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Contrario a lo que afirmó el comandante de la Revolución Víctor Tirado López el fin de semana, que la revolución ya no existe, el comandante Edén Pastora piensa que ésta no se detiene y “que sigue viva en el corazón de los proyectos sociales que se ejecutan actualmente”.

Sin embargo, el histórico guerrillero “Comandante Cero”, quien en 1978 dirigió la “Operación Chanchera” en el Palacio Nacional de Managua, aclara que eso no significa que esté del todo de acuerdo con el gobierno del presidente Daniel Ortega.

“Los proyectos sociales, la campaña nacional de alfabetización, los 48 mil títulos de propiedad concedidos a los que no tenían nada, los bonos de producción, la gratuidad en la salud y la educación, uff... y podría seguirte enumerando todas las bondades de la revolución que siguen vigentes después de 30 años”, dice este personaje de 73 años.

Falta educación

La revolución también ha evolucionado, explica el “Comandante Cero”. Comenzó a hacerlo desde que se terminó la guerra. Es algo que “está en constante movimiento”, aunque reconoce que es difícil mantener una conciencia histórica en la memoria de los jóvenes, porque éstos nunca sintieron recorrer por sus venas el sufrimiento y la victoria de ese momento ocurrido un 19 de julio de 1979.

Pastora tiene la esperanza de que la educación escolar oriente a las futuras generaciones en un sentimiento patriótico y revolucionario, para que siga viva la lucha insurrecta.

“Si en los centros de estudio a las juventudes se les explica estos programas sociales y la necesidad de amar al pueblo, todas estas cosas que se aprenden en los frentes de guerra crearán conciencia social en los nuevos jóvenes”, expresa Edén Pastora.

Los pactos afectan

En relación a los pactos políticos que difuminan y cuestionan la existencia de un verdadero cambio en el Estado desde que acabó la dictadura de los Somoza, Pastora dice que “toda revolución genera convulsiones políticas.

El “Comandante Cero” también aprovechó para señalar lo negativo del gobierno de Daniel Ortega al considerar que el problema de la propiedad no se está manejando muy bien. “Están desconociendo muchos títulos de propiedad”, dice Pastora.