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Algunas personas han visto en su decisión de retirarse de la bancada del MRS un hecho que contribuye a la división de la izquierda en Nicaragua, y que eso beneficia al orteguismo.

No es así. Hemos sido una fuerza independiente como Rescate, desde su fundación, en el año 2005. Lo que tuvimos con el MRS fue una alianza que funcionó hasta las elecciones del año 2006.

Yo como diputada estaba integrada a una bancada llamada MRS, eso nos afectó en la construcción de la identidad del Rescate, y en aras de fortalecer este movimiento, que a la vez significa fortalecer las posibilidades de la izquierda en Nicaragua.

Era urgente dar a conocer que ya no éramos de la bancada del MRS, fundamentalmente porque queremos que nuestras posiciones tengan nuestras propias vocerías, y no que otros voceros aparezcan como nuestros. Me confundían como parte de esa organización.

Es un asunto de conveniencia del Rescate, que está en su fase de construcción de su identidad, no significa ruptura de posibles encuentros con otras fuerzas, incluyendo al MRS.

Comandante, pero usted fue electa por los votos del MRS.

Yo fui electa en una alianza en la cual la mayoría éramos del Rescate, es decir, la fuerza de esa alianza era el Rescate, lo único que no teníamos era la personalidad jurídica, y la mayoría de la gente sigue siendo del Rescate.

Pero el votante cuando fue a la urna no se percató de eso

Es que es una trampa de la reforma electoral en la que las fuerzas políticas que van en una alianza deben unirse a la que aparece como dueña de la casilla. Esa trampa fue construida por el pacto, porque antes, cuando dos fuerzas se juntaban adoptaban un nombre que les conviniera a las fuerzas participantes, pero la reforma constitucional del pacto impuso que las demás fuerzas deben asumir el apellido de quien tiene la casilla. Eso afecta la individualidad, la autonomía y la independencia política de las fuerzas de una alianza.

No le parece que su posición es muy principista en estos tiempos, cuando la política tiene escenarios más amplios y diversificados.

No, por el contrario. Yo creo que cuando se cae en tanto pragmatismo, el hecho de ver los principios como algo secundario es lo que tiene hundidos a los partidos políticos en Nicaragua, tiene a la política en Nicaragua en un fango, está desprestigiada; precisamente porque ya no hay principios, no hay valores. Hay que reconstruir la política.

Usted esgrimió argumentos durante su comparecencia que inmediatamente después fueron rebatidos y desmentidos por Edmundo Jarquín, coordinador de la alianza MRS. Uno de ellos era que Jarquín había apoyado a Arena en El Salvador, y él explicó que fue invitado por el comandante guerrillero Facundo Guardado. ¿Qué dice usted a eso?

Facundo Guardado es adversario acérrimo del FMLN, ignoro qué pasó, pero él fue a El Salvador y no fue a respaldar al FMLN; todas sus palabras y exposiciones estaban orientadas a respaldar a Arena, eso lo sabe Edmundo, lo sabe el FMLN y lo saben algunos personeros del MRS antes quienes él afirmó que él quería que ganara Arena porque si ganaba el FMLN era negativo para la lucha contra Ortega.

Creo que Edmundo Jarquín tiene derecho a respaldar a quien quiera, lo que nosotros queremos, al salirnos de la bancada, es dejar claro que no son nuestras posiciones, las respetamos como respetamos cualquier otra opinión. Por eso fue mejor salirnos antes que estar oponiéndonos a estas decisiones.

Cuando usted se refiere a sus ex compañeros del MRS sólo hace referencia a Víctor Hugo Tinoco. ¿Acaso hubo diferencias con los demás integrantes de la bancada?

Con Víctor Hugo me unen lazos desde la lucha contra la dictadura. Cuando vine a Managua y salí de la cárcel tuve la oportunidad de conocerlo, trabajamos juntos, cuando él impulsaba el Movimiento Pueblo Unido, después durante la Revolución, es mi amigo y mi hermano; él fue el que insistió en que yo me integrara al Rescate, y le tengo un gran aprecio. A Enrique (Sáenz) no lo he conocido mucho.

Hay quienes dicen que usted está siendo presionada por el orteguismo por las propiedades que tiene, como el edificio de la Popol Na y otras que usted obtuvo a la luz de la llamada “piñata” de 1990. ¿Qué dice usted a eso?

Me da risa, porque cuando yo voté en contra de las reformas constituciones del 1999 y de 2000, comencé a ser presionada y vilipendiada, hasta cierto punto perseguida, y cada vez que las persecuciones arrecian, lo que hago es denunciarlas e incrementar nuestras posiciones críticas.

Ya sabía que esas especulaciones surgen cuando uno toma este tipo de conductas o decisiones, y estamos dispuestos a enfrentarlas con la verdad y manteniendo nuestra conducta. La lucha en defensa de la propiedad Popol Na la ganamos en todas las instancias donde se libró; jurídicamente es un caso que no tiene ninguna fisura por la cual deba ser reabierta.

Otras propiedades que tengo son mi casa y la quinta de Laguna de Apoyo, que la compramos después de 1990.

Pero sobre la propiedad de Apoyo hubo fuertes presiones que los llevó a usted y a su esposo, Julio López, a comparecer públicamente. El aparato orteguista los acusó de dañar el medio ambiente. ¿Eso es parte de las presiones?

Estamos condenados en ese juicio, estamos recurriendo, es un juicio que no está cerrado y estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias. Es un caso absurdo, antijurídico, porque nosotros somos de los que más hemos defendido el medio ambiente y la sostenibilidad en la laguna de Apoyo. Es un juicio político, y como se lo dijimos a Daniel Ortega, no es eso lo que nos va a doblegar.

Nuestra posición como Rescate es crítica a Daniel Ortega, porque es la que más le duele. Salirnos del MRS no nos debilita para nada en nuestra lucha desde la izquierda contra Ortega.

Cuando las posiciones son ambiguas desde el punto de vista ideológico, Ortega las maneja bien, porque dice: “Bueno, esas son posiciones de gente que se ha aliado con la derecha”. Las que más le duelen son las críticas del Rescate, porque son construidas desde un discurso revolucionario.

¿Esa es una crítica indirecta al MRS?

No. Yo digo que cada fuerza tiene su derecho. Salirnos de la bancada del MRS no va a modificar ni un ápice nuestra conducta política y nuestras críticas, que son muy radicales desde la izquierda.

El diputado Mario Valle dice que usted es prebendaria y confrontativa. ¿Usted cómo le contesta?

El es un agente del orteguismo, entonces, qué más puedo esperar.

¿Cómo seguirá votando Mónica Baltodano en la Asamblea Nacional?

Como hasta ahora he votado. Todas las iniciativas de ley que sean de beneficio popular, como la creación del Banco de Fomento, la Ley de Vivienda Digna, leyes que tengan que ver con el medio ambiente de cuya comisión soy miembro; Ley de Igualdad de Oportunidades para las mujeres, el Código de la Familia; esas seguirán contando con mi aporte, respaldo y voto.

Todo lo que sea fortalecer el autoritarismo, la reducción de espacios democráticos, lo vamos a combatir; todo lo que sea fortalecer el caudillismo, el prebendarismo, lo vamos a seguir combatiendo como hasta ahora. Vamos a combatir las reformas constitucionales.

Pero sus críticos dicen que usted es el voto 50 que necesita el pacto para reformar la Constitución. ¿Es así?
Me da risa, porque yo voté contra las reformas constitucionales de 1999 y 2000, también hice una campaña nacional e internacional, y yo era de la bancada del FSLN. Sin en aquel entonces voté contra esas reformas, imaginate ahora, siendo del Rescate y diez años después, ¿voy a votar por otras reformas que fortalezcan el continuismo, el pacto y un esquema de reparto de cuotas de poder? Nada más alejado.

En la Asamblea ha habido un reacomodamiento de fuerzas. El PLC simula dejar ir a algunos diputados hasta formar la cuota que necesita Ortega para sus reformas. ¿Su salida de la bancada del MRS no está en esa lógica?

Cuando fui concejal en la Alcaldía de Managua y senté en el banquillo de los acusados a Arnoldo Alemán por corrupción, por uso de fondos de la municipalidad para su enriquecimiento personal y para la formación del PLC, prácticamente lo hice sola. Esa fue una batalla en la cual no había mucha compañía, así que estoy acostumbrada a pelear por lo que creo es justo, correcto y moralmente aceptable.

El Rescate es una fuerza en forja, aunque tenemos presencia en una buena cantidad de municipios. El Parlamento es uno de los frentes de lucha, queremos fortalecer los frentes de lucha de la calle, al lado de los sectores populares.

Aunque yo esté sola en la Asamblea Nacional, tenemos mucha gente afuera que respeta y respalda nuestros puntos de vista.

Con o sin personalidad jurídica

Mónica Baltodano se aferra a la existencia del Rescate como una expresión política nueva, aunque asegura que ese movimiento tiene cuatro años de existencia y dos años continuos de estudio, trabajo, discusión y de lucha, su meta es construir nuestra identidad.

¿Cuál es el futuro del Movimiento por el Rescate del Sandinismo, (MPRS)?

Estamos en un constante debate, vamos por el fortalecimiento de las estructuras territoriales para estar listos ante cualquier coyuntura que se pueda abrir para una personería jurídica como partido.

Creemos que la presión que hay contra el partido de gobierno por el fraude y por el cierre de los espacios democráticos puede llevar en un momento a que tenga que abrir espacios, y ahí se pueden recuperar personerías jurídicas de fuerzas que están suspendidas arbitrariamente, como el MRS y el Partido Conservador; y que se abra para que nuevas fuerzas se conformen, eso es parte del pluralismo que tenemos que reconquistar.

¿Ustedes confiarían en este Consejo Supremo Electoral, al que le adjudican el fraude?

No. Ni en este Consejo ni en ningún otro, siempre y cuando esté controlado de la manera que lo está, por eso queremos seguir luchando para que estas cosas cambien, las cosas no serán como están ahorita para siempre. Las dictaduras, los autoritarismos, tienen su fin.

Pero la familia presidencial se está enriqueciendo y tiene el suficiente poder para comprar lo político.

Claro, pero la esperanza no se debe perder, de lo contrario nos vamos a llorar a la orilla de un río. Hay que tener convicción que es posible cambiar. El Rescate no sólo cree en los cambios, nos estamos imaginando una Nicaragua distinta, y esa es nuestra propuesta a la nación.

Pienso que se acercan bastante al FSLN. ¿Qué pasaría si el FSLN se abre un poco y los llama al retorno?
Es muy improbable. Volver a caminos andados no tiene ningún sentido. Quisiéramos que el Frente Sandinista cambie porque es fundamental para la nación que haya partidos democráticos, pero esa es tarea de los que están en el Frente, nosotros ya no estamos ahí.

Si le devuelven la personalidad jurídica al MRS, ¿volverían a ser aliados?

Todo es especulación, hay que esperar que las cosas pasen, hay muchas cosas en este país que no están claras, y una de ellas es la situación de los partidos frente a futuras elecciones.

¿Cómo piensan crecer si no son partido?

Creceremos con o sin personalidad jurídica. Conozco muchas experiencias de fuerzas que no son partidos políticos y tienen una influencia enorme en la vida social y política, por eso lo fundamental es tener planteamientos propios, progresistas, revolucionarios, y tener respaldo popular. Creemos que hay otros espacios más allá de los partidos políticos.

En lo personal, ¿cómo le ha afectado ese cambio?

Es probable que haya afectaciones monetarias en la Asamblea Nacional, no importa, estoy dispuesta a enfrentarlas.

¿Qué tipo de afectaciones?

Una vez que pasen las vamos a informar.