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LEÓN
La guerra sicológica, a través del miedo y la intimidación, que promovieron en los últimos dos días los grupos de choque del orteguismo en la cabecera departamental de León no fueron suficientes para retener a más de 300 ciudadanos que ayer sábado se concentraron en la plaza San Juan y marcharon contra de la dictadura, el fraude electoral y las políticas implementadas por el gobierno del presidente Daniel Ortega.

La plaza San Juan y los alrededores del mercado “Santos Bárcenas” o La Estación, en el sector noreste de la ciudad, donde se congregó la población leonesa, permaneció totalmente militarizada desde las ocho de la mañana con fuerzas antidisturbios de la Policía Nacional.

Los grupos de choque del partido de gobierno se movilizaron en varias camionetas con pasamontañas y armados de morteros, piedras y garrotes. Sin importarles la integridad física de los niños, mujeres, ancianos y hombres adultos, lanzaban piedras y morteros con la intención de causar daño.

Los representantes de la Unión Ciudadana por la Democracia, UCD, se quejaron con el comisionado Douglas Zeledón, jefe de la Policía en León, por permitir que los grupos afines al gobierno estuvieran armados de morteros y piedras.

El jefe policial aprovechó para solicitar a los organizadores de la manifestación que respetaran el perímetro establecido por las autoridades policiales para el desarrollo de dicha concentración.

Cancelan mitin

La Policía garantizó la seguridad de los manifestantes hasta las 10:30 de la mañana, cuando Arnoldo Toruño, miembro del comité organizador, decidió cancelar la actividad para garantizar la integridad de los ciudadanos que, pese a las amenazas, acudieron a manifestarse a la plaza.

Jaime Meza, coordinador del Movimiento por Nicaragua, aseguró que la concentración en León fue todo un éxito. “Quizá por las pocas personas que acudieron al llamado sea catalogado como un fracaso, pero lo más importante es la voluntad del pueblo que se expresa; estas personas no sólo han tenido la voluntad, sino también el valor de expresarse”, señaló.

Según Meza, el Frente Sandinista inició su campaña de intimidación en las calles desde hace dos días, varias camionetas y sujetos encapuchados y armados de morteros, piedras y garrotes, recorrieron la ciudad aterrorizando a la población.

“Esa forma de intimidación quizá haya limitado ese deseo de las personas de participar masivamente, pero a pesar de esa guerra intimidante, decenas de ciudadanos se manifestaron”, dijo.

Gobierno quiere reprimir

Meza destacó que el partido en el gobierno quiere reprimir al pueblo porque no quiere demostrar que está perdiendo el control en las masas. “Después del fraude electoral del nueve de noviembre quedó en evidencia el número reducido y limitado con que cuenta en León, la mayoría de ciudadanos se expresó en las urnas en contra del FSLN, y ellos usurparon la voluntad popular”, refirió.

El diputado liberal José Pallais Arana manifestó que la población nicaragüense, y principalmente la de León, demostró que no le tiene miedo a nadie, “que no tiene miedo de marchar y manifestarse contra del gobierno dictatorial de Daniel Ortega”.

El parlamentario señaló que la población leonesa debe demostrar en las calles de manera cívica su inconformidad y su repudio a las políticas mal implementadas por Ortega, ya que el Presidente “únicamente ha atropellado los derechos ciudadanos y ha cercenado el derecho que tiene la población a manifestarse libremente por las calles”.

Pallais enfatizó en que uno de los objetivos de la concentración y la marcha era protestar contra del fraude electoral denunciado nacional e internacionalmente.

“Con el fraude electoral Daniel Ortega pensó que iba a demostrar fortaleza en su gobierno, y fue todo lo contrario, porque el pueblo está insatisfecho, y la comunidad internacional está retirando las ayudas y dejando solo al gobierno orteguista”, dijo Pallais mientras participaba de la concentración ciudadana y la pequeña marcha que recorrió varias calles aledañas al templo San Juan.

A vista y paciencia de la Policía Nacional, grupos de choque del orteguismo lanzaron piedras, morteros y amenazaron de muerte a los dirigentes y organizadores de la pequeña concentración que duró alrededor de dos horas y media.

Cambio de ruta

El comisionado Douglas Zeledón manifestó que los representantes de la UCD cambiaron la ruta e itinerario de la marcha, se salieron del área de seguridad y violentaron esa disposición.

“La Policía está trabajando en esa dirección para desarticular a esas personas armadas de morteros, hay dos actividades ahorita y tenemos que garantizar la seguridad en ambas actividades”, refirió el jefe policial después de ser abordado por varios ciudadanos.

Zeledón deslindó cualquier responsabilidad de la fuerza policial por lo que pudo haber sucedido, alegando que “los representantes o fiadores de dicha concentración no respetaron el itinerario y el perímetro establecido por la Policía para garantizar la seguridad de las personas”.

Por su parte, Ariel Terán, ex candidato a alcalde del PLC en León, aseguró que poco a poco con esta lucha cívica y con esta demostración de resistencia, “los nicaragüenses estamos exigiendo al Consejo Supremo Electoral que se revisen las actas de escrutinio de las elecciones de noviembre, además solicitamos que regresen las ayudas de los gobiernos internacionales, y que cambien las políticas dictatoriales del presidente Ortega”.