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Los periodistas en los medios de comunicación muestran a dos países en el mismo momento y territorio: lo que es blanco para un bando, es negro para el otro. Lo bueno para uno, es lo malo para el otro, y lo positivo, negativo.

Durante la elección de la Junta Directiva del Colegio de Periodistas de Nicaragua, un grupo de funcionarios del gobierno invadió el Colegio y copó los puestos claves. Lo que ahí ocurrió va a ser recordado por el periodismo nicaragüense como un caso emblemático. Es, sin duda, un momento culminante de la polarización en el gremio, que surgió a inicios de los 90 y que ha quedado en evidencia desde que asumió el actual gobierno.

Para el comunicólogo Guillermo Rothschuh, siempre ha existido un enorme riesgo de que se pierda calidad profesional en el periodismo nacional, pero ahora atravesamos un momento singular.

“Recordemos que en Nicaragua, por la existencia de ese desafío, debe incluirse otro artículo en el Código de Ética que marque la diferencia entre información y propaganda”, consideró el experto.

En todos los tiempos

Expresó que en ninguna época de la historia de Nicaragua, el periodismo ha estado libre del ejercicio de la propaganda cuando una agrupación política accede al poder, sin embargo, para que no exista ese tipo de confusiones, debe existir “pluralismo y tolerancia”.

“Cuando se asumen compromisos partidarios, en los programas radiales, cuando el ejercicio partidario, invitan a gente afín al partido, los demás son excluidos, hay un claro riesgo de perder profesionalismo”, consideró.

Sin embargo, para el docente universitario Alfonso Malespín, en Nicaragua hay periodistas que tienen muy buena calidad profesional, pero hasta ahora “no hemos tenido un buen gremio periodístico”.

“Las organizaciones han sido un apéndice de las corrientes políticas predominantes, y mientras eso no desaparezca y no se desarrolle un pensamiento profesionalizante del gremio, no vamos a escapar a ese esquema que actualmente tenemos”, expresó Malespín.

No todo es malo
Sostiene que el periodismo cuenta con mejores herramientas para poder hacer “las luchas que necesita hacer”.

“La calidad del periodismo no ha retrocedido, está mejorando. Hay diferentes modalidades del periodismo que se han venido construyendo, y los resultados se están viendo. Los avances en la libertad de expresión se han visto reflejados en el buen periodismo, y los buenos periodistas son un ejemplo que hay que seguir y hay que seguirlo fortaleciendo”, agregó.

Dejó claro, sin embargo, que en lo que se practica en algunos medios oficialistas, no puede utilizarse el término periodismo.

“Eso no es periodismo, son elementos descontextualizados que califican o descalifican a un grupo, a una persona o a una idea”, sostuvo Malespín.

Tanto Rothschuh como Malespín coincidieron en que los periodistas están divididos en dos bandos: los que realizan un periodismo profesional y objetivo, y quienes están realizan un trabajo propagandístico, descalificando y denigrando al adversario político.

Periodismo profesional no cederá espacios

Para Erwing Vega, jefe de Información de Canal 8, el ejercicio del periodismo ha estado sometido a los vaivenes de la política, pero por respeto a la profesión, los periodistas deberían hacer esfuerzos para que no sea una norma.

“El periodismo independiente está haciendo un periodismo equilibrado y al margen de cualquier interés partidario. Un Colegio de Periodistas con intereses partidarios, no creo que lo vaya a debilitar ese trabajo.

“Debemos apostar a hacer un periodismo de calidad y balanceado al margen de cualquier sesgo partidario, esto implica un desafío que requiere de un mayor esfuerzo”, consideró.

Lamentó que la prensa oficialista siempre va existir, para exaltar las cosas positivas que hace el gobierno. “Pero es más lamentable que un periodista ataque a otro desde un medio oficialista. Eso es reprochable”, indicó.

Vega criticó, duramente, el hecho de que funcionarios de gobierno y diputados hayan participado abiertamente, con una intencionalidad, dirigida al CNP.

“Yo cuestiono cosas que son inconcebibles y obvias, como el hecho de que en la Junta Directiva estén políticos, funcionarios de gobierno, diputados, vengan de donde vengan”, expresó Vega.

Vega considera que el ejercicio del periodismo no es compatible con el ejercicio político, y tampoco puede pretender seguir ejerciendo una función periodística a la vez que ejerce un cargo como funcionario público.

Los peligros

El jefe de prensa, del noticiero Acción 10, Mauricio Madrigal, expresó que la politización y polarización del gremio no abona en nada a la profesionalización de los periodistas.

“Es increíble ver cómo periodistas claman por la regulación del ejercicio, eso tiene una clara función, intencionalidad. Hay emisarios del gobierno que están metidos ahí, y legitimar la violación de la libertad de expresión desde el CPN, es triste ver que colegas se prestan a este juego”, expresó.

Dijo que hay comunicadores que fueron incluidos en esa elección, por hacer una función política, me da mucha tristeza porque eso aleja la naturaleza de esa organización, la aleja de los intereses de los periodistas”.

Es innegable que el gobierno, al mismo tiempo que aumenta el control de las instituciones como la Fiscalía, Contraloría y la Asamblea Nacional, y aprueba leyes que promueven una mayor concentración del poder, está incrementando las presiones en un campo especialmente sensible y que nos afecta: los medios de comunicación y los periodistas.

Éste debe ser, sin duda, un tema de debate en las escuelas de Comunicación Social y Periodismo de las universidades.

Nuevas generaciones “alérgicas” al CPN

Un sondeo realizado por EL NUEVO DIARIO a periodistas de las nuevas generaciones, indica que existe gran apatía y rechazo a formar parte del Colegio de Periodistas de Nicaragua, por considerar que no se sienten representados.

“No estoy inscrita, ni quiero inscribirme”, dijo categórica de la joven periodista Jennifer Ortiz, de Canal 8.

Ortiz no ve en el CNP una institución abierta para iniciar el debate sobre los derechos, deberes y responsabilidades del gremio, y, por el contrario, se ha convertido una tribuna a la que se ha traslado la competencia de los partidos políticos.

“No me siento representada, y no es un órgano independiente, siempre hay intereses políticos partidarios de por medio”, recalcó.

El periodista de Canal 12, Abel Calero, dijo que aunque forma parte del CNP, por la Ley, no ha participado activamente, y no fue a votar en la elección que recién se realizó.

“En el Colegio están inscritos todos, periodistas de medios de comunicación oficialista o no, pero si ves a las personas que estuvieron organizando la misma elección, partiendo de ahí podemos sacar conclusiones”, consideró.

Para Rommel Sánchez, periodista del noticiero Acción 10, el CPN no representa a los periodistas, y aunque está inscrito, nunca ha recibido invitación alguna para alguna actividad.

“Estoy atravesando una situación difícil porque fui agredido realizando un trabajo periodístico, hasta me amenazaron con demandarme, y no he visto un pronunciamiento del CPN, ojalá lo hagan”, dijo a Sánchez.

“Soy parte de esa gran cantidad de periodistas de la nueva generación que no han encontrado representados en ninguna organización, y no se han sentido motivados, no me siento representado, lo que hemos visto es eso, no hemos visto el desempeño y el enfoque de esta organización, no nos vemos representados”, dijo Erwing Vega.

Se estima que unos 300 periodistas que han egresado de las universidades en los últimos seis años no se han inscrito en el CNP. La apatía es motivada, principalmente, por la falta de espacios y porque no se sienten representados.

Laguna a demostrar lo contrario

El recién electo presidente del Colegio de Periodistas, Leonel Laguna tiene excelentes relaciones con la mayoría de periodistas, quizá por eso ha dejado entrever que será todo lo contrario de lo que sus críticos le señalan.

Una de sus primeras declaraciones, tras asumir la presidencia del Colegio, fue que ni siquiera es su prioridad tener algún tipo de relación con el gobierno para lograr los objetivos del CPN, “porque existen otros cauces para obtener beneficios para el gremio”.

En reiteradas entrevistas que ha ofrecido, Laguna ha señalado que una vez pasadas las elecciones, debe trabajarse por la unidad y por la madurez entre los periodistas que integran el Colegio de Periodistas de Nicaragua.

En sus primeras acciones se la ha visto consecuente con sus palabras. Así, cuando el presidente de la Corte Suprema de Justicia dijo que pagaba a 130 periodistas para que hablaran bien de su institución, Laguna declaró que las expresiones vertidas por Martínez “son un insulto al ejercicio profesional, y no son más que una burda manipulación”, y diferenció entre el hecho de que un periodista reciba un anuncio de la CSJ, o estar “amarrado” o temeroso de publicar una noticia.

Y agregó: “La mejor manera de que los periodistas nos ganemos el respeto es diciendo lo que creemos. No es justo que alguien que te da un anuncio crea que sólo se le vaya a halagar”.

En el segundo comunicado del CPN que dirige Laguna, respecto de los incidentes ocurridos en la Asamblea Nacional la semana anterior, expresa: “Lamentamos el irrespeto del que fuimos víctimas los periodistas invitados a sesionar con los diputados, y aún más lamentable pues dicho evento fue dedicado al licenciado Manuel Eugarrios (q.e.p.d.), recordado e invaluable periodista parlamentario.

“Es lastimoso que los diputados no asuman con responsabilidad sus declaraciones y pretendan culpar a nuestro gremio, que cumple con el deber de informar a la población”.