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El gobierno aún no ha definido el día que se reunirá con la Conferencia Episcopal para “buscar puntos de comprensión” entre ambos, dijo el vicepresidente de esta agrupación, monseñor Abelardo Mata, quien espera que la reunión se dé pronto porque “ya empiezan a cansar los inventos y ataques”.

Los obispos están esperando que el gobierno los convoque a una reunión para dilucidar los inconvenientes generados por el texto adjudicado al asesor presidencial Orlando Núñez en el que se acusa a la Iglesia de corrupta, pero que él niega ser el autor.

“Se necesita buscar soluciones a esta problemática, hay que procurar buscar puntos de comprensión porque ya empieza a cansar que inventen novelas y ataquen”, dijo
Mata, según el texto, cuya autoría nadie ha reivindicado, está interesado en colaborar con las fuerzas armadas.

“Este último (Mata) propone una relación con el gobierno que podría ser una manera de probar una nueva relación de convivencia basada en el respeto mutuo entre la institucionalidad de la iglesia y el poder temporal (laico). Sugiere infiltrar a los grupos armados. Mata quiere colaborar con las fuerzas armadas (Ejército y Policía) y restituir las Comisiones de Justicia y Paz. Una vez infiltrados sugiere eliminar a los cabecillas”, dice el texto, cuya autoría fue desconocida por Orlando Núñez.

El contexto

El texto fue desconocido también días después por la primera dama Rosario Murillo, quien justificó que el texto haya circulado desde el correo del Consejo de Comunicación y Ciudadanía que ella dirige, aduciendo que alguien lo “hackeó”.

En el documento, hecho público por los medios de comunicación escritos, se acusa a los curas de abusar del alcohol y de no cumplir con el celibato, basado, según lo escrito, en una supuesta entrevista con el sacerdote de Juigalpa Gregorio Raya, quien también negó haber proporcionado alguna información a Orlando Núñez.

Los obispos solicitaron una aclaración de parte del gobierno y una reunión, que en primera instancia fue acordada para mañana, pero que fue cancelada por el Ejecutivo.

“Esto es imaginación, y, nosotros agregamos, burda y tendenciosa manipulación”, escribió Murillo en su aclaración.

“Historietas de este tipo sólo pueden ser fruto de mentes y corazones ociosos, enfermos e insensibles a una situación tan grave, como la amenaza de otra pandemia, hija del capitalismo”, agrega.