problemas de interés general que han perdido los políticos”.

Para esta feminista, las mujeres “son una cantera inexplotable que puede ser parte de la reconstrucción del liderazgo nacional”. Sobre el liderazgo de la primera dama, Rosario Murillo, en el empoderamiento de las mujeres, Montenegro refiere que “un líder no es necesariamente un jefe. El líder encarna la propuesta. El líder no se hace a sí mismo, lo hacen…”.

Cuando Sofía Montenegro escucha la frase: “La oposición tiene rostro de mujer”, recuerda a Dora María Téllez, Vilma Núñez de Escorcia, Violeta Granera, Juanita Jiménez, Luisa Molina y Gioconda Belli, aunque dijo que hay más que su memoria no logró rememorar en ese momento.

Dora María Téllez, Cmdante guerrillera, dirigente MRS

Desde joven contra Somoza y ahora crítica de Ortega

Ser opositora la ha caracterizado. Durante su juventud, en los años 70, combatió contra de la dinastía de los Somoza. Con armas en mano y con espíritu revolucionario fue pieza clave para el triunfo de la Revolución Sandinista en 1979.

Hoy, sin uso de la fuerza bélica, pero con un fuerte discurso, es una de las mayores críticas del gobierno del presidente Daniel Ortega, de quien fue aliada dentro del FSLN para derrocar al dictador Anastasio Somoza Debayle.

Téllez es una férrea opositora al pacto Alemán-Ortega, pues sostiene que con esto los dos caudillos han logrado robarse la institucionalidad del país desde todos los poderes del Estado. A mediados del año pasado protagonizó una huelga de hambre de 12 días en protesta por la amenaza del Consejo Supremo Electoral, CSE, de cancelar la personalidad jurídica del Movimiento Renovador Sandinista, lo cual lo dejaría fuera de la contienda electoral por la Alcaldía de 146 municipios.

En esa ocasión, Téllez calificó la intención del CSE en contra de su partido como un afán del mandatario por polarizar el país en vista de los comicios municipales del nueve de noviembre de 2008. Además, consideró que el presidente Ortega y el ex presidente liberal, Arnoldo Alemán, se pusieron de acuerdo en instalar una “dictadura bicéfala” al eliminar a los partidos opositores, entre ellos el MRS.

Sin embargo, nada detuvo una resolución del Poder Electoral desfavorable para el MRS y de paso para el Partido Conservador.

Lucha contra otra dictadura

La ex guerrillera asegura que este gobierno quiere imponer una dictadura. No de casualidad el partido al que pertenece es el que acuñó la frase “Ortega y Somoza son la misma cosa”. Durante su huelga de hambre, Téllez calificó como “irónico” y “doloroso” que 30 años después de haber derrocado al régimen de Anastasio Somoza, tuviera que combatir una nueva dictadura, la de su antiguo compañero de lucha, el hoy presidente Ortega.

Aunque de distintas formas, la oposición de Dora María siempre ha sido político-partidaria: antes, dentro del FSLN y con las armas en contra del dictador Somoza, y, ahora, como dirigente del partido opositor Movimiento Renovador Sandinista.

Téllez asegura que la mujer tiene todo el campo que quiera dentro de la política, que existen las oportunidades para ello, y que ya dentro no se debe sentir avasallada. Para esta ex guerrillera, el papel de la mujer no es menos que el papel del hombre en la oposición. No considera que en la política haya más figuras masculinas debido al machismo, más bien hace un llamado a las mujeres a unirse a este espacio para combatir un gobierno que ella califica como autoritario. Sin embargo, no menosprecia opciones de oposición como la que lleva a cabo la sociedad civil.


Azalia Avilés

“Participen en política, háganse espacios”


Es la primera mujer que preside al Partido Conservador, PC, en sus 180 años de existencia. Desde que asumió la dirigencia de esta fuerza política en 2006, ha sido consecuente en sus actos.

Cuando se postuló para tal desafío, en abril de ese año, Avilés dijo que estaba comprometida con el país a través de la política, pero que no vivía de la politiquería. Pese a que no maneja un fuerte discurso de críticas al gobierno del presidente Ortega, Avilés se ha mantenido al margen de las negociaciones de las fuerzas de la supuesta oposición con el oficialismo.

Cuando a inicios de 2008 el Movimiento Vamos con Eduardo convocó a todas las fuerzas opositoras, a excepción del PLC, para participar en una misma casilla en las elecciones municipales de noviembre, el PC mostró sus intereses de unirse a esta coalición. Sin embargo, esta fuerza política dio un paso atrás cuando el movimiento VCE se alió con el PLC, pues sus dirigentes rechazaron la idea de aliarse con un partido dirigido por un ex presidente acusado de corrupción, y de pactar con el FSLN para controlar el país, Arnoldo Alemán.

Avilés califica de “fuerte” la lucha de la mujer en todos los niveles de la sociedad. No obstante, destaca el rol de la mujer en la política, “porque está comprobado que la mujer siempre busca lo mejor para el prójimo”. Avilés propone a las mujeres que asuman el reto de participar en la política con vistas a un cambio de rostros en ella, pues de lo contrario se repetirá “la misma política, los mismos errores y los mismos pensamientos”.

“Somos el 52 por ciento (de la población), entonces, debemos participar más en decisiones que nos afectan”, señala. Avilés disiente de la opinión de Sofía Montenegro sobre que “los partidos políticos son espacios privados de los hombres”, pues considera que el espacio en la política “vos te lo vas haciendo”.

Cuando Azalia Avilés escucha la frase: “La oposición tiene rostro de mujer”, recuerda Mónica Baltodano, pues considera que “tiene un gran sentido común”.