Ary Pantoja
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Nicaragua es el segundo país de Centroamérica en lo que a producción de leche se refiere, sin embargo, registra el menor consumo per cápita anual, según datos de 2005 publicados por organismo Aproleche, de El Salvador. Según el informe, Nicaragua produce 641 millones de litros de leche anual y el promedio de consumo por habitante es apenas de 36 litros por año, el más bajo de la región.

Para revertir esta situación, los diputados del Parlamento aprobaron ayer la Ley de Fomento al Sector Lácteo, cuyo objetivo principal es incentivar la producción, industrialización y comecialización, no sólo de leche, sino también de los derivados; además, según la nueva legislación, se crea el Consejo Nacional de Desarrollo del Sector Lácteo, integrado por varias instituciones del Estado, así como organismos del gremio lechero.

La diputada Xóchitl Ocampo Rocha presentó una moción para que en el Consejo Nacional se incluyera al Ministerio de la Familia, propuesta que fue rechazada hasta por sus mismos compañeros de la bancada del Frente Sandinista.

Este Consejo Nacional tendrá entre sus funciones, promover el consumo de leche y sus derivados; adicionalmente, las instituciones miembros de esta instancia se encargarán de garantizar la cuota lechera destinada al Programa “Vaso de Leche” para los niños de primaria de todo el país.

La nueva legislación deja establecido este programa de forma obligatoria, por lo que el Ministerio de Hacienda y Crédito Pública deberá incluir, a partir ahora, una partida presupuestaria anual para garantizar la ejecución exitosa del “Vaso de Leche”, el cual se estima, beneficiará a un millón 300 mil niños.

Algunas facilidades

La nueva ley establece algunas prerrogativas -–aunque de forma enunciativas--, para fomentar la producción, industrialización y comercialización, entre las que se encuentran “garantizar que el sector lácteo nacional tenga acceso a créditos de las entidades financieras estatales que fomenten la producción, mediante el financiamiento a mediano y largo plazo, a fin de impulsar el desarrollo de la cadena láctea”.

“Rehabilitar y dar mantenimiento a las vías de comunicación que conecten con las principales cuencas lecheras del país, en el marco de un Plan Nacional de Caminos Lecheros, así como la construcción de nuevas vías, incrementando y mejorando las rutas de transporte de leche hacia los centros de acopio y procesamiento”, señala otra de las obligaciones que tendrá el gobierno respecto al sector.