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Cables combinados

Ha sido tanta la solidaridad de los países presentes en la V Cumbre de las Américas, que Cuba no necesitó estar en ese evento para ser noticia. Desde que arrancó la jornada, el viernes por la tarde, el tema fue introducido por la presidenta de Argentina, Cristina Fernández
“Estamos ante una segunda oportunidad de construir una nueva relación (...) no la dejemos”, y como una primera muestra de ese cambio, solicitó que se acabe con “el anacronismo que significa el bloqueo a la hermana República de Cuba”, expresó la mandataria suramericana.

La presión fue tal, que el presidente Obama, antes de viajar a México, solicitó al gobierno cubano que envíe una señal de que habrá “cambios en la forma en que opera Cuba” para poder romper el hielo en sus relaciones.

Obama tuvo que reaccionar

No obstante, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, descartó que los participantes en la cumbre aprueben una resolución sobre Cuba.

Ayer, los presidentes suramericanos reiteraron a su homólogo Barack Obama, la necesidad de avanzar hacia una normalización de las relaciones con Cuba.

Tabaré Vázquez explicó que los presidentes suramericanos coincidieron en la necesidad de integrar a Cuba a estas cumbres. “El presidente Obama quedó en estudiar este planteamiento”, dijo Vázquez a la prensa.

El tema cubano fue uno de los planteamientos comunes que los mandatarios de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela hicieron a Obama.

Un nuevo diálogo

El primer ministro de Belice, Dean Barrow, como presidente pro témpore de la Comunidad del Caribe (Caricom), en su intervención durante la inauguración de la cumbre, se pronunció también a favor de la inclusión de Cuba en la Organización de Estados Americanos, OEA.

“Para Caricom sigue siendo una prioridad la situación de Cuba, estamos convencidos de que el gobierno del presidente Barack Obama entiende los nuevos enfoques del mundo, que nos lleven a una nueva era donde se levante el embargo”, dijo Barrow.

La unanimidad entre los países latinoamericanos con respecto a Cuba es casi total, tanto que el mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, pese a que eludió el tema del bloqueo sobre Cuba, prometió en su intervención una nueva dirección en la relación entre su país y la mayor de las Antillas.

EU y Cuba en nueva dirección

“No estoy interesado en hablar por hablar. Pero creo que podemos llevar la relación entre Estados Unidos y Cuba en una nueva dirección”, sostuvo el gobernante EU, quien admitió que será “un largo camino el que debe recorrerse para superar décadas de desconfianza, pero hay pasos clave que podemos dar hacia un nuevo día”.

En ese sentido, el anfitrión, primer ministro de Trinidad-Tobago, Patrick Manning, valoró el anuncio hecho por Obama, acerca de un nuevo comienzo de las relaciones con La Habana, al expresar que “los anuncios hechos por el presidente Obama provocan un gran optimismo y anhelo para que Cuba pueda tomar su puesto entre los demás pueblos en el hemisferio”.