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II Parte
“Sííí, esa foto la mandé a tomar cuando Daniel Ortega y sus allegados vinieron a consultarme sobre el pacto que había firmado con Enrique Bolaños; vienen a consultarle un asunto de Estado a un ladrón, a un defraudador.

“Daniel Ortega viene de Casa Presidencial, acaba de firmar con Bolaños --a quien le presta el lapicero con una gran sonrisa-- los acuerdos de esa ley para revertir el hecho que las reformas constitucionales que antes podían ser aprobadas en dos legislaturas, a un período y con una ley ordinaria.

¿Qué tiene que ver la visita con el sentido de la foto?

Por eso la foto tiene un significado, porque vienen a ver a quien dicen que es ladrón, que ha sido defraudador, lo vienen a ver para pedirme mi opinión y yo les digo que no se puede hacer porque yo soy constitucionalista. La foto es una reivindicación de un ciudadano que está preso injustamente. Aquí la gente la llama ‘la foto del pacto’, pero no es así.

Me envían después al señor Dante Caputo para decirme: ‘Señor Alemán, ya hay los votos suficientes, no se oponga para la paz de Nicaragua’. Vienen porque saben que estoy injustamente acusado y porque mi partido me ha respaldado y porque soy conocedor de las cosas.

Entonces, ¿por qué la última Junta Directiva de la Asamblea Nacional que estuvo en sus manos, la cedió a Ortega, y curiosamente usted sale libre a la misma hora de la elección?
Vos sabés matemáticas, ¿verdad, Juan Ramón? 38 votos son 38 votos, incluyendo a Miriam Argüello, Agustín Jarquín y a la Elia Galeano; más dos ex MRS (Juan Ramón Jiménez y Mario Valle) suman 40; más el señor Talavera, ex casilla 9; don Eliseo Núñez, de qué casilla; don Carlos García, de qué casilla; don Alejandro Ruiz, don Ramiro Silva, don Francisco Jarquín y don Ramón Macías, de qué casilla, suman 47, los votos necesarios para elegir a una Junta Directiva. Ante esa situación, nosotros jugamos a la inteligencia porque la política no es una cancha de tenis ni una mesa de ping pong. ¿Y cuál fue la inteligencia? Mantener los dos espacios; hoy tenemos al primer vicepresidente y al secretario.

Yo te hago la pregunta, ¿si no hubiese sido esa inteligencia del PLC, cómo hubiese operado la desaforación del ciudadano diputado Eduardo Montealegre y de Noel Ramírez?

¿Qué tan profundo es ese compromiso de no negociar reformas constitucionales?
Total y completo, por inteligencia política

¿Es acaso por la presión de un grupo en el PLC que ya no quiere pacto con Ortega?
Al contrario, yo he promovido ese interés de que por inteligencia política no nos conviene cambiar la Constitución. ¿Qué otro candidato tiene el orteguismo que no sea él?

Hace un tiempo a usted le gustaba el parlamentarismo, y eso forma parte de las intenciones de Ortega
Ha sido nuestra posición que el parlamentarismo per se no es malo, pero que entre nosotros no calza, y cuando se originó el debate era para conocer lo que eso implicaba.

¿Cuál es la relación actual con Daniel Ortega?
Ninguna.

¿Se comunican?
No.

¿Hay un teléfono rojo?

(Vaciló. Después lo hizo broma y dijo creer que le preguntaba por uno rojinegro). No.

¿Y con sus interlocutores?

Fijate que hasta dónde ha llegado la soberbia del Presidente, que en la gira que hizo su gobierno a la sede del Fondo Monetario Internacional, obvió a la oposición. Hace un año le dije en Villa El Carmen, desde la convención, que llamara a un diálogo nacional sin exclusiones para salvar a Nicaragua.

¿Cuándo fue la última vez que conversaron?
¡Uhhhh!, cuando me vino a ver aquí.

Pero hay interlocutores como los doctores Manuel Martínez y Rafael Solís, que siempre están en contacto…
Lo que hay son mensajes que avisan cuando se va a proponer candidatos a los poderes y solicitan que el partido haga sugerencias, y nosotros respondemos respetuosamente con nuestras propuestas.

Para usted, ¿cómo es el gobierno de Daniel Ortega?
Es autocrático. No le importa lo que diga la gente, no tiene un sentir de equipo. Sus ministros pasan inadvertidos, no tienen personalidad propia ni autonomía administrativa, siempre está Ortega sobre ellos.

La población le pregunta a través mío: ¿Usted está dispuesto a decirle no a Daniel Ortega de aquí en adelante?
Es que nunca le he dicho sí a Daniel Ortega. Nosotros hemos actuado con inteligencia, después de la barbaridad que cometieron en 1995 con la “Ley Pacto” o Ley Marco, por eso hemos actuado con inteligencia, yo fui un presidente atado a pesar de haber obtenido el 52 por ciento de los votos, y sólo obtuvimos 41 diputados.

Entonces, ¿el pacto qué fue?

Cuando me siento a dialogar con Ortega, éste viene de superar una escisión del MRS. Vamos a elecciones en 1996, el FSLN recupera sus 38 diputados y el MRS sólo saca un diputado regalado, el esposo de la señora Rosa Marina Zelaya.

Cuando nosotros, con inteligencia, reformamos la barbaridad de la Ley Marco en 1999, con las mismas reglas del juego con que se fue en 2006, el ingrato de Bolaños saca el 54 por ciento, pero la diferencia fue que sacamos 53 diputados más uno del Partido Conservador, para sumar 54, a un punto de poder cambiar la Ley Marco de 1995. Yo nunca me he sentado a pactar con Daniel Ortega.

Nosotros corregimos barbaridades que se establecieron con la Ley Marco. ¡Ah!, me vas a decir, ‘pero redujeron el porcentaje para ganar’, entonces yo te hago la pregunta: ¿Y cuándo pusieron un 45 por ciento, por qué no pusieron el 50?
Cuando en la mesa de negociación logro que se quite el pago por adelantado a los candidatos --que era corrupción--, como pasó con Miriam Argüello y Andrés Robles, que nunca pagaron; cuando logro que se quiten los residuos y se vuelva a la media mayor, ¿qué es lo que hace el FSLN? Dice que fueron los del MRS y los socialcristianos los que pusieron un 45 por ciento.

¿Usted está consciente del impacto que tendría un nuevo pacto con Daniel Ortega (usted dice que se llama negociación) para cualquier reforma futura?
Es que no habrá, por inteligencia política. ¿Con qué líder saldrá el Frente Sandinista? ¿Van a lanzar a doña Rosario?

¡Usted la propuso!
Noooo. Yo dije que pongan a la Rosario. Yo soy abogado, y cuando estudié Derecho en los años sesenta, existía el vínculo entre marido y mujer, ahora dicen que no, pero las mismas Sagradas Escrituras dicen una cosa: “Son una misma carne, una sola persona”, por lo tanto, aunque legalmente digan que de ahí viene la afinidad y la consanguinidad, también espiritualmente forman un mismo cuerpo, entonces no puede ser Rosario Murillo.

Pero aquí todo puede pasar, acaso no te acuerdas que pusieron en las normativas constitucionales ‘… que el que hubiese sido yerno… sólo faltó decir que Toño Lacayo, no podía correr’. En este país se hacen barbaridades.

Acepta competir con Montealegre
Uno de sus asistentes critica el hecho de que los periodistas siempre preguntan lo mismo al doctor Alemán, sin embargo, hay temas de futuro como el que se pueda medir con otros candidatos del PLC para obtener el candidato de 2012.

¿Usted estaría dispuesto a ceder por otros rostros en el PLC?
Si bajo el concepto democrático soy superado, aceptaré lo que pase, soy soldado y estaré donde el partido me ubique, y desde ahí estaré apoyando al que resulte ganador. Eso es distinto a decir, depongo para que vayas vos, eso es como decir, quitate para ponerme yo.

¿Estaría dispuesto a ir a una competencia abierta, sin trampas y con árbitros externos con Eduardo Montealegre, para decidir quién es el candidato?
Con el que sea, totalmente. Ese ha sido el llamado constante.

El acercamiento entre José Antonio Alvarado, José Rizo, Eduardo Montealegre y Enrique Quiñónez la semana pasada, ¿es señal de esa disposición que usted acaba de afirmar?
Claro, si yo tuve un almuerzo con José Antonio, con Rizo, Edgard Quintana, con Óscar Moncada y David Castillo en casa de José Rizo para empujar esto, y que no tengan miedo, que no debemos estar atenidos sólo a las encuestas, que vayamos preparándonos. Hoy por hoy sólo el PLC se ve seguro ante cualquier embate del Consejo Supremo Electoral. Así he llamado al Movimiento Vamos con Eduardo para que vayamos a unas primarias para competir con toda la transparencia.

¿Usted cree que Eduardo Montealegre vuelva a creer en el PLC, después de que según cercanos a él han afirmado que el PLC ayudó para que el FSLN ganara fraudulentamente en todas aquellas alcaldías donde iban ganando los candidatos de Vamos con Eduardo?
Lo que Eduardo debe comprender es que ganamos, y que el FSLN ha quedado como un partido fraudulento, sinvergüenza, pero el PLC demostró que unido es invencible. Nacional e internacionalmente quienes salieron desprestigiados fue el FSLN y Daniel Ortega, ese es un triunfo que quizás Eduardo, por no tener el triunfo personal en Managua --porque le fue arrebatado--, tenga la frustración de sentirse perdedor, pero no fue así.

Para ir a las elecciones municipales, el PLC sometió a todos sus candidatos a primarias, solamente en Managua se impuso de dedo a Eduardo Montealegre; en otros municipios donde habían ganado los PLC con amplio número de votos y luego se impuso a los seguidores de Montealegre, éstos renunciaron y se fueron a la ALN.

En la recién pasada Convención Liberal del 11 de julio, un grupo de jóvenes del PLC exigieron espacios y cambios en su partido. ¿Está dispuesto a cederle espacios y promoverlos como relevos en el PLC?
Totalmente, yo cito siempre la frase de que “quien se opone a la corriente de los siglos muere aplastado”. Necio y torpe es aquel que no ve que los cambios generacionales son obligatorios. Esos cambios tienen que surgir bajo el alero y prácticas democráticas. En mis discursos yo no he marginado a los jóvenes, sino que sea la voluntad de un soberano el que decida y eso es lo que estamos propugnando.

Mañana
* El caso Ticomo
* “Yo no hablo de los fallecidos en mi corazón”, dice al referirse a Byron Jerez
* El vasito con sal