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Aunque los obispos nicaragüenses dijeron en varias ocasiones que en la XXXII Asamblea del Celam no se abordarían temas relacionados con las políticas de los gobiernos latinoamericanos, ayer el obispo venezolano, Baltazar Porras, exteriorizó sus inquietudes en relación con la administración del presidente Hugo Chávez y expresó que los gobernantes no escuchan los llamados de la Iglesia Católica.

En general, monseñor Porras recordó que el Papa Juan Pablo II les recomendaba que “no se deben de dirigir a los gobernantes porque (éstos) no oyen muy bien. Mejor diríjanse a la gente, nos decía”.

En el caso específico de su país, el prelado venezolano explicó que el problema no es la relación de la Iglesia Católica con el Gobierno sino con toda la sociedad. Según graficó, en el contexto político venezolano existe “un esquema donde sólo se manejan amigos y enemigos, donde sólo se acepta la inclinación y el aplauso a las propuestas gubernamentales”.

“Todo el que simplemente tenga una visión un tanto distinta, es objeto de burla, de escarnio y, en ocasiones, también de medidas de todo tipo: medidas legales, económicas”, manifestó al asegurar que hay algunas personas que deciden abandonar el país, antes que seguir viviendo esas limitaciones.

En Venezuela no existe diálogo

En Venezuela “es muy difícil la situación de diálogo con el gobierno, porque sólo dialoga con los suyos, no con el resto de la sociedad”, declaró el religioso en la primera conferencia de prensa de la XXXII Asamblea del Consejo Episcopal Latinoamericano, Celam.

“Cuando las cosas se ven sólo con el color del cristal que se quiere, indudablemente hay un alejamiento de la realidad”, consideró el prelado en alusión al enfoque del gobierno del presidente Hugo Chávez.

El obispo también aprovechó la oportunidad con los medios de comunicación nicaragüenses, interesados por el contexto político venezolano, para proyectar su preocupación “por una serie de leyes que se están aprobando de forma muy rápida, algunas de ellas que van contra la Constitución”, expresó.

No hay libertad de expresión

También dijo que actualmente Venezuela es el país más violento de Latinoamérica. “Hay más muertes violentas que quedan totalmente en la impunidad porque sólo se averiguan aquellas de interés”, dijo. Agregó que en ese país sólo se puede transmitir la información oficial, privando a los ciudadanos de la libertad de información.

Monseñor Porras, junto a 59 obispos de toda Latinoamérica, están de visita en Nicaragua con motivo de la XXXII Asamblea del Celam, que se realiza cada dos años. La última vez que se celebró fue en Cuba, en el año 2007, donde también se planificó que en 2009 se realizaría en Nicaragua.

Baltazar dijo que el objetivo fundamental de esta reunión es tomar el pulso de la Iglesia en todo el Continente. En esta oportunidad también se está dando seguimiento al documento de Aparecida, Brasil, fruto de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, que se reunió en el mes de mayo de 2007 en ese sitio.

También en esta reunión se realizará la elección del próximo Secretario General, que sucederá a monseñor Víctor Sánchez, nombrado Arzobispo de Puebla en México.