•  |
  •  |
  • END

Heberto Jarquín
Bluefields / RAAS
Representantes de la etnia mískita de la Región Autónoma del Atlántico Sur declararon su adhesión a una Moskitia independiente tal como la declaró el Consejo de Ancianos de la RAAN.

Bayardo Prudo Robinson, autoproclamado como coordinador de organización del gobierno de La Moskitia en la RAAS, afirma que el abandono, la discriminación, el hambre, la pobreza, la carencia de fuentes de trabajo, el deficiente sistema de salud y el irrespeto al patrimonio territorial de los pueblos nativos de la Costa Caribe de parte del Estado Nicaragüense, son algunas de las razones por las que han decidido apoyar el movimiento independentista.

Prudo está porfiado en la conveniencia de la independencia de La Moskitia. “Tenemos suficientes riquezas para lograr el progreso y el bienestar de nuestro pueblo”, razonó.

Mientras que Raúl Mitchell Tasio, otro impulsor del proceso independentista, tranquilizó a los escépticos diciendo que una virtual Moskitia independiente no sería un patrimonio exclusivo de los mískitos, sino de todas las etnias que la habitan.

“Buscamos un hogar común para creoles, mestizos, mískitos, ramas, mayangnas y ulwas; por eso nadie debe estar temeroso por su futuro en una Moskitia independiente”, aclaró.

Critican a separatistas

Por su parte, Julio Blucher Taylor, otro promotor de la independencia de La Moskitia, señaló que ya dieron el primer paso y no se detendrán en su intento de emanciparse de Nicaragua.

“Dirán que somos unos cuatro locos los que estamos buscando la separación de Managua, pero con el paso del tiempo mucha gente comprenderá que nos conviene la independencia para lograr un verdadero porvenir para nuestro pueblo”, recalcó Blucher.

El dirigente de Yatama en la RAAS, Melbourne Jackson, calificó como “patadas de ahogado” la actuación de las personas que buscan la independencia de La Moskitia.

“Los miembros del Consejo de Ancianos de la RAAN no tienen credibilidad, además no existen condiciones para separarnos de Nicaragua”, opinó Jackson, quien reconoció que el Estado nicaragüense siempre está en deuda con los costeños por la histórica marginación en que los ha mantenido sumergidos.