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Los líderes de la Conferencia Episcopal continuaron ayer manifestando su sentir por las declaraciones que ofreció el sábado el presidente de la República, Daniel Ortega, quien criticó a los prelados por inmiscuirse en las decisiones de su gobierno y los mandó a rezar todos los días.

Esta vez el nuevo obispo auxiliar, Silvio José Báez Ortega, quien recientemente llegó de Roma, dijo que “orar no te exime de hablar ni de trabajar por la justicia”, y por otra parte, recomendó al presidente escuchar, tener la nobleza de hacerse un examen de conciencia y ser una persona autocrítica, porque quien no lo es, “está encaminado hacia la autodestrucción”.

“Cualquier institución humana, incluso la Iglesia, si no sabe ser autocrítica, va caminando a la autodestrucción, porque solamente Dios es perfecto”, sentenció el nuevo obispo auxiliar de Nicaragua.

Debido a la cancelación de la Cuenta Reto del Milenio, los obispos recomendaron al gobierno enmendar los errores señalados como causas de esa decisión, sobre todo, las irregularidades en los comicios municipales del nueve de noviembre pasado.

Lo que dijo Ortega y la respuesta

“Deberían rezar todos los días: ‘Hazme instrumento de tu paz, Señor’, deberían repetirlo todos los días si algún amor le tienen al pueblo de Nicaragua, si algún amor le tienen a los pobres, si algún amor y respeto le tienen a Cristo”, dijo Ortega el sábado para contestar a esa crítica de los obispos.

Monseñor Báez dijo que “la invitación a orar que hizo el presidente se acoge con buena voluntad porque todos tenemos que orar”, pero aclaró que “cuando uno habla de oración tiene que ser muy cuidadoso porque eso es algo muy delicado”.

“Hablar de oración es hablar de la experiencia de relación con Dios, quien habla de oración tiene que ser una persona que con su vida demuestra su fe, yo creo que hay que comprender lo que significa la oración. Orar no es simplemente hablar o decir palabras, la oración es un rito mágico”, expresó Báez, quien recientemente arribó de Roma.

Agregó que “quien ora, vive la verdad, y entonces también tiene la obligación de levantar su voz para hablar a favor de la verdad. Orar no te exime de trabajar por la justicia, de ser profeta. En la Biblia el orante y el profeta van juntos, quien ora, quien habla con Dios, también habla de Dios y también denuncia las situaciones donde Dios no está presente”.

No manipular la oración

El recién nombrado obispo auxiliar respaldó las declaraciones de monseñor Juan Abelardo Mata, y en ese sentido dijo que éste “ha insistido en que se puede caer en la manipulación de algo tan sagrado y tan serio como es la oración”, recordando así a los “famosos rezadores que estuvieron en las rotondas de Managua en los últimos meses”.

Monseñor Báez ofreció las declaraciones en el primer congreso nacional “Influencia del profetismo Paulino en la comunidad católica de Nicaragua”, que se realizó ayer en el Seminario Nacional de Nuestra Señora de Fátima. En la reunión también estuvieron presentes el arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Leopoldo Brenes, y los obispos Juan Abelardo Mata y Bernardo Hombach.

Insisten en diálogo

Monseñor Brenes tomó por el lado amable las declaraciones de Ortega y dijo que le alegraba que el señor presidente descubriese la grandeza de la oración para buscar la solución de los problemas.

En relación con la indirecta del mandatario de que los religiosos no deben meterse en política y que sólo deben rezar, el arzobispo dijo que ningún obispo participa dentro de un partido político.

“Nosotros no pertenecemos a ningún partido político, pero sí ejercemos un acción política a nivel general que significa el bien común, y generalmente nosotros como pastores siempre recogemos el sentimiento de nuestra gente y lo hacemos partícipe para aquellas personas que tienen la capacidad de llevar adelante la solución de los problemas para que lo asuman y respondan esas inquietudes”, dijo Brenes.

Reiteró que las relaciones con el gobierno son normales y que por lo menos no se están jalando de los pelos. También insistió en un diálogo personal con los dirigentes del gobierno para expresarle las inquietudes que los religiosos recogen desde la población.

Por su parte, una vez más el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, replicó las declaraciones del mandatario nicaragüense y consideró “abominable usar la palabra del señor (Dios) para justificar posiciones absurdas”.

La ayuda no es para una familia

Monseñor Mata le recordó a Ortega “que los dineros que vienen no son para una familia o una persona, sino para el pueblo, y el pueblo tiene el derecho a saber qué dinero se está manejando a su nombre”. El obispo sugirió a Ortega gobernar para todo el país y que no se escude en la religión, “que sea honesto y transparente”.

También recordó que la Iglesia no está compuesta por ángeles, sino por hombres que están en la obligación de luchar por la verdad y la justicia.

Báez indignado con carta “hackeada”

En otro tema, el obispo auxiliar, monseñor Silvio José Báez, dijo que se sorprendió e indignó al leer la carta supuestamente escrita por un funcionario del gobierno y dirigida a la Primera Dama, donde se decía, entre otras cosas, que había sido nombrado como obispo auxiliar para frenar la corrupción de los altos jerarcas de la Iglesia Católica nicaragüense.

Báez negó todas esas afirmaciones y dijo que su reacción fue de sorpresa y luego de indignación al saber esa información.

“Quien haya sido, estaba manipulando con la falsedad, algo que dañaba la imagen de la Iglesia”, dijo.

Monseñor Báez manifestó que el único motivo de su nombramiento como obispo “es la acción de Cristo, que enriquece su Iglesia con un nuevo ministerio”.