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Los conflictos que el gobierno tiene actualmente con las fuentes de cooperación bilateral podrían en un futuro influenciar las relaciones con los organismos financieros multilaterales, asegura el ex jefe de la División de Políticas Públicas y Gobernabilidad del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, Edmundo Jarquín.

Jarquín considera que es probable que alguno de los países europeos que están en desacuerdo con el estado de la gobernabilidad en Nicaragua exprese “su preocupación a nivel de los organismos multilaterales”.

“Es pensable que en algún momento los países europeos y los Estados Unidos tengan a nivel del directorio de los organismos financieros multilaterales las mismas preocupaciones por la evolución política de Nicaragua que están teniendo a nivel de la relación bilateral”, sostiene Jarquín, quien desempeñó ese cargo en el BID durante 14 años.

El peso de los multilaterales

De acuerdo con informes oficiales del Banco Central de Nicaragua, de los 213.3 millones de dólares recibidos en préstamos el año pasado, 166.5 millones fueron otorgados por organismos multilaterales. La principal fuente de financiamiento del sector público en 2008 fue el BID, con 88.2 millones de dólares.

A criterio de Jarquín, “es difícil que el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo sean indiferentes a la situación de corrupción en la administración pública, aunque no afecte los proyectos financiados por ellos”.

“El tema de la corrupción no sólo tiene que ver con determinados proyectos, sino con el ambiente general de la economía, porque la corrupción distorsiona el funcionamiento efectivo de la economía”, explica.

“Ha habido casos”

Jarquín asegura que ya ha habido casos en África, donde los organismos financieros multilaterales han terminado relaciones con algunos países por casos de corrupción.

“Si Nicaragua llega a perder la relación con los organismos financieros multilaterales habría sensación de total incertidumbre y creo que ese es el límite”, advierte Jarquín, quien, sin embargo, considera que funcionarios como el presidente del Banco Central, Antenor Rosales, y el asesor económico del Ejecutivo, Bayardo Arce, están conscientes de eso y han advertido al presidente Daniel Ortega.

El presidente Daniel Ortega, insiste Jarquín, está claro de las consecuencias “tremendamente negativas” que habría en caso de pasar el límite al que se refiere. “El Presidente está haciendo más uso de su bravuconada frente a los organismos financieros multilaterales que fijando posiciones políticas reales porque sabe las consecuencias”, agrega.

“Hay que distinguir lo siguiente, los márgenes de países como Bolivia, con enormes reservas de gas, de Ecuador y Venezuela, que son países petroleros, son márgenes mucho más grandes que los que tiene Nicaragua, el segundo país mas dependiente de cooperación internacional”, compara.

A corto plazo, todo resuelto

Luego de las elecciones municipales en noviembre del año pasado, la oposición denunció un fraude en al menos 40 municipios que provocó la suspensión de la ayuda presupuestaria que da la Comisión Europea y que bilateralmente dan países como Holanda.

Debido a esta situación el Presupuesto General de la República 2009 será reformado por segunda ocasión, y una comisión gubernamental está dialogando con los representantes de la Comisión Europea para que la cooperación, que en este caso era ayuda líquida, regrese al país.

Por las denuncias de fraude el directorio de la Cuenta Reto del Milenio, presidido por la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, decidió cancelar 62 millones de dólares, correspondientes a los desembolsos para ejecutar los últimos proyectos en el occidente del país.

Problema resuelto, en parte

No obstante, Venezuela, a través del programa ALBA Solidaria, dará 50 millones de dólares para la realización de proyectos que la Cuenta Reto del Milenio dejó inconclusos.

“Si vienen los fondos venezolanos el país quedó tabla. Financieramente se habrá resuelto el problema, aunque el monto ligeramente sea menor”, explica Jarquín.

“Los fondos del presidente (de Venezuela Hugo) Chávez pueden llenar huecos financieros, pero no el enorme hueco de desconfianza política”, agrega.

Según explica, esa desconfianza política “se traduce (significa) en que no se van a dar las inversiones nacionales y extranjeras que el país necesita para crecer, porque la inversión privada es bastante más importante para el crecimiento del país que la cooperación para el desarrollo”.