Melvin Martínez
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La vocera de la Coordinadora Civil, Luisa Molina, afirmó que el gobierno, a través de la “multifuncional” primera dama de la República, Rosario Murillo, “miente y manipula”, al verter varias posiciones sobre el documento adjudicado al asesor presidencial Orlando Núñez, quien asegura en un escrito que tiene información sobre la corrupción dentro de la Iglesia.

“Todo ha sido una manipulación del gobierno. Ahora se puede decir cualquier cosa, pero el daño ya está hecho, las únicas personas que saben la verdad son las que se prestaron a esa manipulación; es una situación que no abona en nada”, dijo Molina.

Indicó que los implicados dejaron pasar mucho tiempo, para “luego salir diciendo que es un ‘hacker’ el responsable. Ahora pueden decir lo que quieran, la gente va creer al que habla con la verdad, en este caso los obispos”.

Insiste en concertación nacional

La Coordinadora Civil, que aglutina a más de 600 organizaciones no gubernamentales, insistió ayer en la propuesta de iniciar una concertación nacional, donde los obispos de la Conferencia Episcopal deben ser los garantes. “El gobierno no debería utilizar ese tipo de medios, una carta, ese tipo de información falsa en contra de ningún nicaragüense, mucho menos en contra de los obispos.

Creemos que la denuncia y la actitud que ha tomado la Conferencia Episcopal de denunciar la situación del país y el robo de las elecciones municipales, no le gusta escuchar a mucha gente del gobierno”, agregó.

Sostuvo que en el país existen condiciones de pobreza, desempleo, hambre e inestabilidad, que pueden ser un caldo de cultivo para que se desate cualquier situación de violencia.

Quieren acallar denuncias sobre fraude

“Consideramos que ese tipo de cosas no abonan a la gobernabilidad y estabilidad social, la Iglesia cumple con su papel de denuncia, hay muchos oídos sordos a la realidad que vivimos”, manifestó.

Agregó que durante este gobierno hay muchos funcionarios que han mentido, y sumado al alto grado de credibilidad de los obispos católicos, la población le cree más a éstos.

“Nos solidarizamos con la Conferencia Episcopal por esta campaña de desprestigio que les están montando. Es una cortina de humo para que no se siga mencionando el fraude de las elecciones municipales”, consideró.