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Las declaraciones ofrecidas ayer por el fiscal general de la República, doctor Julio Centeno Gómez, de que goza de buena salud y que además es deportista porque a diario nada y rema en su quinta en la Laguna de Apoyo, responden a su reacción natural ante la estrategia del poder de separarlo del cargo aduciendo “problemas cardíacos” para en su lugar nombrar a la doctora Ana Julia Guido, quien cumplirá con la misión de encarcelar a Eduardo Montealegre, según una fuente liberal.

Separar al dirigente del “Movimiento Vamos con Eduardo” del escenario político fortalecería al doctor Arnoldo Alemán, lo que según nuestra fuente, “es un mensaje del FSLN para que el dirigente del PLC flexibilice su posición”.

La estrategia contra el Fiscal es parte de los escenarios inmediatos que el gobierno ha calculado para crear las condiciones para la reelección de Ortega si el PLC se niega a facilitar los seis votos de la discordia, y cuyo costo no quieren asumir ni el FSLN ni el partido rojo.

“No me voy a retirar del cargo”

El doctor Julio Centeno Gómez aseguró ayer que no se va a retirar de su cargo hasta que cumpla con su segundo período que finaliza en el 2011, y admitió que hay muchas personas (políticos) que andan diciendo que se va a retirar del puesto antes que termine el periodo y que su cargo lo asumiría la comisionada general en retiro Ana Julia Guido, fiscal adjunta.

El doctor Centeno agregó: “Muchos andan diciendo que yo me voy a retirar, pero no hay razón, he tenido algunas situaciones tensas, pero he cumplido. El Ministerio Público no es un lecho de rosas, aquí es una lucha constante contra el crimen nacional organizado, internamente situaciones difíciles, pero las hemos sorteado”, explicó el fiscal.

El destino del Fiscal

Los ecos de la estrategia suenan cerca y según nuestra fuente, llegará un momento en que el Fiscal no podrá oponerse a abandonar su cargo, “esfuerzo” que será recompensado más adelante cuando aparezca con una magistratura que obviamente no será del PLC, la cual aún no se ha definido, según la información en nuestro poder.

“Ésta es una presión para el gordo”, dice la fuente, al referirse cariñosamente al doctor Alemán, quien jura que no entregará esos seis votos que necesita el FSLN para aprobar las reformas a la Constitución que le darían la reelección al comandante Daniel Ortega.

“Si el Fiscal cae, lo demás es muy fácil, vendrán extorsiones a diputados”, advierte nuestra fuente. ¿Y qué clase de extorsiones? “¡Ah!, sencillamente los llamarán a cuentas, hay muchos favores políticos y económicos de por medio, y eso lo sabe el FSLN”.