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El programa “ALBA Solidaria”, que vendría a sustituir parte de la cooperación que brindaba Estados Unidos para la Cuenta Reto del Milenio, CRM, podría quedar en uno más de los “anuncios de tarima” a los que nos tiene acostumbrados el gobierno, además de que posiblemente terminemos pagándolo con los impuestos de los nicaragüenses, como ha sucedido con otros proyectos “donados” por Venezuela.

Esa es la conclusión a la que llegaron representantes del sector empresarial y economistas consultados por EL NUEVO DIARIO, sobre el anuncio que hizo el sábado el presidente Daniel Ortega, en relación con la partida de 50 millones de dólares que Venezuela dispondrá para sustituir los 64 millones de dólares que canceló Estados Unidos de la CRM, porque no se revisó el tema del fraude en las elecciones municipales.

“La experiencia que hemos tenido con los anuncios de ayuda de Venezuela, es que se quedan en anuncios de tarima, que al final no se concretan, y cuando se hacen, hay que pagarlos, porque no es donación”, expresó Róger Arteaga, Presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua, Amcham.

Añadió que los fondos de la CRM que canceló Estados Unidos eran una donación, y no se sabe si la prometida ayuda venezolana es donada o se va a cobrar.

Recordó, además, que los 64 millones de dólares que faltaban por desembolsarse para la CRM, era la primera etapa, porque ya se hablaba de una segunda parte de un poco más de 200 millones de dólares del programa. “¿Venezuela pondrá también la segunda etapa?”, se preguntó.

El presidente de Amcham dijo que el mismo presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo claramente que “iban a ayudar en algo” para la CRM, por lo cual, desde ya, hay una pérdida de 14 millones de dólares, porque el monto que financiarán es menor, y si vienen, probablemente lo cobren y lo tendremos que pagar con los impuestos de todos.

Uno de los proyectos más importantes de la cooperación venezolana son las plantas de generación eléctrica “Hugo Chávez”, del que primero se dijo que era donación y posteriormente, los funcionarios del gobierno dijeron que se tenían que pagar.

No es correcto sustituir donación

El economista René Vallecillo consideró positivo el que se puedan continuar los proyectos de la CRM, a pesar de que el monto ofrecido por Venezuela es menor, pero que lo ideal habría sido contar también con la ayuda estadounidense, porque las necesidades de la población de Occidente superan los 50 millones de dólares.

“Necesitamos más para salud y educación, tenemos una epidemia que requiere recursos, hay bastante desempleo por el cierre de empresas de Zona Franca, y el gobierno tiene que tomar medidas similares a otros países, y en vez de restringir gastos, debe usar sus reservas para dinamizar el mercado”, opinó.

Vallecillo señaló que el presidente Ortega tampoco explicó si este monto que otorgará Venezuela significa más endeudamiento, lo que representaría un cambio sustancial con respecto a la cooperación que estaba dando Estados Unidos.

Dijo, además, que tampoco está claro si estos recursos entrarán al Presupuesto de la República o si se manejarán como el resto de la cooperación que brinda el gobierno venezolano “por debajo de la mesa”.

Préstamos entre particulares

El economista Sergio Santamaría señaló que para hablar de sustitución de la cooperación de la CRM, se debería aclarar si los 50 millones de Alba Solidaria son una donación o no, porque “la experiencia que tenemos es que la mayor parte de los fondos de Venezuela son préstamos entre particulares y no estatales”.

Añadió que la cooperación venezolana debería enfocarse a beneficiar a la mayoría de la población, lo que no está ocurriendo con el convenio petrolero, porque no está evitando la espiral alcista en los precios de los combustibles.

Señaló que Petróleos de Nicaragua, Petronic, ya tiene una capacidad mayor de almacenamiento, tanto de crudo como de producto refinado, manejando una cuota de distribución de entre 30 y 40 por ciento y entre el 60 y 70 por ciento de las importaciones, por lo cual, ese dominio del mercado deberían usarlo para que el combustible llegue a un menor precio, pero contrario a eso, venden más caro, generando una “plusvalía extraordinaria”.

“Esos mecanismos (de comercialización de combustibles) deberían hacerse con precios menores que las multinacionales, y de esa manera, se podría decir que ese negocio de funcionarios del Estado venezolano con funcionarios nicaragüenses, está llegando a la población”, indicó Santamaría.

En 2005, a través de la CRM, Estados Unidos había aprobado un total de 175 millones de dólares para inversiones en infraestructura y apoyo a la pequeña producción en Chinandega y León para cinco años, de los cuales faltaban por distribuirse 64 millones de dólares.

La CRM de Nicaragua había sido catalogada como la más eficiente en cuanto a ejecución y transparencia, en comparación con las que se llevan a cabo en otros países de la región, y beneficiaba a miles de pequeños productores del occidente del país, con un importante número de empleos generados.