• |
  • |
  • END

En el Comité Ejecutivo Nacional, CEN, del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, sólo parece haber ofendidos y víctimas. Sólo unos cuantos saltaron al ser incriminados en un fraude electoral que autoconfesó el magistrado liberal del Consejo Supremo Electoral, José Marenco Cardenal.

Ex miembros del CEN y antiguos incondicionales del círculo del caudillo Arnoldo Alemán, revelan los vínculos todavía existentes, y que funcionaron durante la campaña electoral y aún después de los resultados y de los reclamos oficiales que hacía el PLC. Por estas razones y por otras, los ex PLC vaticinan desgrane en sus bases, y sobre todo en su militancia, la cual había adoptado la acusación de un fraude electoral como bandera de lucha y el mensaje oficial del partido.

Para Enrique Quiñónez, otrora incondicional de Alemán, los señalamientos al CEN son en realidad para Arnoldo Alemán y su grupo cercano, y no a las dos docenas de miembros que se reúnen todos los lunes, quienes según él, no juegan ningún papel.

“Cuando Marenco habla de rellenos en el CEN, es precisamente por gente que ni siquiera ha sido electa, pero que llegan a hacer bulto para aprobar lo que Arnoldo Alemán decide. Entonces, entre líneas, lo que quiso decir Marenco es que el CEN es Arnoldo Alemán”, señaló Quiñónez.

Pantomima

Para el legislador, la figura del CEN es una pantomima, pues las decisiones del partido son tomadas el fin de semana anterior en la Hacienda El Chile. Ahí, se decide quién habla, quién propone y cómo lo van a decir. “Claro, si yo era uno de los que se reunía, por eso te lo digo con toda certeza, los demás no saben nada”, exclamó Quiñónez.

La más reciente deserción PLC fue la del diputado jinotegano Allan Rivera, quien aunque asegura que no le gustaba participar de las reuniones del CEN, las veces que lo hizo observó cómo la principal función de ese órgano es aplaudir a Alemán y aprobar sus decisiones. “¿El CEN? Sólo llega a aplaudir si el doctor Alemán habla”, afirmó.

“Mi amigo, mi vecino, mi magistrado”

Por otro lado, la denuncia del PLC en contra del magistrado Marenco, según el diputado Allan Rivera, es para que no se llegue a nada, y cuestiona por qué no piden investigar a todo el Consejo Supremo Electoral. Al parecer, las relaciones con los magistrados electorales no se han roto como intentan demostrar, pues de acuerdo con el diputado, los tres magistrados que avalaron el proceso electoral siempre se reunieron antes, durante y después de las elecciones de noviembre de 2008.

Esta información es corroborada por Jamileth Bonilla, ahora muy cercana a Alemán, y quien asegura trabajar por la unidad de los liberales --esta vez respalda la corriente de las mujeres dentro del PLC-- y por la reingeniería anunciada.

Bonilla defiende al PLC de las acusaciones de Marenco, pero no negó las constantes reuniones entre los magistrados y los miembros del CEN. Tampoco supo responder por qué este órgano, como la máxima dirigencia del partido, no fue capaz de actuar con beligerancia ante los magistrados que supuestamente enmudecían ante las arbitrariedades y denuncias del mismo
“Claro que hubo comunicación, y en varias ocasiones les preguntamos por dónde podía venir el fraude; yo era de las que decían que el fraude se daba antes y no después, y todas esas denuncias de pérdidas de cédulas y la distribución de segundos miembros… ¿Qué contestaron? Que ni cuenta se habían dado cuando Emett Lang y Roberto Rivas habían hecho la distribución. Ellos eran cómplices, el partido les reclamó y les pidió que hicieran una rueda de prensa”, recordó Bonilla.

CEN fue pusilánime

Pero la rueda de prensa nunca se dio, incluso semanas antes de los comicios, los magistrados electorales con todos los funcionarios en las instituciones del Estado se reunieron con el CEN y con Arnoldo Alemán en una finca en Chiquilistagua, al sur de Managua. Una encerrona de la que el partido no quiso dar detalles, pero por la proximidad a las votaciones se podría advertir que planeaban su estrategia, en la que evidentemente incluía a los magistrados electorales.

Según el diputado Rivera, las visitas de los magistrados al CEN fueron normales como en épocas anteriores, durante la campaña, y aseguraron que todo estaba bien, nunca mencionaron la posibilidad de un fraude. Es más, tanto Bonilla como Rivera corroboraron las visitas a la hacienda El Chile, de Herrera y de Marenco, y ambos estuvieron en las celebración del cumpleaños de la esposa de Alemán, María Fernanda Flores.

Puro teatro

El diputado Wilfredo Navarro también corroboró tal cercanía, y hasta aseveró que entre bromas Marenco desearía ser Flores, en relación con el nivel de amistad de este magistrado con la familia de Alemán.

Según Bonilla, René Herrera visitó a Alemán el día que fue sobreseído por la Corte Suprema de justicia, CSJ. “No es enemigo José Marenco, ni del partido ni de Alemán… está emparentado con su primera esposa, pero no puede el partido perder la oportunidad de reclamar las alcaldías que nos robaron”, consideró Bonilla.

Curiosamente, de acuerdo con el diputado José Pallais, no fue sino hasta hace un mes, es decir tres meses después de las elecciones, que el PLC decidió no reelegir a estos magistrados. Necesitaron tres meses para llegar a tal conclusión.

Quiñónez: “Pleito de Marenco es ficción”

Para Enrique Quiñónez, un pleito entre Alemán y Marenco es ficción, pues el magistrado es parte del grupo de intereses, personales, políticos y de negocios con quienes el ex presidente no romperá, por lo que ha ido imponiéndolos en las diferentes instituciones del Estado.

“¿Pleito entre Marenco y Alemán? Lo que hay es una molestia, y lo que trata es enviarle un mensaje para que no se hagan los pendejos los que ya saben por qué están ahí… los magistrados son puestos por Arnoldo Alemán, eso del CEN y tirar la gorra quiere decir nos vale un merengue el CEN y el partido, aquí obedecemos a una sola persona que es el que nos puso”, valoró Quiñónez.

El debate se originó tras las declaraciones del magistrado José Marenco Cardenal, en las que señala como cómplices del desarrollo del proceso electoral al PLC, que junto a otras fuerzas opositoras, países donantes y organizaciones civiles catalogaron el proceso electoral como fraudulento.

Antes, René Herrera había sido igual de claro, pocas semanas después de las elecciones aseguró que “tanto Alemán, como su grupo cercano, sabían por qué lo hice y cómo lo hice”.

PLC salió golpeado

Tras estas acusaciones, según Quiñónez, vendrá un desborone en la base y en sus militantes, pues, según las discusiones internas, ya se debatía la falta de credibilidad de la dirigencia en relación con las bases. Para Quiñónez el daño de las revelaciones de Marenco llegaron al corazón del PLC, porque no sólo se traicionó al aliado o al adversario, sino al mismo militante y candidato a alcalde.

“Las mismas estructuras desde hace rato habían perdido la confianza y la credibilidad. Las instituciones no son culpables de lo que hacen sus dirigentes, pero las bases están viendo las irregularidades que se cometen arriba y que han llevado a un acuerdo que va más allá y más profundo de lo que nosotros nos imaginamos”, sostuvo Quiñónez.

Pero Bonilla no cree que hay desborone alguno, pues han hecho recorridos por todo el país para tratar de unir a los liberales, pero está consciente de que es un golpe, para lo cual el PLC tendrá que redoblar esfuerzos para mantener su electorado.

¿Preludio para negociación de alcaldías?

Mientras tanto, Bonilla asegura que los resultados de la investigación podría ser una oportunidad para que el gobierno acepte y dé algunas alcaldías al PLC. ¿Cuántas? No hay certeza, peor si extraoficialmente se sabe que negocian entre 10 y 15 alcaldías. La plaza más significativa fue la de Jinotega, el candidato liberal German Zeledón asegura que hay negociaciones para revertir esos resultados.

Rivera asegura que el CEN nunca tuvo una posición beligerante sobre el fraude electoral, y que se negaba a participar en movilizaciones, lo único que se hizo fue enviar la Ley de Nulidad de las Elecciones Municipales, pero cuando se tenía la certeza de que no sería aprobada. Cuando el diputado Rivera se va de la bancada del PLC, Alemán les aseguró que harían mayoría junto a la ALN en la Junta Directiva, aun cuando estos habrían afirmado claramente que no pasarían la Ley.

“Después, Alemán salió diciendo que no tenían mayoría porque la ALN votaba con el gobierno… ¡pero eso ya se sabía! Por eso no voté por esa Junta Directiva”, afirmo Rivera.

Alemán recibiría a magistrados con los brazos abiertos

Alemán ha negado las negociaciones y ha perjurado que ni habrá reformas constitucionales ni cambio de sistema político. En efecto, no ha dicho un a sola palabra en contra de José Marenco o en contra de René Herrera. Es más, cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que éstos regresen al partido, su respuesta fue: “El PLC es un partido de puertas abiertas, aquí los recibiremos, sólo tienen que arrepentirse aprovechando que estamos en la época se Semana Santa”.