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Bluefields / RAAS
En una sesión ordinaria realizada la tarde del sábado en Bluefields, 27 representantes de la Región Autónoma del Atlántico Sur, decidieron remover de su cargo a la coordinadora de gobierno Yadira Flores Reyes y a los miembros de la Junta Directiva del Consejo, Olga Smith, Glenford Abraham y César Quinto.

La crisis política en el seno del Gobierno y del Consejo Autónomo de la RAAS había alcanzado su punto de ebullición a inicios de la semana, cuando cuatro miembros de la Junta Directiva habían dado un “golpe de estado técnico” al suspender las firmas liberadoras de cheques a la coordinadora de gobierno Yadira Flores y a la presidenta del Consejo, Lourdes Aguilar, paralizando el funcionamiento de ambas entidades con la justificación de abocarse a la emergencia provocada por la influenza humana.

Golpe de timón

Veintisiete representantes de un total de 47, decidieron autoconvocarse para una sesión extraordinaria, sin embargo, la coordinadora de gobierno Yadira Flores se amparó en contra de esta actividad, por lo que los parlamentarios costeños decidieron realizar una sesión ordinaria que fue presidida por la diputada de mayor edad, Selma Clark y sus colegas de menor edad, Obed Zeledón y José Pérez.

Los autoconvocados resolvieron reestructurar la Junta Directiva del Consejo purgando a Olga Smith (primera vicepresidente), Glenford Abraham (primer secretario) y César Quinto (segundo secretario).

En el cargo de Smith fue designado Alberto Espinoza; Cashwel Levi sustituyó a Abraham y Rocisela García reemplazó a César Quinto, mientras que la coordinadora de gobierno Yadira Flores, que también fue removida de su cargo, será relevada por Pablo Avendaño, quien promete gobernar para todos los costeños.

Lealtades dañinas

El representante liberal Rufino Zamora elogió el desempeño de Yadira Flores al frente del Gobierno Regional. “En ningún momento pensamos en destituirla, pero ella misma marcó su destino por su obediencia ciega al diputado Sacasa, un personaje al que nadie quiere en nuestra región” explicó.

Sacasa es señalado por organismos de derechos humanos como un acaparador compulsivo de tierras que ha quemado ranchos y destruido cultivos de campesinos a los que está arrebatando sus parcelas en una comunidad estratégica de la RAAS, hechos que él ha negado.