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  • Agencias

Diez diputados, ocho propietarios y dos suplentes, que pertenecían a la oposición y ahora respaldan al Gobierno de Daniel Ortega, formaron hoy en la Asamblea Nacional un nuevo grupo parlamentario afín al gobierno sandinista. Esta nueva organización se llama Bancada por la Unidad de Nicaragua (BUN).

La BUN está integrada por los diputados propietarios Ana Julia Balladares, quien ejerce de jefa, Carlos Olivas y Guillermo Osorno, que fueron electos en los comicios generales de 2006 en la casilla del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). También por Salvador Talavera, Ramón Macías y Ramiro Silva, electos por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), y por Mario Valle y Juan Ramón Jiménez, que eran del Movimiento Renovador Sandinista (MRS). Los dos suplentes son Vladimir Somarriba y Francisco Sarria, del PLC.

Estos diputados que se han sumado a las posiciones del Gobierno, unos desde antes de los comicios municipales de noviembre pasado y otros a comienzos de este año, no descartaron respaldar reformas a la Constitución que permitan la reelección presidencial de Ortega.

Con la nueva Bancada por la Unidad de Nicaragua ya son seis los grupos parlamentarios, tres de oposición al Gobierno, el oficialista y dos aliados en la Asamblea Nacional. Los tres grupos de oposición son el PLC, que reúne 21 diputados; Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), que suma 17 legisladores, y el MRS, tres. Los grupos aliados al Gobierno son la BUN, que agrupa a ocho propietarios y dos suplentes, y la ALN, que tiene cuatro diputados. El grupo oficialista del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) lo integran 38 diputados. Además, la Asamblea Nacional la integra, por mandato constitucional, el ex presidente nicaragüense Enrique Bolaños, que no asiste a las sesiones del plenario por problemas de salud, para sumar 92 legisladores.

Ortega ha confirmado su interés de reformar la Constitución para establecer la reelección presidencial indefinida, que abiertamente persigue. Los sandinistas y los liberales del ex presidente nicaragüense Arnoldo Alemán (1997-2002) iniciaron negociaciones para reformar la Carta Magna, incluida la reelección presidencial, en octubre de 2007. Sin embargo, "congelaron" las negociaciones luego de los comicios municipales de noviembre pasado, ganados por el oficialismo y que los liberales señalaron como fraudulentos.

La Constitución de Nicaragua prohíbe la reelección presidencial consecutiva, pero no la alterna. Las reformas constitucionales en el país deben ser aprobadas en dos legislaturas y con al menos dos tercios de los 92 diputados que integran la Asamblea Nacional, cifra que no alcanzan los sandinistas y sus aliados, que reúnen al menos a 50. Los sandinistas confían en que las reformas constitucionales serán aprobadas por el Congreso en la primera legislatura este año.