José Isaac Espinoza
  •   Managua, Nicaragua  |
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El comandante Daniel Ortega y Rosario Murillo, presidente y vicepresidenta de la República de Nicaragua, respectivamente, enviaron sus condolencias al expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva por el fallecimiento de su esposa Marisa Leticia Rocco, quien falleció a causa de un derrame cerebral.  

“Querido hermano Lula: a vos, y a toda tu familia, el abrazo amoroso y solidario nuestro, de nuestra familia, y de nuestro pueblo, en este momento profundamente triste, de la partida de doña Marisa”, dice el mensaje a Lula que firman Ortega y Murillo.  

“Sabemos cómo han sido ustedes, en tanto compañeros, padres, y camaradas, en esa lucha formidable que ha librado el pueblo brasileño por su democracia y justicia social en las últimas décadas. Sentimos profundamente tu dolor, el de tu familia, y lo compartimos, en esperanza de vida y resurrección, con todos los que en el mundo les admiramos y queremos”, agrega la nota.

Solidaridad

“Que Dios, y Nuestra Señora de la Concepción de Aparecida, consuelen y alivien a vos, a tus hijos, a tus nietos, a toda la familia, y llenen de fortaleza su espíritu, porque doña Marisa, estamos seguros, nos sigue acompañando, a vos, y a quienes cultivaron su amistad y dones, en todo lo que nos hace falta para alcanzar los propósitos de justicia y solidaridad, que los revolucionarios nos proponemos”, reza el mensaje.

La vicepresidenta Murillo también lamentó públicamente el deceso. “Tenemos la triste noticia del fallecimiento de la querida compañera Marisa, doña Marisa, así se le conoce en Brasil, esposa del querido compañero Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente de Brasil y líder del Partido de los Trabajadores, nuestro hermano”, dijo Murillo.  

“Casualmente ayer por la tarde le comentaba a Lorena Martínez, nuestra embajadora, ella me escribió comunicándonos que doña Marisa estaba estable, que seguían haciéndole exámenes, que estaba profundamente sedada, ella tuvo un derrame hace unos 10, 15 días, pero parece ser que sufrió un deterioro durante la noche y madrugada y se le decretó muerte cerebral, por lo cual la familia, como ha comunicado en un mensaje el presidente Lula, decidió, dado que era imposible mantenerla con vida, donar sus órganos. Donar sus órganos para aportar a la curación o a la salvación de personas que siempre necesitan de estos trasplantes”, señaló Murillo.