•  |
  •  |
  • END

El presidente Daniel Ortega volvió a mencionar el diálogo nacional como una opción para llegar a acuerdos con la oposición, pero dejó claro que los resultados de las elecciones municipales del nueve de noviembre “son innegociables”.

Durante un acto en celebración del Día Internacional de la Mujer en el departamento de Matagalpa, salió a relucir el Ortega confrontativo, el del discurso furibundo y ofensivo.

“Se trata de especular que el gobierno de Nicaragua está yendo a solicitar, a gestionar la cooperación internacional; ningún funcionario del gobierno va ir de rodillas ante los cooperantes para gestionar la cooperación internacional”, afirmó Ortega.

En su discurso, Ortega volvió a arremeter contra de Estados Unidos y Europa, mientras, el canciller Samuel Santos realiza una gira por varios países de la Unión Europea para tratar de restablecer la cooperación hacia Nicaragua.

“Quiero mi diálogo”, dice

El mandatario dijo que los funcionarios del gobierno tienen que promover “con dignidad y respeto” el diálogo con todos aquellos que están dispuestos a cooperar con Nicaragua, pero “sin poner condiciones”.

“La crisis no se vence pidiendo limosna, no se vence echándose a llorar, no se vence con lamentaciones... la institucionalidad no se negocia, la dignidad no se negocia, los resultados electorales del nueve de noviembre no se negocian”, dijo Ortega.

Fueron precisamente las irregularidades que se dieron en esas elecciones municipales las que motivaron a Estados Unidos a cancelar el programa Cuenta Reto del Milenio. También provocó que el grupo de países que apoyaban el Presupuesto Nacional también retiraran la cooperación con Nicaragua.

“Tenemos que defender la institucionalidad que está establecida, así como a nosotros no nos quedó más que aceptar fraudes electorales en 1996 y el 2000, así ahora que acepten... porque no ha habido ningún fraude”, expresó Ortega.


“Inmorales, vendepatria y delincuentes”, llama a opositores
Las fuerzas políticas de oposición le han respondido a Ortega que el primer punto en un diálogo nacional sería el fraude en las elecciones municipales.

Ortega tildó de “malvados” a sus críticos, quienes según él, “se alegran cuando se anuncia que se retira la ayuda para Nicaragua”.

“Esa cooperación se le niega a los pobres de Nicaragua, a los campesinos, no es a Daniel que le hacen daño... No queda más que decirles malvados, eso es no tener corazón, es no tener sentimientos, ni ética ni moral”, agregó Ortega.

Las diatribas continuaron: “No merecen ser nicaragüenses, son vendepatria, están traicionando a la patria de (Augusto) Sandino y (Rubén) Darío”, y sus seguidores en Matagalpa le agradecían el discurso con aplausos.

El mandatario profirió duras críticas contra Estados Unidos y Europa, a los que señala de ser los responsables de la crisis económica internacional. Y pese a que hace algunos días se reunió y firmó acuerdos con los representantes de las microfinancieras del país, los volvió a catalogar de “usureros y delincuentes”.