•  |
  •  |
  • END

“No trate de negociar con el Fondo Monetario Internacional, FMI, al borde del abismo... Eso es peligroso. Una caída, en este caso, lo llevaría a usted al abismo. Considere al Fondo Monetario como un amigo de Nicaragua...”. Ésta es la principal advertencia que hizo, a través de una carta, el ex ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo Oyanguren, al presidente de la República, Daniel Ortega Saavedra.

En la misiva, Lacayo hizo un resumen de la crisis económica mundial, además, de las poco optimistas cifras en torno a las exportaciones nicaragüenses que redundarán en una agudización de los problemas financieros que le esperan al país.

Presupuesto desfinanciado

“Esta crisis viene tan fuerte y tan rápido que no hay tiempo que perder. Su gobierno debe, como primer paso, cuadrar el Presupuesto Nacional. El que se presentó originalmente a la Asamblea Nacional está desfinanciado, dado que presupone ingresos que no se darán, por lo que el FMI le dirá que debe bajar los gastos al nivel que los ingresos puedan cubrir”, explica Lacayo en su carta al mandatario nicaragüense.

Lacayo también advierte que “si no se cuadra (el presupuesto) habrá serio peligro de un rompimiento del acuerdo con el Fondo, y si eso sucede, se paralizarán los desembolsos de los créditos blandos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo y las deudas que se perdonan con la HIPC (Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados), volverían a revivirse”.

Las cifras

En la carta, fechada el 25 de febrero de 2009, Lacayo hace un recuento de los números macroeconómicos para tratar de convencer al Presidente Ortega de cuán difícil es la situación económica para Nicaragua.

“Los precios de todos nuestros productos de exportación ya cayeron: el café 30%; la carne, el maní y el azúcar entre el 10 y el 20%; y también el frijol, los camarones y las langostas. En enero se exportó 27% menos que hace un año, mala señal. En 2008 logramos exportar $1,500 millones. Este año será bueno si logramos pasar de $1,300 millones”, se lee en la carta.

Lacayo agrega que “las remesas no crecieron en el cuarto trimestre del año pasado, y amenazan con reducirse por el desempleo en Estados Unidos y Costa Rica”.

“El riesgo país, el indicador que entidades especializadas le dan a cada economía en el mundo, pone a nuestro país cada vez peor, lo que hace que los financistas afuera se sientan menos seguros de que podrán recuperar sus créditos a Nicaragua, y éstos endurecen las condiciones, además de reducir sus montos”, explica Lacayo.

Medidas de ahorro quedaron cortas

Por otra parte, Lacayo critica las medidas de ahorro implementadas por el gobierno. A juicio del ex ministro de la Presidencia, la reducción presupuestaria de mil 300 millones de córdobas “se quedó corta”.

“Habrá que ir más a fondo. Creo que en estas circunstancias no se justifica que los diputados sigan recibiendo cientos de miles de córdobas para repartirlos a su gusto. Los diputados son para legislar. El gasto que ellos crean importante que el Estado haga, lo debe hacer la institución del Estado a cargo de ello”, aconseja Lacayo.

No pactar y esconder actas al estilo gatuno

En otros aspectos de tipo político, Lacayo recomienda a Ortega “no pactar con Arnoldo Alemán”, con el fin de “borrar el fraude electoral”, además, exhorta al mandatario nicaragüense a tomar en cuenta a los representantes de la comunidad donante.

“Tome en serio lo que los países donantes han dicho: ‘Que se respete el compromiso de Nicaragua con el principio democrático de elecciones libres, de respeto a la voluntad popular y al estado de derecho’. No se le ocurra ponerse de acuerdo con Alemán para dar a creer que se revisarán algunas alcaldías, excluyendo Managua, para devolverle algunas al PLC y que Alemán pueda ‘dar testimonio’ que ya el problema se ha superado”, expresa Lacayo.

Buscar consenso con oposición

Finalmente, el ex ministro le recomienda a Ortega buscar el consenso con la oposición y con el sector empresarial para encontrar una solución a la crisis, pero también le aconseja olvidarse del apoyo económico que pueda darle Rusia.

“De Rusia, mejor no se ilusione. En los años 80 usted quedó debiéndoles casi cuatro mil millones de dólares que el gobierno de doña Violeta (Barrios de Chamorro) se encargó de que los borraran en tiempos de (el presidente Boris) Yeltsin. Y con el petróleo tan barato, los rusos padecen hoy la misma falta de recursos que los venezolanos”, explica Lacayo.